Confianza en el ciclo
Confianza en el ciclo
26/10/2026
escuchamos muy pronto, en el próximo episodio.El sentimiento de los inversores se ha deteriorado durante las últimas semanas, como consecuencia de la combinación de nuevas tensiones geopolíticas, el encarecimiento del petróleo, la persistencia de las presiones inflacionistas y las crecientes dudas sobre la rentabilidad del ciclo inversor en inteligencia artificial. A estos factores se añaden las vulnerabilidades fiscales de determinadas economías, especialmente Francia, que han provocado un incremento de las primas de riesgo. Este escenario ha favorecido una corrección de las bolsas internacionales, particularmente intensa entre las grandes compañías tecnológicas, y ha elevado la volatilidad general del mercado.
Pese a estas incertidumbres, algunos factores han evolucionado objetivamente de forma favorable y continúan proporcionando soporte a los mercados. El primero es la recuperación de la deuda soberana de mayor calidad, que acumula dos semanas consecutivas de descensos de rentabilidades en Estados Unidos y Alemania. Este movimiento ha permitido aliviar la presión sobre las valoraciones bursátiles y los costes de financiación empresarial, especialmente en los sectores más sensibles a los tipos de interés. Aunque todavía resulta prematuro concluir que las rentabilidades han alcanzado definitivamente sus máximos, la estabilización de las curvas constituye un cambio relevante después del intenso endurecimiento financiero de las últimas semanas.
Un segundo elemento favorable procede de la creciente expectativa de que los principales bancos centrales mantendrán los tipos de interés sin cambios en sus reuniones de octubre. Tanto la Reserva Federal como el BCE y el Banco de Japón disponen de argumentos para adoptar una posición de espera. Esta pausa ampliamente anticipada reduce el riesgo de un endurecimiento monetario inmediato y concede cierto margen para evaluar el impacto acumulado de las subidas anteriores.
La temporada de resultados empresariales constituye otro factor de soporte que merece destacarse. A ambos lados del Atlántico, las compañías están superando con claridad las previsiones de beneficios, aunque los inversores se muestran especialmente exigentes con las perspectivas futuras. En Estados Unidos, aproximadamente el 80% de las empresas que han publicado sus cuentas ha batido las estimaciones de beneficio por acción, mientras en Europa la proporción también supera su promedio histórico.
Igualmente, resulta constructiva la mayor amplitud que comienza a observarse en los mercados bursátiles. La pérdida de liderazgo de las grandes tecnológicas está favoreciendo una rotación hacia otros sectores y compañías que habían quedado relativamente rezagados. Este movimiento puede contribuir a reducir la excesiva concentración de los índices y ampliar las fuentes de rentabilidad, especialmente si la estabilización de los tipos de interés permite mejorar las perspectivas de los negocios más sensibles a la financiación.
La semana que comienza es una de las más importantes del año para la formación de expectativas económicas y financieras. Coincidirán las reuniones de política monetaria de la Reserva Federal, el Banco Central Europeo y el Banco de Japón con la publicación de las primeras estimaciones del PIB del tercer trimestre en Estados Unidos y la eurozona y numerosas referencias de inflación y actividad. A ello se añadirá la presentación del presupuesto británico, especialmente relevante para evaluar la credibilidad fiscal y la evolución del mercado de deuda soberana del Reino Unido. En el ámbito empresarial, los resultados de Alphabet, Microsoft y Amazon, junto con los de importantes fabricantes de semiconductores, permitirán comprobar si la fortaleza de la demanda tecnológica continúa justificando el extraordinario volumen de inversión comprometido y, sobre todo, si las compañías son capaces de traducir ese esfuerzo en crecimiento rentable y generación de caja.
En paralelo, la evolución geopolítica en Oriente Medio y las incertidumbres políticas y fiscales francesas seguirán condicionando el sentimiento inversor. La proximidad de las elecciones de mitad de mandato estadounidenses añade un elemento adicional de incertidumbre, por lo que consideramos probable que la volatilidad continúe siendo elevada hasta que se despejen algunas de estas referencias. La acumulación de acontecimientos relevantes durante los próximos días puede provocar movimientos significativos, tanto positivos como negativos.
En definitiva, mantenemos una visión prudente a corto plazo, pero constructiva para los horizontes de medio y largo plazo. La incertidumbre actual aconseja evitar incrementos significativos de exposición al riesgo antes de disponer de mayor visibilidad sobre la inflación, las decisiones monetarias y la evolución del conflicto geopolítico. Sin embargo, las principales economías continúan mostrando una resistencia considerable, los beneficios empresariales mantienen una trayectoria favorable y el ciclo de inversión en inteligencia artificial, infraestructuras industriales y energía sigue proporcionando un importante soporte estructural al crecimiento mundial.
Creemos que, a medida que se moderen las incertidumbres que actualmente condicionan el sentimiento inversor, la resistencia del crecimiento económico y la solidez de los beneficios empresariales permitirán que la tendencia alcista de fondo de la renta variable vuelva a manifestarse con mayor claridad.
Gracias por acompañarnos en este análisis. Nos escuchamos muy pronto, en el próximo episodio.