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Características de las tarjetas de crédito, débito y prepago

Descubre cuáles son los atributos de estas tarjetas.

El mundo de los productos financieros es muy competitivo. Cada vez existen más variedad de tarjetas que las entidades ofrecen para fidelizar a sus clientes. Para ello, diseñan productos con características que aportan un valor añadido respecto a otros de la competencia. Asimismo, el desarrollo tecnológico ha permitido que las tarjetas sean cada vez más innovadoras y ofrezcan más funcionalidades. Las mejores tarjetas de crédito, débito, prepago o virtuales del mercado amplían su utilidad: retirar efectivo de forma fácil, rápida y sin tocar el cajero, pagar cómodamente desde el móvil, recibir alertas de cada movimiento realizado, activar y encender la tarjeta cuando se necesite, realizar compras online de forma más segura,... La innovación ha abierto un nuevo mundo de posibilidades. 

Al mismo tiempo que surgen nuevos proveedores de servicios de pago para compras online, como por ejemplo Paypal, Paysafecard o Neteller, las tarjetas temen quedarse obsoletas, por lo que apuestan por ofrecer a los clientes la mayor utilidad posible. En este artículo vamos a explicarte cuáles son las principales características de cada uno de los tipos de tarjeta, de forma que puedas elegir la que necesitas según tus necesidades.

Las tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito son aquellas que te permiten realizar tus compras sin contar con el dinero en ese mismo instante, produciéndose el cargo de la cantidad gastada al mes siguiente. Existen, en concreto, dos formas de devolver lo gastado:

  • Pago total: pagar el gasto mensual de tu tarjeta de crédito el día 21 del mismo mes o el 5 del mes siguiente.
  • Pago aplazado revolving: pagar una cantidad fija o un porcentaje de tu gasto el día 21 de cada mes, ambas con intereses. También puedes hacerlo el 5 del mes siguiente, aunque tendrás que asumir intereses por el recibo hasta la fecha de pago.

La tarjeta de crédito de BBVA también te permiten retirar dinero a débito (sin intereses) y a crédito (con intereses) en los más de 6.000 cajeros automaticos de BBVA, además de ayudar a afrontar tanto gastos imprevistos como, si fuese necesario, la reserva de una noche de hotel o el alquiler de un vehículo.

Además, las tarjetas de crédito suelen llevar asociados diferentes seguros como el de antirrobo, que evitará cualquier problema si te sustraen la tarjeta o la utilizan para sacar dinero o realizar transferencias sin tu consentimiento.

Obtener una tarjeta de crédito suele ir vinculado a una serie de requisitos, dado que se trata de un producto financiero, que suelen variar en función de las necesidades de la persona. Los más comunes son:

  • Ser mayor de edad.
  • Tener una cuenta bancaria en la que domiciliar el pago del dinero prestado.

También suele valorarse, a la hora de conceder o no una tarjeta de crédito, que el solicitante cuente con la capacidad económica necesaria para cumplir con los futuros pagos. Esto hace que, previamente a su aprobación, la entidad bancaria lleve a cabo una evaluación de solvencia en el préstamo responsable. 

Las tarjetas de débito

Las tarjetas de débito te dan la opción tanto de retirar efectivo (a débito) en cajeros automáticos como de realizar pagos en comercios físicos u online. En ambos casos, y de forma habitual, el importe se carga en la cuenta corriente que tengas asociada, de tal manera que el límite de la compra viene determinado por el saldo de la misma. 

Solo en algunas transacciones concretas (si eres cliente de BBVA), y siempre que se cumplan los requisitos para ello, puedes fraccionar el pago. Para saber en cuales es aplicable, debes acudir a los movimientos de tu cuenta y comprobar los que incluyen la etiqueta de ‘Fraccionable’. Si eliges esta opción (y sabiendo que el importe máximo a aplazar es de 1.200 €), el banco te devolverá el dinero (previamente abonado) a la cuenta y comenzarás el pago de las cuotas establecidas, las cuales puedes cancelar cuando desees.

Las tarjetas de prepago

Una tercera modalidad son las tarjetas de prepago. Se trata de aquellas que cargas inicialmente con una cantidad de dinero, denominado saldo, del que se van descontando los gastos que realices con ella. Es muy útil para tus compras online ya que, en el caso de que tuvieses algún problema, solo se vería afectado el saldo que haya en la tarjeta.

Las tarjetas virtuales

Este tipo de tarjetas, sin plástico, son una buena opción si eres de los que realiza compras a través de Internet. Al igual que las modalidades de crédito, débito o prepago, cuentan con datos asociados (número de tarjeta, fecha de caducidad y Código CVV), pero estos no aparecen en ningún soporte físico. Puedes comprobarlos a través de tu aplicación bancaria.

Sea cual sea el tipo de tarjeta elegida, crédito, débito, prepago y virtual, los clientes disponen de multitud de opciones por modalidad, algunas de ellas con programas de fidelización con los que puedes conseguir puntos o ahorrar en combustible.

Ya sea por los servicios que ofrecen, o las modalidades de pago y funcionalidades, pueden surgir dudas a la hora de buscar una tarjeta que se ajuste a tus necesidades. En bbva.es tienes a tu disposición un aconsejador de tarjetas, donde podrás ver qué características ofrece cada una de ellas para así facilitar el proceso de elección de la tarjeta adecuada. 

¿Y si quiero usarlas en el extranjero?

Tanto si te decides por una tarjeta de crédito o una de débito, ambas te permiten abonar tus compras, o retirar efectivo en cajeros automáticos, fuera de nuestras fronteras. Sin embargo, ambas acciones llevarán consigo el pago de comisiones, salvo que hayas contratado previamente el Pack Viajes de BBVA, con el que podrás realizar ambas operaciones (compras en divisas no euro en comercios físicos y online, y retiradas de efectivo en cajeros del extranjero) por un precio fijo, y ahorrarte dichas comisiones.

Se trata de un servicio adaptado a las necesidades del cliente, según las configuración del paquete y precio elegido (el cual puede contratarse por meses y, también, de manera anual o, incluso, indefinida). Su flexibilidad te permite usarlo, pudiendo activarlo cuando se inicie el viaje y desactivándolo cuando este termine. ¿Quieres saber más? Infórmate en nuestra app y, si ya estás decidido, accede a cualquier de sus planes de forma rápida y cómoda.