Noam Chomsky

Lingüista y profesor

“No creo que sea cuestión de decírselo, sino de proporcionarles los estímulos y oportunidades para que sigan su propio instinto creativo, para que exploren el mundo todo lo que puedan”

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“La situación actual es muy seria, no hace falta que se lo explique a alguien de España”. Los datos avalan lo que se considera “el resultado de un fallo colosal en el mercado”. No es la primera vez que ocurre, lo que hace tan importante “entender el contexto si queremos evitar futuras reapariciones de catástrofes como esta”. Y es que, llegará el día en el que la pandemia finalizará, momento en el veremos su coste, el cual se estima que “puede ser muy elevado”. Algo que sucedió en el pasado. Lo avisaron los científicos tras la epidemia del SARS en 2003. Veían “muy probable que hubiera una pandemia, incluyendo una por coronavirus”. En ese momento, con el SARS, se logró secuenciar “el genoma, se creó una vacuna y todo acabó”. Sin embargo, y como es posible que ocurra también hoy “el coste fue muy alto”. Y eso que, como hemos comentado, “se predijo enseguida que otros ‘coronavirus’ aparecerían y que deberíamos prepararnos para ello”. Inmediatamente, los expertos empezaron a trabajar en “unas bases”. Pero para que haya continuidad “tiene que haber alguien que recoja el testigo y siga adelante” ¿Quién lo hizo? “Nadie”. Por ello, es fácil creer que parte de la historia pueda repetirse: “nos recuperaremos de todo esto, ya que nos hemos recuperado de plagas peores, pero el coste será terrible”. 

Hay que destacar “la valentía y el heroísmo de los que luchan en primera línea contra la pandemia”. Hablamos de “doctores, enfermeros, trabajadores de la salud… Son admirables”. También hay que valorar que, en tiempos tan difíciles, “las comunidades locales se han organizado y se ayudan entre sí”. Pero, con todo, el sistema actual es “muy frágil” y, a pesar de que “puede ir tirando si nada va mal, todo colapsa cuando hay una catástrofe”, incluida la educación. Es cierto que los colegios están cerrados y los niños están en casa. Sin embargo, esta tiene “problemas mucho más profundos” relacionados con “el tipo de sistema educativo que queremos”. Así, se plantea el siguiente dilema: “¿buscamos una sociedad en la que tratamos a los niños como recipientes en los que echamos agua y sale algo o deseamos un sistema educativo que fomente la creatividad, la participación, la cooperación y anime a cumplir metas y aprovechar las posibilidades que se abren ante ellos a la hora de perseguir sus intereses?”.

"¿Buscamos una sociedad en la que tratamos a los niños como recipientes en los que echamos agua y sale algo o deseamos un sistema educativo que fomente la creatividad, la participación, la cooperación y anime a cumplir metas y aprovechar las posibilidades?"

La respuesta parece clara: “no creo que sea cuestión de decírselo, sino de proporcionarles los estímulos y oportunidades para que sigan su propio instinto creativo, para que exploren el mundo todo lo que puedan”. No poder salir de casa no debería ser un impedimento, ya que disponen de Internet: “si es lo único que tienen, que hagan actividades creativas como escribir, dibujar o construir cosas que les ayuden a entender el mundo”. Tampoco importa la edad del niño: “se puede hacer a cualquier nivel. De hecho, hay un proyecto interesante que se ha hecho con estudiantes más mayores en el que se les formula la siguiente pregunta: ¿cómo vuela un mosquito bajo la lluvia? Si calculamos la presión que ejerce una gota de lluvia sobre un mosquito, algo que se puede calcular, se ve que es tan grande que aplastaría a un ser humano. Así que, ¿cómo vuela un mosquito bajo la lluvia?” Un enigma que les enseña, al mismo tiempo “un poco de física, un poco de biología de nuestros organismos y muchos tras cosas”.

“Se pueden hacer infinitos proyectos similares” con los que dar la oportunidad a los niños “de que satisfagan su curiosidad natural” y a la vez “entiendan cosas sobre el mundo”.  Y no solo en los ámbitos mencionados, también en “literatura, historia, lo que sea”. En palabras de nuestro invitado: “Eso debería ser la educación, y se puede conseguir. Por supuesto que en casa, donde no hay interacción entre los niños, es más difícil, pero no es imposible”.

Biografía
Noam Chomsky trabajó desde 1952 como profesor de Lingüística en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Desde 2017 forma parte del departamento de Lingüística de la Universidad de Arizona, donde es profesor titular emérito. Es miembro de la Academia Americana de las Artes y las Ciencias y también de la Academia Nacional de Ciencias estadounidense. Está considerado uno de los intelectuales más citados de la historia y es autor de más de 100 libros, entre los que destacan títulos como ‘Lenguaje y entendimiento’, ‘Los guardianes de la libertad’ y ‘¿Quién domina el mundo?’. Ha recibido numerosos premios, incluido el ‘Premio Kyoto’ en Ciencias Básicas, la ‘Medalla Helmholtz’ y la ‘Medalla Ben Franklin’ en Computación y Ciencias Cognitivas. En 2019 fue reconocido con el 'Premio Fronteras del Conocimiento' de la Fundación BBVA, por su inestimable contribución al estudio del lenguaje humano.