Pasos a dar para domiciliar la pensión con otro banco

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Al llegar al final de la vida laboral, la nómina queda sustituida generalmente por la pensión de jubilación. Si eres beneficiario de este tipo de ingresos mensuales, puedes domiciliarlos en tu cuenta bancaria para disfrutar de ciertos beneficios. En el caso de que se quiera traer la pensión a BBVA para disfrutar de las ventajas de sus cuentas, ahora es más rápido y fácil gracias al Servicio Cambio de Banco. Descubre en qué consiste este servicio y los pasos a dar para beneficiarse de él.

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Domiciliar la pensión, ¿en qué consiste?

Los trabajadores en activo que, tras haber alcanzado una cierta edad, pasan a una situación de inactividad laboral (total o parcial), tienen derecho a la prestación económica por jubilación, es decir, a la pensión. Esta es de carácter vitalicio, sustituye al sueldo o renta de trabajo que se ha estado percibiendo hasta entonces y va destinada a los trabajadores tanto por cuenta ajena como por cuenta propia. Existen ciertos casos en los que los beneficiarios de dicha prestación aún no han llegado a la edad ordinaria de jubilación, que actualmente en España es de 65 años, pero pueden recibir una pensión por otras razones, como enfermedad crónica grave o incapacidad.

Igual que las nóminas, se puede domiciliar la pensión en una entidad bancaria, lo que supone vincular el pago de esta misma a una cuenta determinada. De esta forma, su titular (que es el mismo que el beneficiario de dicho pago) recibe el dinero de forma automática cada mes. El domiciliar la pensión en un banco conlleva una serie de ventajas y beneficios.

Ventajas de la domiciliación de la pensión

El paso previo a domiciliar una pensión es encontrar la entidad bancaria y el tipo de cuenta que más se ajuste a las necesidades específicas que se tengan. Por ello, es interesante informarse de los beneficios que el banco en cuestión ofrece al pensionista, los cuales pueden variar de un tipo de cuenta a otra y en función de la entidad. 

La ventaja más común de la domiciliación de una pensión es la reducción o eliminación de las comisiones. En general, para poder beneficiarse de esta hay que, además de domiciliar la pensión, cumplir ciertos requisitos como que esta llegue a una cantidad mínima mensual (determinada por la entidad bancaria).

Pasos para domiciliar la pensión con otro banco

Domiciliar la pensión en un banco del que ya se es cliente suele ser muy simple. Una vez que se haya indicado a la entidad la cuenta en la que se desea domiciliar la pensión, el titular deberá comunicar esta nueva cuenta a su oficina de la Seguridad Social más cercana.

Por el contrario, si el beneficiario de la pensión la tiene domiciliada en otro banco pero prefiere cobrarla en su cuenta BBVA, puede hacerlo a través del Servicio Cambio de Banco:

- Permitiendo que BBVA haga la gestión en su nombre: para ello, debe acudir a la oficina más cercana y hablar con su asesor personal, el cual recopilará toda la documentación requerida y, en un plazo máximo de 72 horas, se la hará llegar a la Seguridad Social. El cliente no deberá preocuparse de nada ya que BBVA se encargará del trámite.

- Llevarlo a cabo él mismo, pudiendo hacerlo:

- Digitalmente, mediante el certificado electrónico o Cl@ve y en este enlace (de la Seguridad Social). Si no dispone de ninguno de ellos, pero un familiar o allegado sí, este puede actuar en su representación rellenando este formulario de presentación. 

- Por teléfono, llamando al número que la Seguridad Social tiene habilitado para ello (901 16 65 65).

- Presencialmente, cumplimentando y entregando el documento requerido en el Centro de Atención e Información de la Seguridad Social que corresponda.

Una vez se haya finalizado con éxito el proceso de cambio, el pago de la pensión se realizará en la cuenta el mes siguiente, siendo dos meses si la domiciliación se solicita antes de que se ordenen y cierren los pagos del mes.

El Servicio Cambio de Banco te facilita el cambio de domiciliación de la pensión. Está disponible tanto para los que ya son clientes como para los que aún no lo son. Eso sí, los segundos deben abrirse una cuenta en la que poder domiciliar la pensión y poder disponer de ella. 

Además, este servicio también puede encargarse de realizar todas las gestiones necesarias para traer a BBVA cualquier otra domiciliación con la que cuentes: tus transferencias periódicas, los recibos que tengas domiciliados, e incluso podrás solicitar que el otro banco traslade el saldo y cierre la cuenta.

A partir de aquí, BBVA ayudará a llevar a cabo todo el proceso de forma cómoda, rápida y sin ningún coste para el beneficiario.