La Inteligencia Artificial (IA o AI, esta última en inglés) ya no es una promesa de futuro: es una realidad. Y lo es, entre otras cosas, porque está transformando industrias por completo (por ejemplo, la sanitaria o la logística), lo que la dota de un especial atractivo para los inversores (más si se tienen en cuenta las altas expectativas de crecimiento para los próximos 10 años).
Visto esto, no es extraño que la inteligencia artificial haya despertado un creciente interés también en el ámbito de la inversión. Más allá de su impacto tecnológico, muchas personas se preguntan cómo puede reflejarse su desarrollo en los mercados y qué aspectos conviene tener en cuenta, tanto en términos de oportunidades como de riesgos.
Estas y otras cuestiones, relacionadas con la inversión en inteligencia artificial, se responden en este artículo, en el que se explica lo que es, cómo se puede invertir en IA y cuáles son los vehículos adecuados para ello, además de los riesgos y errores más comunes al hacerlo.
Pero antes, conozcamos la base de esta inversión: la inteligencia artificial.
¿Qué es la inteligencia artificial?
El DEJ (Diccionario Panhispánico de Español Jurídico) define la IA como la “disciplina científica que se ocupa de crear programas informáticos que ejecutan operaciones comparables a las que realiza la mente humana, como el aprendizaje o el razonamiento lógico”.
A nivel más técnico, la IA es una tecnología con la capacidad de imitar a la inteligencia humana, gracias a los datos que se le proporcionan, en tareas como el aprendizaje, la resolución de problemas, la toma de decisiones y/o el reconocimiento de patrones, entre otras.
¿En qué consiste la inversión en Inteligencia Artificial?
Invertir en inteligencia artificial es hacerlo en las empresas que se encargan de crear y/o desarrollar tecnologías que se basan en IA (mediante acciones, por ejemplo) o en vehículos de inversión (uno de ellos: los ETFs) que replican a otros que representan a empresas del sector.
Más concretamente, invertir en inteligencia artificial es hacerlo, primero, en empresas que se encargan del hardware de las IA, es decir, aquellas que diseñan desde los chips de gran potencia a los semiconductores y otras partes que son vitales para el correcto funcionamiento de esta tecnología.
También lo es la inversión en empresas de software, encargadas de crear las plataformas, frameworks y soluciones concretas basadas en IA (pueden ser los gigantes tecnológicos o startups especializadas) o en empresas usuarias, que son las desarrolladoras de las IA (y las que implementan las optimizaciones en su operativa).
¿Por qué es tendencia invertir en inteligencia artificial?
Existen varios motivos que explican por qué la inteligencia artificial está ganando protagonismo en el ámbito de la inversión, especialmente a largo plazo.
Una de las principales es la mejora de la productividad. Las empresas que utilizan la IA, en su mayoría, pueden reducir costes operativos y aumentar su capacidad de producción, lo que se llega a repercutir positivamente en los márgenes de beneficio.
Otro factor clave es la innovación. La inteligencia artificial es una ayuda a la hora de acelerar ese avance tecnológico que tanto se busca, ya que suele aportar ventajas significativas que aumentan la competitividad en el mercado en el que se opera.
También destaca por su potencial futuro, al considerarse una megatendencia que tiene un gran margen de crecimiento (fruto de una demanda global y al alza) que supone, a todas luces, una oportunidad de inversión a largo plazo, y la amplia variedad de vehículos de inversión que hay a disposición del inversor (las cuáles explicaremos más adelante).
Recuerda que invertir conlleva riesgos
Invertir conlleva riesgos y podría suponer la pérdida de tu inversión. Si tienes alguna duda, antes de contratar un producto de inversión contacta con un especialista de BBVA.
¿Cómo invertir en inteligencia artificial?
Conocer la manera adecuada de invertir en inteligencia artificial es fundamental si uno se decide por esta opción.
Existen 2 grandes enfoques:
Inversión directa en inteligencia artificial
Implica la compra de acciones de empresas que son líderes en esta tecnología (bien sea en su desarrollo, modificación, etc.), lo que puede ofrecer retornos muy altos si se acierta, pero también conlleva un riesgo elevado (ya que el rendimiento depende de un solo valor).
Inversión indirecta en inteligencia artificial
Supone la inversión en vehículos que replican a otros (comportándose de la misma forma), normalmente índices sectoriales (como, por ejemplo, ETFs), lo que permite, además, diversificar la inversión, o lo que es lo mismo, no centrarse en una sola empresa y sí invertir en varias de las más punteras en IA..
¿Dónde invertir en inteligencia artificial?
Es importante que se conozcan los vehículos disponibles si se quiere saber, a ciencia cierta, dónde invertir en inteligencia artificial, siendo 3 las principales posibilidades:
Invertir en acciones de inteligencia artificial
Lo habitual es invertir en inteligencia artificial a través de la compra de acciones de las principales empresas del sector, desde grandes tecnológicas a las empresas que, como se ha avanzado, se encargan de la creación de soluciones adicionales o de la fabricación de componentes.
Previamente, eso sí, es fundamental que se realice un análisis exhaustivo de cada una de las empresas en las que se tenga interés, para entenderla en su totalidad (desde su modelo de negocio a su posición en el mercado, su salud financiera y/o su ventaja competitiva).
Invertir en ETFs de inteligencia artificial
El ETF es la opción más popular para invertir en inteligencia artificial de forma diversificada. Y es que uno solo puede incluir acciones de 50 a 100 empresas diferentes relacionadas con la IA.
Hacerlo, además, permite reducir el riesgo que supone el apostar por una sola empresa (y, por ejemplo, que esta quiebre y se pierda lo invertido). En este caso, si una de las compañías del índice tiene un mal desempeño, el impacto en el rendimiento global del ETF será limitado gracias a la compensación de las otras empresas.
Invertir en fondos de inversión de inteligencia artificial
Por último, al invertir en fondos que se vinculen al sector de la IA se tienen 2 opciones: hacerlo en fondos o ETF especializados, gestionados de forma activa por profesionales que se encargan de elegir las empresas más prometedoras y que, a su juicio, proporcionarán un mayor rendimiento, o en los fondos o ETFs de gestión pasiva, que replican un índice.
Ventajas y desventajas de Invertir en Inteligencia Artificial
Ventajas de invertir en inteligencia artificial |
Desventajas de invertir en inteligencia artificial |
|---|---|
| Ventajas de invertir en inteligencia artificial
Alto potencial de crecimiento en las empresas |
Desventajas de invertir en inteligencia artificial
Volatilidad |
| Ventajas de invertir en inteligencia artificial
Posibilidad de automatización de tareas más repetitivas, lo que lleva a una mejora de la eficiencia |
Desventajas de invertir en inteligencia artificial
Riesgo (bien en función del punto anterior o, también, del marco regulatorio que lo rige) |
| Ventajas de invertir en inteligencia artificial
Inversión en distintos sectores (en relación a la IA) |
Desventajas de invertir en inteligencia artificial
Competitividad (dado el amplio número de empresas que componen el sector en este momento) |
| Ventajas de invertir en inteligencia artificial
Constante innovación |
Desventajas de invertir en inteligencia artificial
Preocupaciones éticas (en aspectos como, por ejemplo, la privacidad de los datos, el eliminación de puestos de trabajo o el uso indebido de la propia IA |
Errores comunes al invertir en inteligencia artificial
Como inversor novato, es posible que se cometan algunos de los siguientes errores:
- Invertir en IA basándose en una tendencia o en noticias de última hora, en lugar de en fundamentos financieros que lo respalden (y que no auguren, únicamente, una subida temporal).
- No diversificar y, en su lugar, comprar únicamente acciones de una o dos empresas punteras, lo que no es recomendable porque si una de esas empresas se estanca o es superada por la competencia, la pérdida es total.
- Entender la inversión en IA como algo pasajero y no como una tendencia de largo recorrido.
- No ajustar la inversión en inteligencia artificial a la propia tolerancia al riesgo, ya que si se produce una caída del 20%, generará un estrés que es evitable si esto se tiene en cuenta.
En definitiva, ¿qué se puede esperar al invertir en inteligencia artificial?
En principio, todo apunta a que la inteligencia artificial seguirá teniendo un papel relevante, especialmente si se tiene en cuenta el potencial de crecimiento que se atribuye a esta tecnología y la evolución que se espera tanto de ella como de las empresas que forman parte de este sector.
Eso sí, no hay que olvidar que hacerlo, en todo momento, conlleva un riesgo de pérdida, por lo que se recomienda, primeramente, analizar de forma profunda y, tras tomar la decisión, diversificar en lugar de poner el dinero en una sola empresa.