¿Cómo funcionan los préstamos para la reforma de una vivienda?

Descubre las características de estos productos bancarios.
A la hora de comprar una vivienda, muchos se plantean si es mejor adquirir una nueva u optar por una de segunda mano para reformarla y adaptarla a sus gustos. De igual modo, hay quien decide embarcarse en una obra para retocar y revalorizar su casa antes de venderla o, también, para dar vida a la cocina de sus sueños, habilitar una zona de juegos o un gimnasio o incorporar una ducha de hidromasaje en su baño. Sea cual sea el motivo, este tipo de mejoras conllevan unos gastos que no todo el mundo tiene la posibilidad de asumir de manera inmediata. Por eso, muchas personas recurren a un préstamo para la reforma de su vivienda. Si estás pensando en solicitar un producto bancario de este tipo, en este artículo te contamos cuáles son sus aspectos clave, la documentación que deberás presentar y las ayudas a las que puedes acceder.

Aspectos clave de los préstamos para reformar una vivienda

En general, los préstamos para la reforma de una vivienda tienen condiciones similares a los que se solicitan para otros fines. En este sentido, conviene prestar especial atención a ciertos aspectos:

  • Importe del préstamo: en primer lugar, es necesario determinar la cantidad aproximada que se necesitará para realizar la reforma. Por supuesto, no es lo mismo cambiar el baño que tirar las paredes para crear un espacio abierto. En este sentido, los préstamos suelen ser bastante flexibles y ofrecen tanto cantidades bajas como importes mucho más elevados. En función de la entidad, es posible encontrar préstamos que oscilan entre los 600 € y los 75.000 €, aproximadamente.
  • Plazo de devolución: el periodo de amortización del préstamo también varía según la entidad, pero suele rondar los 10 años como máximo. En algunas ocasiones, el cliente puede negociar el día del mes en el que quiere efectuar el pago y el periodo que necesita para devolver todo el capital.
  • Intereses: los préstamos para reformar una vivienda, al igual que los destinados a otros fines, están acompañados de intereses. En estos casos, cabe destacar que las condiciones que nos vamos a encontrar son las de un préstamo personal al consumo, con un TIN cuyo porcentaje exacto se acordará antes de la firma del contrato y dependerá de la entidad, de la situación financiera del cliente, de su historial con el banco en cuestión o del tiempo que necesite para devolver la cantidad total, entre otros factores.
  • Comisiones: además de los intereses, los préstamos traen consigo una serie de gastos, como las comisiones de apertura y cancelación, que suelen aplicarse en la mayoría de las ocasiones. Por otro lado, es posible que algunas entidades fijen otros gastos, como los de estudio del caso, o que pidan que se contraten otros servicios, como seguros de hogar.

También se nos podrá solicitar el justificante del proyecto, el cual se demuestra mediante la entrega del presupuesto del proveedor o una factura pro forma.

¿Qué documentación hay que presentar?

Antes de conceder el préstamo, la entidad bancaria evaluará el perfil del solicitante para cerciorarse de que podrá devolver el importe concedido, los intereses y las comisiones. Para realizar este estudio se solicitará la entrega de los documentos pertinentes. Los más habituales son:

  • DNI o NIE.
  • Número de cuenta corriente en la que se domiciliarán la cuotas. 
  • Últimas nóminas.
  • Certificados de ingresos adicionales.
  • Tipo de vivienda (hipoteca, alquiler, etc).
  • Declaración de la renta.
  • Acreditación de la existencia de otros préstamos. 

Además de lo anterior, los autónomos deberán presentar una copia de su documento de alta y las declaraciones de pagos fraccionados del IVA y del IRPF.

Subvenciones para la reforma de viviendas

El Programa de Ayudas a la Vivienda recoge subvenciones destinadas a la rehabilitación, el ahorro energético y la mejora de la accesibilidad y sostenibilidad de las viviendas. Las condiciones asociadas a su concesión pueden variar según el momento o el territorio. Estas ayudas sufragan el 40 % de los gastos de la reforma, porcentaje que asciende a un 75 % si el solicitante gana menos de tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM) o si la reforma se destina a mejorar la accesibilidad de la vivienda.