¿Qué es una moratoria hipotecaria y cómo puedo acceder a ella?

Te explicamos al detalle los requisitos a cumplir para solicitarla y los pasos a dar para beneficiarte de ella.
La moratoria hipotecaria es una de las diversas medidas que el Gobierno de España se ha visto obligado a aplicar, dados los efectos que está teniendo el coronavirus en nuestro país. Lo hizo el pasado 17 de marzo, en forma de Real Decreto-ley 8/2020 y el 1 de abril con el Real Decreto-ley 11/2020, de forma urgente y con el objetivo principal de reducir el impacto económico del COVID-19 en las familias españolas. Una ayuda que ha sido bien recibida por estas, ya que desahoga un poquito sus economías (sobre todo las de aquellas más vulnerables), pero que todavía genera algunas dudas entre ellas. ¿Qué requisitos debo cumplir para acceder a ella? ¿Cómo puedo pedírsela a mi banco? ¿Qué documentación debo añadir a mi solicitud de moratoria hipotecaria? Estas son algunas de las preguntas en el aire y que BBVA va a responder en este artículo. Para que se pueda pedir una moratoria hipotecaria con toda tranquilidad.

¿Qué es una moratoria hipotecaria?

Lo primero que conviene tener claro es en qué consiste la moratoria hipotecaria aplicada por el Gobierno por el COVID-19. Esta permite, desde su entrada en vigor, solicitar el aplazamiento de la hipoteca (tanto capital como intereses) en los casos de préstamos hipotecarios para la adquisición de:

  • Vivienda habitual.
  • Inmueble en el que se desarrolle una actividad económica, tanto por un autónomo como por un empresario.
  • Vivienda en alquiler, solo en el caso de que el propietario (persona física) dejase de recibir la renta tras declararse el estado de alarma.   

Se extenderá durante el plazo de tres meses, aunque puede ser prorrogable, y será accesible para todo aquel que cumpla unos requisitos previamente establecidos.

¿Quién puede acceder a ella?

Pueden beneficiarse de esta moratoria hipotecaria aquellos que sean deudores de un préstamo hipotecario y, como bien se indica en el BOE, padezcan “extraordinarias dificultades para atender su pago como consecuencia de la “crisis sanitaria del coronavirus" y cumplan con los requisitos establecidos en cada caso, según el Real Decreto. Esto incluye:

  • Personas que caigan en situación de desempleo.
  • Empresarios o profesionales cuyas ventas, o ingresos, se vean reducidos, como mínimo, en un 40 %
  • Unidades familiares cuyos ingresos, el mes anterior a la solicitud de la moratoria hipotecaria, sean inferiores al triple del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples mensual (o IPREM). Siendo este, en 2020, de 537,84 €, la cantidad a tener en cuenta sería de 1.613,52 €, pudiendo esta aumentar en los siguientes casos (y de la siguiente forma):
    • Aumentará en 0,1 veces (un 10 % que equivaldría a 53,78 €) por cada hijo o persona mayor de 65 años a cargo (y que forme parte de la unidad familiar). 
    • Lo hará en 0,15 veces (un 15 % que equivaldría a 80,67 €) por cada hijo a cargo en una unidad familiar monoparental.
  • Unidades familiares con miembros que tengan acreditada una discapacidad superior al 33 %, una situación de dependencia o una enfermedad que les incapacite permanentemente para su actividad laboral. La cantidad a superar, en este caso, será de cuatro veces el IPREM (2.151,36 €).
  • Unidades familiares en la que alguno de sus miembros sufra una parálisis cerebral o alguna enfermedad mental (o discapacidad intelectual), entre otros casos, debiendo superar cinco veces el IPREM (2689,2 €) para poder pedir la moratoria hipotecaria.
  • Unidades familiares en las que más del 35 % de sus ingresos netos se invierten en la suma de la cuota del préstamo hipotecario (más sus gastos) y en suministros básicos.
  • Si ha tenido lugar una “alteración significativa” de la economía familiar por el COVID-19, multiplicándose por 1,3 (como mínimo) el peso de la hipoteca en los ingresos. Por ejemplo, en una familia compuesta de 3 miembros, en la que trabajan 2 de ellos y cuyos ingresos mensuales (netos) previos al COVID-19 eran de 1.800€ y la cuota de su préstamo hipotecario de vivienda habitual es de 600€ mensuales, su tasa de esfuerzo es del 0,333 (600/1.800). Si multiplicamos esta tasa del 0,333 por 1,3, como recoge el requisito de la moratoria, tenemos 0,433. Si a causa del COVID-19 los ingresos netos mensuales de esta familia descienden hasta los 1.200€ y la cuota del préstamo hipotecario se mantiene, el esfuerzo sería 600/1.200 = 0,5. Al ser superior a la tasa de referencia del 0,433, esta familia estaría cumpliendo este requisito de que el peso de la hipoteca sobre sus ingresos se ha alterado para acogerse a la moratoria.

¿Cómo se solicita?

El primer paso para aquel que se encuentre en uno de los supuestos anteriores es realizar la solicitud de la moratoria hipotecaria. Para ello debe contactar con su oficina o gestor de forma telefónica o mediante correo electrónico (el cual podrá encontrar en el buscador de oficinas) indicando como asunto, en este segundo caso: COVID19 MORATORIA + número completo de DNI. Un gestor de BBVA se pondrá en contacto con él lo antes posible, tanto para resolver sus dudas como para ayudarle en el envío de la documentación necesaria para realizar la gestión, siendo esta: 

  • Para confirmar la situación laboral:
    • Si se ha quedado en el paro: certificado que expide la entidad gestora de las prestaciones. En él se refleja la cantidad recibida en concepto de subsidio por desempleo.
    • Si se ha cesado la actividad por cuenta propia: certificado de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria o el órgano competente de la Comunidad Autónoma (este último se realiza sobre la base de la declaración del cese de actividad del interesado).
  • Para confirmar las personas que conviven en la vivienda:
    • Libro de familia (si se es pareja de hecho, el documento que lo acredite).
    • Certificado de empadronamiento de cada una de las personas que habiten en la casa, con referencia tanto a ese momento en concreto como a los seis meses previos.
    • Declaración de discapacidad, dependencia o incapacidad permanente para realizar su actividad laboral (si se diese el caso).
  • Para confirmar la titularidad de los bienes:
    • Nota simple de todos los miembros de la unidad familiar (expedida por el Registro de la Propiedad).
    • Escritura de la vivienda.
    • Contrato del préstamo con garantía hipotecaria.
  • Para confirmar que la vivienda del titular del préstamo está en alquiler:
    • Contrato de Arrendamiento.

Por último, se debe incluir una declaración responsable que demuestre que todos los dedudores cumplen con los requisitos exigidos por el real Decreto-ley para ser considerados económicamente vulnerables.

Si no se pudiese aportar alguno de los documentos requeridos, en dicha declaración responsable se deberá incluir la justificación expresa de los motivos que lo impiden (como consecuencias de la crisis del COVID-19). Tras la finalización del estado de alarma, y sus prórrogas, se dispondrá del plazo de un mes para la aportación de los documentos que no se hubiesen facilitado.

Una vez recibida, ¿qué plazo tiene el banco para tramitar la moratoria hipotecaria?

Una vez se ha realizado la petición de la moratoria hipotecaria, y tras comprobar todos los documentos enviados por el solicitante y que cumple los requisitos, la entidad bancaria dispone de un plazo de 15 días para aplicarla.

Se debe tener en cuenta que la aplicación de la moratoria modificará el plazo del préstamo hipotecario, alargándolo en el mismo periodo que se aplique dicha moratoria; por lo que el cliente y la entidad firmarán ante Notario una novación modificativa para fijar ese nuevo plazo. Los gastos de dicha novación serán asumidos por la entidad.

BBVA y la moratoria hipotecaria

BBVA quiere ayudar a sus clientes y para ello pone a su disposición todas las herramientas necesarias para poder acceder a esta moratoria hipotecaria, la cual puede solicitarse hasta pasados 15 días de la vigencia de los Reales Decretos antes mecionados. Estos, por su parte, tienen vigencia de un mes desde el fin del estado de alarma.