Ir al contenido principal

Tipos de coches híbridos y sus diferencias

Analizamos los distintos modelos que se pueden adquirir.

Los coches híbridos se están convirtiendo en una solución cada vez más común para conducir con un menor impacto ambiental. Algo que es posible gracias a la combinación de dos motores: uno más convencional (de combustión interna) y otro eléctrico (por baterías).

Esta tecnología permite aumentar la autonomía eléctrica y reducir el consumo de gasolina, lo que contribuye a disminuir la contaminación en comparación con vehículos exclusivamente de combustión.

No obstante, el desempeño ambiental concreto puede variar según el modelo y las condiciones de uso. Por ello, es recomendable consultar datos específicos para cada vehículo.

Así, la pregunta es, ¿qué tipo de coches híbridos hay y qué les diferencia?

Principales ventajas

Independientemente del modelo que elijas, los coches híbridos cuentan con una serie de beneficios en comparación con los de gasolina o diésel. 

Además de ayudar a reducir la contaminación, suelen presentar un consumo de combustible inferior al de modelos equivalentes solo de gasolina o diésel, generan menos ruido y requieren un mantenimiento que puede resultar más económico. Gracias a su sistema, también aprovechan la energía regenerada durante la conducción. Su principal inconveniente es el mayor coste inicial, aunque existen ayudas que pueden contribuir a reducir este gasto.

Tipos de coches híbridos

Como hemos dicho previamente, los coches híbridos cuentan con dos motores. Lo más habitual es que el motor de combustión interna que incluyen sea de gasolina, aunque existen casos en los que son diésel. En base a eso, se dan tres tipos: en serie, en paralelo y combinado. 

  • En paralelo: son aquellos en los que el motor de combustión y el eléctrico pueden trabajar tanto por separado como en conjunto para mover el vehículo. Es el sistema aplicado en la mayoría de los coches actuales, conociéndose también como semi-híbrido. 
  • En serie: son aquellos que se propulsan únicamente a través del motor eléctrico. El motor convencional, este caso, cumple la única función de alimentar al eléctrico, careciendo de conexión mecánica con las ruedas. Así, cuando la batería que impulsa el coche esta completa, dicho motor de combustión deja de funcionar. Esto le permite al coche una autonomía mayor. 
  • Combinado: son aquellos en los que trabajan con ambos motores. El motor eléctrico funciona únicamente a bajas velocidades mientras que, a alta velocidades, los dos motores impulsan el vehículo a la vez, lo que reduce en gran medida el consumo de gasolina. 

Aparte de esos tres tipos de coches híbridos, también es posible clasificar estos coches de bajas emisiones en base a si son enchufables o no. Para ello, hay que ver si es necesario recargar su batería a través de la red eléctrica.

Los coches híbridos se están convirtiendo en una de las mejores soluciones a la hora de conducir respetando el medio ambiente. Algo que es posible gracias a la combinación de dos motores: uno más convencional (de combustión interna) y otro eléctrico (por baterías). Una forma de conseguir mayor autonomía eléctrica a la vez que se reduce el consumo de gasolina y, con ello, la contaminación. 

También podría interesarte