Las cosas que nunca deberías poner en tu primer CV: el test de los expertos en recursos humanos

¿Cómo mejorar tu currículum vitae cuando apenas tienes experiencia? Te contamos si es bueno o no que pongas cierta información cuando estés buscando tu primer empleo.

Seguramente te has preguntado alguna vez cómo puedes acceder al mercado laboral si no tienes experiencia y en todas las ofertas se reclama haber tenido algún paso previo.

¿Cómo puedes hacer atractivo tu primer currículum vitae cuando lo único que has hecho es estudiar? ¿Es conveniente enumerar las acciones de voluntariado? ¿O todos los cursos que has hecho y quizás no has terminado? ¿Qué debes y qué no debes poner en tu primer CV?

Cuenta Nómina Va Contigo para Jóvenes
Sin comisiones de administración y mantenimiento de la cuenta, ni de emisión y mantenimiento la tarjeta débito o crédito, si traes tu nómina, superior a 800 € y además te llevas 100€ brutos (TIN 0,0%; TAE 0,0%).

¿Sabes a quién le vas a enviar tu primer currículum vitae?

Antes de adentrarnos en cuáles son esas cosas que no deberías poner en tu primer CV, Laura Treviño, Talent Project Manager del Human Age Institute, nos recuerda la importancia de, antes de prepararlo, “valorar bien cuál es nuestro objetivo y a quién nos dirigimos. Se trata de recopilar información, principalmente, sobre el puesto y la empresa a la que vamos a enviar nuestra candidatura. Ese es el primer paso para enfocar bien nuestro primer CV, que es nuestra carta de presentación profesional y el’ ‘elevator pitch’ de tu marca personal con la que hay que ser consecuente”.

En su opinión, no es tan importante el que se tenga o no experiencia profesional sino como se refleja en el currículum vitae todo lo que represente “un valor añadido para nosotros como candidatos. En caso contrario, es mejor omitirlo”.

No te avergüences de haber repartido flyers

Puede que toda tu experiencia profesional se limite a haber sido el relaciones públicas del pub de moda de tu ciudad o, también, haber cuidado niños por la noche mientras sus padres iban a cenar. Pero todo suma, y no tienes que avergonzarte de ninguna de estas experiencias. De hecho, también se consideran profesionales y, por tanto, pueden ser ese valor añadido que tengas que incluir en tu primer CV.

Por un lado, “son experiencias al margen de nuestra profesión (o de la profesión para la que nos formamos), pero indican rasgos positivos que nos han ayudado a adquirir competencias y habilidades que pueden representar una ‘suma positiva’ para nuestra empleabilidad”, explica Laura Treviño.

Pero, además, son un claro síntoma de que se ha compatibilizado estudios con empleos lo que, en opinión de Alberto Gavilán, responsable de recursos humanos de Manpower, resulta “muy interesante para la mayoría de reclutadores, ya que ofrece información muy valiosa sobre el candidato: polivalencia, capacidad para integrarse en el mercado laboral, etc.”. Por eso, asegura que, aunque a primera vista pueda parecer una información “poco relevante” en realidad “aporta información valiosa”.

Estás contando más de lo que crees

Este tipo de datos deben aparecer en el apartado de ‘Experiencia laboral no profesional’ o, sino, en el de ‘Otros datos de interés’ de tu primer CV. “Los estudiantes o recién licenciados no tienen experiencia profesional como tal. Conforme la van adquiriendo, las referencias a esos ‘otros trabajos’ irán desapareciendo”, explica Laura Treviño, quien aconseja hacer un primer CV de competencias o funcionalidades. “En este tipo de currículum vitae se hace referencia a las tareas que puedes desempeñar, aunque todavía no tengas adquirida esa experiencia. Lo que más se valorará en ellos es la actitud, el talento, el compromiso y la motivación”, remarca esta experta.

Además, el que hayas desempeñado estas funciones dice mucho más de lo que crees, en positivo. En primer lugar, demuestra que eres “una persona con iniciativa, que sabe moverse o que tiene determinadas habilidades que cuentan en otro tipo de puestos”, relata la responsable de Human Age Institute.

Cada vacante, además, conlleva una habilidad: si has sido relaciones públicas, los responsables de Recursos Humanos sabrán que eres una persona extrovertida y que sabes relacionarte. Si has sido babysitter, podrán ver que eres alguien responsable.

tu primer cv

Lo que te hace diferente

Es cierto que según vayan pasando los años y acumules más experiencia profesional (especialmente en tu campo), esta información irá diluyéndose para, incluso, acabar desapareciendo. Pero de momento, puede ser lo que te diferencie del resto. Además, si puedes, solicita referencias, ya que son “siempre un buen método para comprobar la veracidad de la información” por lo que puedes pedirlas también “en estos casos” asegura Alberto Gavilán.

Estas recomendaciones hablan de ti como profesional y como persona. “Lo que más se valora es a la persona, porque las habilidades técnicas se pueden aprender. Lo importante es la persona y, por eso, se valoran tanto competencias o Soft Skills como la flexibilidad, la proactividad, el trabajo en equipo, etc.”, detalla Treviño.

Con nombres y apellidos

Una de las cosas que, en principio, no debes poner es el nombre de los centros en los que has realizado tus estudios, salvo en dos casos muy concretos.

  • Si tienes estudios superiores: entonces sí es bueno aclarar la universidad o escuela de negocios en las que cursaste la titulación y el nombre exacto de la misma.
  • Si aporta un extra a nuestro primer cv como, por ejemplo, haber estudiado en un colegio bilingüe, lo que “ayuda a demostrar que manejamos un idioma”, argumenta Alberto Gavilán.

La cara y la cruz del voluntariado

Cuando tu experiencia laboral también se puede reducir a las labores de voluntariado que hayas realizado, debes tener en cuenta que incluir esta información en el primer CV puede tener una cara y una cruz. Si bien es cierto que, en términos generales, este tipo de labor desinteresada siempre está bien vista, desde los departamentos de recursos humanos puede tener una doble lectura.

El responsable de Manpower explica que esta información demuestra “interés y compromiso con iniciativas y, dependiendo de su duración, pueden trasladar información sobre valores y competencias importantes”. Algo en lo que también coincide Laura Treviño: “recomendamos que se escriban las participaciones en diferentes voluntariados e, incluso, especificar las funciones realizadas”.

Pero, ¿qué pasa cuando estas acciones se han desempeñado en organizaciones con un claro y marcado componente ideológico? “Es mejor no mencionar ideologías políticas ni religiosas. Son identificaciones que deben evitarse”, aconseja Treviño. “Y si hemos ejercido el voluntariado en organizaciones muy conocidas y con una marcada tendencia política, hay que saber explicarlo bien y tener en cuenta la empresa a la que nos estamos dirigiendo”.

Cuenta Online para jóvenes sin comisiones y sin condiciones
Sin comisiones de administración ni mantenimiento de la cuenta, ni de emisión y mantenimiento de la tarjeta de débito.
Sin embargo, Alberto Gavilán considera que la ideología de esas causas “no debería ser valorada ni positiva ni negativamente para los candidatos. Cualquier profesional de los recursos humanos no debería tomar decisiones en base a nada más que la valía profesional, las competencias y los conocimientos. Las afiliaciones políticas o religiosas, así como cualquier otro aspecto extraprofesional, no deben pesar en los procesos de selección”.