Ley crea y crece: todo lo que necesitas saber
La Ley 18/2022, de 28 de septiembre, conocida como ley crea y crece, es una normativa española diseñada para facilitar la creación de empresas, reducir obstáculos regulatorios, potenciar la digitalización e impulsar el crecimiento empresarial.
¿Cuáles son los objetivos principales de la ley crea y crece?
Uno de los objetivos básicos de la ley crea y crece consiste en facilitar la creación de empresas. Por ello, esta ley permite constituir una Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL) con un capital social mínimo de un euro, eliminando la anterior exigencia de 3.000 euros.
Además, esta ley promueve la constitución telemática de empresas a través del Centro de Información y Red+ de Creación de Empresas (o CIRCE), lo que agiliza los trámites, y reduce costes notariales y registrales.
Esta norma, por tanto, apuesta por la digitalización, el ahorro en costes y contribuye a eliminar fraudes, al generalizar el uso de la factura electrónica en operaciones entre empresarios y profesionales.
Se trata, sin duda, de una medida clave de cara a obtener información fiable sobre los plazos de pago y también para poder combatir eficazmente la morosidad en las operaciones comerciales.
La ley crea y crece impulsa la financiación alternativa, puesto que flexibiliza los mecanismos de financiación alternativa, como el 'crowdfunding', la inversión colectiva y el capital riesgo, fomentando de este modo el acceso a recursos financieros para el crecimiento empresarial.
¿Y cuándo entró en vigor la ley crea y crece? ¿Qué plazos tiene?
La ley crea y crece entró en vigor el 19 de octubre de 2022, veinte días después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado. Sin embargo, la obligatoriedad de factura electrónica no se producirá hasta la entrada en vigor del desarrollo reglamentario correspondiente. El desarrollo y las posteriores aprobación y publicación del citado reglamento determinarán las especificaciones técnicas y los requisitos para la implementación de la factura electrónica.
Así pues, una vez esto se lleve a término, las empresas con una facturación anual superior a ocho millones de euros tendrán un plazo de adaptación de doce meses desde la publicación del reglamento. Mientras que las empresas con una facturación inferior a ocho millones de euros contarán con 24 meses para su adaptación.
Respecto a su impacto en la facturación electrónica, esta ley establece la obligatoriedad de emitir y recibir facturas electrónicas en las operaciones entre empresarios y profesionales, con el fin de digitalizar las relaciones comerciales.
Y las soluciones tecnológicas utilizadas deberán garantizar la interconexión e interoperabilidad gratuitas, así como que siempre se deba proporcionar información sobre el estado de las facturas.
La ley crea y crece representa un avance significativo en la modernización del tejido empresarial español. Y es que la norma pone un gran énfasis en la facturación electrónica como una herramienta clave para mejorar la transparencia y fomentar la digitalización en las relaciones empresariales.
¿Y quiénes tienen obligación de realizar facturación electrónica?
Estarán obligados a emitir y recibir facturas electrónicas en las transacciones todas las empresas y profesionales que lleven a cabo operaciones comerciales, independientemente de su tamaño.
Entre los requisitos técnicos y reglamentarios, las facturas electrónicas deben ser emitidas y gestionadas mediante sistemas que garanticen la interoperabilidad y la conectividad gratuita entre plataformas utilizadas por diferentes empresas. También resulta obligatorio proporcionar información sobre el estado de las facturas: pagadas, pendientes, vencidas.
A su vez, la facturación electrónica facilita la obtención de datos sobre los pagos, promoviendo la transparencia, un mayor control y trazabilidad de los pagos, y la posibilidad de aplicar sanciones más efectivas en caso de incumplimientos.
La facturación electrónica también aumenta la eficiencia operativa, reduciendo costes administrativos asociados a la facturación en papel y agilizando los procesos de emisión, recepción y almacenamiento de facturas.
El impulso a la digitalización es otro gran propósito que persigue la facturación electrónica, al promover la modernización de las empresas, especialmente pequeñas y medianas, para competir en un entorno digital.
Son muy numerosas las ventajas de la facturación electrónica: digitalización obligatoria (que obliga a las empresas a adoptar herramientas digitales, fomentando su modernización y competitividad), optimización del flujo de caja (agiliza los procesos de cobro y pago, mejorando la liquidez de las empresas), y mayor sostenibilidad (disminuyendo así el uso de papel y recursos asociados a las facturas tradicionales).
En BBVA, ayudamos a las empresas a adaptarse a los nuevos requerimientos legales, poniendo a disposición del cliente soluciones de financiación, acompañamiento para ser más sostenibles y facilitando toda la información necesaria sobre los cobros y pagos a través de bbva.es.
Por ejemplo, si eres cliente de confirming, tienes un servicio de descarga en bbva.es que te permite descargar un fichero con todas las facturas que pagas a tus proveedores. Además, también puedes disponer de un servicio de financiación de cobros y pagos, a través del producto Línea Multifinalidad.
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