Un poco más de visibilidad
Un poco más de visibilidad
05/10/2026
Los mercados afrontan las próximas semanas desde una posición todavía exigente, aunque el balance de riesgos ha mejorado moderadamente respecto a la semana pasada. La economía mundial continúa mostrando una resistencia razonable, los beneficios empresariales mantienen un soporte importante y el ciclo de inversión asociado a la inteligencia artificial y a la soberanía industrial sigue proporcionando un motor estructural relevante. Al mismo tiempo, dos de los factores que más habían deteriorado recientemente el entorno financiero —la crisis energética y el endurecimiento de las expectativas monetarias— han comenzado a ofrecer señales más favorables.
El cambio más relevante procede de Oriente Medio. La situación geopolítica sigue siendo frágil, pero la capacidad de Irán para interrumpir los flujos energéticos a través del Estrecho de Ormuz parece haberse reducido. Las exportaciones saudíes de crudo aumentaron con fuerza en septiembre y, según algunas estimaciones, los embarques de crudo de Oriente Medio se han recuperado hasta alrededor del 98% de los niveles anteriores a la guerra. La adaptación de las navieras, el aumento de la seguridad marítima y el uso de rutas alternativas están permitiendo la recuperación de los flujos pese a que continúan produciéndose incidentes.
Esta normalización parcial es importante porque reduce uno de los principales canales de transmisión del conflicto hacia la economía mundial. Mientras Irán mantuviera la capacidad efectiva de restringir de forma prolongada las exportaciones del Golfo, el riesgo sobre petróleo, inflación y expectativas de tipos permanecía muy elevado. La recuperación de los flujos no elimina ese riesgo, pero sí reduce su probabilidad y empieza a limitar la prima energética.
El segundo desarrollo favorable procede de Estados Unidos. El informe de empleo de septiembre mostró una moderación más evidente del mercado laboral, reduciendo la urgencia para que la Reserva Federal continúe endureciendo inmediatamente su política monetaria.
La combinación de un mercado laboral menos tensionado y una eventual estabilización de los precios energéticos mejora especialmente el escenario para la renta fija. El reciente repunte de las rentabilidades soberanas había reflejado el temor a que la crisis energética prolongara la inflación y obligara a los bancos centrales a endurecer adicionalmente su política monetaria. Si el petróleo continúa estabilizándose mientras el empleo pierde gradualmente impulso, ese escenario empieza a resultar menos probable.
No significa necesariamente que hayamos alcanzado definitivamente el máximo de las rentabilidades. La inflación sigue siendo elevada y los déficits fiscales y necesidades de emisión continuarán presionando especialmente los tramos largos de las curvas. Pero la asimetría empieza a ser algo más favorable: unas rentabilidades elevadas proporcionan ahora un colchón considerable, mientras aumenta la posibilidad de que parte del endurecimiento actualmente descontado finalmente no se materialice.
En renta variable seguimos considerando apropiado mantener una posición neutral. La reciente corrección ha reducido las valoraciones y los beneficios empresariales continúan ofreciendo un soporte razonable, especialmente en las áreas vinculadas al ciclo de inversión tecnológico. Sin embargo, los tipos reales siguen siendo elevados, el conflicto de Oriente Medio permanece abierto y todavía no existe suficiente evidencia para adoptar un posicionamiento más decidido.
En conjunto, el balance de riesgos es hoy algo más constructivo que hace una semana. La recuperación de los flujos a través de Ormuz reduce el riesgo de un nuevo impacto inflacionista, mientras la moderación del empleo estadounidense disminuye la presión para un endurecimiento inmediato adicional de la Fed.
Ninguno de estos desarrollos elimina los riesgos existentes, pero ambos empiezan a debilitar la combinación de energía cara, inflación elevada y tipos crecientes que había condicionado negativamente a los mercados. Todavía no es suficiente para aumentar el riesgo de las carteras, pero sí para afrontar las próximas semanas con algo más de confianza.
Gracias por acompañarnos en este análisis. Nos escuchamos muy pronto, en el próximo episodio.