Las tarjetas de crédito son hoy en día una herramienta útil e importante para cualquiera. Entre las muchas ventajas de una tarjeta de crédito se encuentran, no solo la posibilidad de disponer de efectivo desde cualquier parte o pagar allí donde estés, sino el contar con condiciones de financiación a crédito e incluso algún seguro.
Las tarjetas pueden ser de tres tipos: de prepago, de débito o de crédito. Las diferencias en concreto de estas tres tarjetas están expuestas en bbva.es, donde además puedes conocer las condiciones detalladas de cada una de ellas.
Las ventajas de una tarjeta de crédito: hoy y siempre
Se trata, por tanto, de un producto que permite financiar y gestionar los pagos que llevemos a cabo en nuestro día a día, o incluso para situaciones más puntuales (cómo cuando nos encontramos de viaje en el extranjero). En este último caso, es posible que se tenga que abonar comisiones, salvo que se utilice una las tarjetas de crédito o débito de BBVA.
Estas, sin tener que hacer nada y sin coste, serán devueltas las comisiones de las primeras compras que se realicen hasta 300 euros (en divisas no euro), pudiendo ampliarse esta cantidad y retirar efectivo en cajeros automáticos en el extranjero sin comisiones si se selecciona un plan superior del Pack Viajes de BBVA, solo abonando un precio fijo mensual, dependiendo del plan que elijas.
¿Quieres saber más sobre el Pack Viajes BBVA? Entra en bbva.es o la app de BBVA e infórmate.
¿Qué más me ofrece una tarjeta de crédito?
Con una tarjeta de crédito de BBVA, además, el portador de la misma puede operar tranquilo. En primera instancia, una infinidad de comercios de todo el mundo aceptan el pago con tarjeta, de modo que con una tarjeta en el bolsillo no habrá que preocuparse de viajar con efectivo. Aun así, en caso de necesitar dinero en efectivo, con una tarjeta podrás retirar efectivo a crédito desde casi cualquier cajero automático del mundo, aunque esto puede conllevar el pago de comisiones, tanto por la retirada de efectivo como por el cambio de divisas.
Una tarjeta de crédito puede ser también una buena opción para pagos por internet, ya que es posible llevar un control directo de los pagos.