¿Qué es la gestión discrecional de carteras?
La gestión discrecional de carteras es un servicio de inversión en el que una persona confía la gestión de su patrimonio a profesionales especializados.
En lugar de tener que decidir por sí mismo cuándo comprar o vender inversiones, el cliente autoriza a una entidad financiera para que tome esas decisiones (siguiendo unas pautas previamente acordadas).
¿A quién se dirige la gestión discrecional de carteras?
La gestión discrecional está pensada para personas que:
- Tienen poco tiempo para gestionar inversiones, por ejemplo, personas que prefieren centrarse en su trabajo o en su vida personal y dejar la gestión en manos de profesionales.
- No tienen conocimientos financieros avanzados, ya que no es necesario saber analizar mercados o productos financieros complejos.
- Prefieren evitar decisiones impulsivas ya que, cuando los mercados suben o bajan con fuerza, hay quienes sienten miedo o euforia y toman decisiones precipitadas. Delegar la gestión puede ayudar a mantener una estrategia más estable.
- Quieren una cartera diversificada, es decir, repartir el dinero entre distintos tipos de inversiones para no depender de una sola.
¿Cómo funciona la gestión discrecional de carteras?
El proceso de la gestión discrecional de carteras se compone, normalmente, de los siguientes pasos:
- Análisis inicial: el gestor evalúa la situación financiera, los objetivos, el horizonte temporal y la tolerancia al riesgo del cliente.
- Firma del contrato discrecional: el cliente delega la toma de decisiones en los expertos de inversión y establece los límites de actuación (por ejemplo, máximo de renta variable o exposición a divisas).
- Diseño de la cartera modelo: los gestores seleccionan distintas inversiones para crear una cartera adaptada al perfil del cliente.
- Seguimiento y ajustes: los gestores supervisan la cartera y realizan cambios si consideran que las condiciones del mercado han variado. El objetivo es mantener la cartera alineada con el perfil y los objetivos del inversor.
- Reporting: el inversor recibe informes periódicos sobre la evolución de la gestión de su cartera, su rentabilidad y los movimientos realizados.
¿Quién realiza la gestión discrecional de carteras?
La gestión discrecional únicamente puede ser realizada por entidades autorizadas y supervisadas por organismos reguladores.
En España, esta actividad es supervisada por CNMV y puede ser realizada por:
- Sociedades de valores y agencias de valores.
- Entidades de crédito (bancos).
- Gestoras de instituciones de inversión colectiva (SGIIC).
- Asesores financieros autorizados para prestar servicios de gestión discrecional.
Internamente, dentro de esas entidades, esta gestión discrecional de carteras la llevan a cabo profesionales de inversión, analistas financieros y gestores de riesgos, supervisados por un departamento de cumplimiento normativo.
¿Cuáles son los principales activos a incluir en la gestión discrecional de carteras?
Con la gestión discrecional de carteras se pueden construir estrategias de inversión muy flexibles.
Los activos más habituales son:
Tipo de activo |
Ejemplos |
Característica principal |
|---|---|---|
| Tipo de activo
Renta variable |
Ejemplos
Acciones, ETFs, fondos de inversión y derivados |
Característica principal
Alto potencial de revalorización, mayor volatilidad |
| Tipo de activo
Renta fija |
Ejemplos
Bonos de gobiernos, bonos de empresas, fondos de renta fija, derivados |
Característica principal
Estabilidad y generación de ingresos periódicos |
| Tipo de activo
Activos monetarios |
Ejemplos
Letras del Tesoro, cuentas remuneradas |
Característica principal
Liquidez inmediata, baja rentabilidad |
| Tipo de activo
Inversiones alternativas |
Ejemplos
Fondos alternativos, derivados, materias primas |
Característica principal
Diversificación y descorrelación |
¿Qué tipos de gestión de carteras existen?
Existen distintos tipos de gestión discrecional de carteras:
- Gestión discrecional pura: los gestores disponen de amplios poderes de decisión sobre cualquier activo dentro del mandato general.
- Gestión delegada con restricciones: el cliente veta ciertos activos (ejemplo, no invertir en armas o en minas o en activos de ciertos Estados) o limita porcentajes máximos.
- Gestión basada en modelos cuantitativos (robo-advisors con gestión automatizada): los algoritmos toman decisiones automáticas siguiendo reglas paramétricas, sin intervención humana directa.
- Gestión discrecional por objetivos (goal-based): se adapta la gestión dinámicamente según el avance hacia metas concretas (ejemplo: jubilación, compra de vivienda, etc.).
¿Cuáles son las ventajas de la gestión discrecional de carteras?
Estos son las principales beneficios de la gestión discrecional de carteras:
- Gestión profesional: acceso a capacidades avanzadas de análisis, asset allocation y control del riesgo.
- Ahorro de tiempo: el cliente no necesita realizar un seguimiento constante de los mercados ni ejecutar órdenes de compraventa de activos.
- Toma de decisiones imparcial: se evitan los sesgos emocionales (pánico, euforia, etc.).
- Acompañamiento profesional y comunicación continua: el inversor cuenta con el apoyo de un banquero o especialista financiero que le informa sobre los cambios realizados en la cartera, la visión de mercado de la gestora y el posicionamiento de las inversiones.
- La gestión profesional permite adaptar el posicionamiento de la cartera con agilidad ante cambios en el entorno macroeconómico o en los mercados financieros.
- Acceso a oportunidades de inversión más amplias: las entidades gestoras pueden acceder a determinados instrumentos, mercados o clases institucionales que no suelen estar disponibles para inversores particulares.
- Diversificación entre distintas clases de activos, sectores y geografías.
- Seguimiento continuo: la cartera puede ajustarse cuando cambian las condiciones económicas o financieras.
- Seguimiento personalizado: el inversor recibe información periódica sobre la evolución de la cartera y el contexto de mercado.
¿Qué otros aspectos importantes hay que tener en cuenta?
Junto a lo anterior, hay que valorar:
- El inversor delega las decisiones tácticas y estratégicas de inversión en la entidad gestora..
- Tiene costes y una estructura de comisiones: aunque la gestión discrecional de carteras incorpora comisiones de gestión, las entidades de mayor tamaño pueden acceder a vehículos institucionales y condiciones más eficientes en determinados instrumentos financieros.
- Puede haber una inversión mínima: algunas entidades exigen una cantidad mínima para acceder al servicio.
- Posible rigidez contractual: algunas entidades pueden aplicar restricciones o costes por cancelación anticipada.
- La rentabilidad no está garantizada: como cualquier inversión, el valor de la cartera puede subir o bajar.
Resumimos estas ventajas y desventajas en una tabla:
Ventajas |
Desventajas |
|---|---|
| Ventajas
Gestión profesional |
Desventajas
Pérdida de control |
| Ventajas
Ahorro de tiempo |
Desventajas
Costes y estructura de comisiones |
| Ventajas
Toma de decisiones imparcial |
Desventajas
Posible inversión mínima |
| Ventajas
Acompañamiento profesional |
Desventajas
Posible rigidez contractual
|
| Ventajas
Comunicación continua |
|
| Ventajas
Adaptación del posicionamiento de la cartera con agilidad |
|
| Ventajas
Acceso a oportunidades de inversión más amplias |
|
| Ventajas
Diversificación |
|
| Ventajas
Seguimiento continuo |
|
| Ventajas
Seguimiento personalizado |
¿En qué se diferencia la gestión discrecional del asesoramiento financiero?
La diferencia fundamental está en quién toma la decisión final de inversión:
- En el asesoramiento financiero, el asesor propone inversiones y el cliente decide si las realiza o no.
- En la gestión discrecional de carteras, la entidad toma y ejecuta las decisiones dentro del mandato acordado.
Otra diferencia clave es el marco regulatorio
En Europa, la gestión discrecional de carteras está regulada por la normativa MiFID II, que exige realizar un test de idoneidad previo y garantizar que las inversiones se ajusten al perfil de riesgo, los objetivos y las necesidades del cliente, bajo la supervisión de la CNMV y otros organismos reguladores.
En conclusión…
La gestión discrecional de carteras combina análisis financiero, diversificación y gestión activa del riesgo para ofrecer soluciones de inversión adaptadas a cada inversor.
No se trata únicamente de buscar rentabilidad, sino de construir carteras capaces de mantener una relación equilibrada entre riesgo y retorno a lo largo del tiempo.
Por ello, resulta fundamental analizar la experiencia del equipo gestor, la consistencia del proceso de inversión y la capacidad de adaptación a distintos escenarios de mercado.
En un entorno financiero cada vez más complejo y cambiante, contar con una gestión profesional de carteras puede ayudar al inversor a mantener una estrategia disciplinada, diversificada y alineada con sus objetivos financieros a largo plazo.
Ejemplo de gestión discrecional de carteras
Laura es una profesional de 42 años que quiere ahorrar para complementar su jubilación dentro de 15 años.
Laura tiene algunos ahorros, pero:
- No sigue la actualidad financiera.
- No sabe cuándo invertir o vender.
- Prefiere no tomar decisiones impulsivas cuando los mercados suben o bajan.
Por eso decide contratar un servicio de gestión discrecional de carteras.
Para empezar, la entidad financiera le hace varias preguntas para conocer:
- El tiempo que quiere mantener la inversión.
- El nivel de riesgo está dispuest@ a asumir.
- Sus objetivos.
Tras el análisis, se determina que Laura tiene un perfil moderado (acepta pequeñas fluctuaciones en el valor de su cartera a cambio de buscar una rentabilidad potencial mayor a largo plazo).
Lo siguiente es construir su cartera. El equipo gestor hará que esta sea diversificada (combinando distintos tipos de inversiones para repartir el riesgo), supervisandola de forma continua para realizar ajustes cuando considere que las condiciones del mercado cambian.
Laura no necesita autorizar cada movimiento ya que previamente ha dado ese mandato dentro de unos límites acordados.
Por su parte, Laura recibe información sobre:
- Cómo evoluciona su cartera.
- Qué cambios se han realizado.
- Cómo se mantiene alineada con sus objetivos.