Así puedes reducir el consumo de energía eléctrica de tus electrodomésticos

Conocer el consumo de energía eléctrica de tus electrodomésticos y cómo reducirlo puede suponerte el ahorro de mucho dinero en tu factura de la luz.
Ya no se concibe una vida sin adelantos tecnológicos. Los electrodomésticos por ejemplo, son cada vez más avanzados y asisten a las personas en un mayor número de tareas de la casa. Lavan, cocinan, limpian y realizan otras tantas funciones. Pero estas ventajas tienen el peligro de salir muy caras a final de mes si no se controla el consumo de energía eléctrica que realizan todos estos aparatos. Asimismo, el planeta se ve obligado a soportar emisiones de gases de efecto invernadero a niveles inasumibles para el medio ambiente. El futuro de tu economía y del ecosistema depende de que empieces a adoptar hábitos de consumo más sostenibles. ¿Sabes cómo puedes reducir el consumo de energía eléctrica de tus electrodomésticos? No te preocupes, este artículo te da todas las claves.

Consumo de energía: ¿qué electrodomésticos consumen más electricidad?

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha estimado que, después de la calefacción, los electrodomésticos son el segundo elemento que más encarece la factura de luz de tu casa. ¿Pero una plancha y un microondas consumen la misma cantidad de energía? La respuesta es rotundamente no. Unos electrodomésticos precisan de mayor caudal de electricidad que otros.

No cabe duda de que el electrodoméstico que más energía consume es el frigorífico o nevera, el cual se ha calculado que puede llegar a suponer más del 30% del gasto eléctrico de un domicilio. Las razones del dato residen en que este electrodoméstico está encendido las 24 horas del día. Algunas recomendaciones para reducir en lo posible este excesivo consumo energético pasan por no introducir alimentos muy calientes en la nevera, tampoco llenarla por completo y retirar el hielo que se forme en el congelador cuanto antes. 

Además, siempre es aconsejable comprar frigoríficos de alta eficiencia energética. Está comprobado que puede implicar una reducción en el consumo del 80% respecto a una nevera con excesivo gasto de luz. Y no solo tu bolsillo se alegrará por el ahorro significativo de dinero, sino que el ecosistema te lo agradecerá, ya que una reducción de tal calado en el consumo energético de un electrodoméstico es el equivalente a dejar de emitir a la atmósfera una tonelada y media de dióxido de carbono (CO2).

También dentro de la lista de electrodomésticos que presentan mayor consumo de energía eléctrica, destacan el horno, la televisión, la lavadora, el lavavajillas y la plancha, citando solo cinco de los aparatos que más electricidad gastan en las viviendas. 

¿Qué información te aporta la etiqueta de consumo de energía?

La lista de electrodomésticos que deben, por normativa vigente, contar con etiquetado energético es muy extensa. Sin embargo, ¿qué es la etiqueta de consumo de energía? Aunque comenzó a usarse en los años noventa, el avance de la tecnología y una mayor preocupación por preservar el planeta han popularizado este tipo de etiquetado.

La etiqueta de consumo de energía es una acreditación o distintivo que señala al consumidor, de forma rápida y sencilla, cuánta electricidad utiliza un electrodoméstico para realizar su función. La categoría más alta de eficiencia energética es ‘A+++’, que siempre viene representada junto a un fondo color verde.

De modo que observar la distinción ‘A+++’ en el frontal o en la parte superior de un aparato eléctrico te permite saber de un electrodoméstico ya antes de comprarlo que, aunque su adquisición pueda resultar algo más cara en precio de venta, a largo plazo se convertirá en una inversión tremendamente beneficiosa para ti, por todo lo que ahorrarás en consumo de electricidad.

¿Cómo puedes ahorrar energía eléctrica rebajando el consumo de tus electrodomésticos?

Paliar el alto consumo energético de los electrodomésticos de tu vivienda resulta posible si adoptas pequeños hábitos de consumo sostenible. Mantener en el tiempo estas acciones supondrá, en cuestión de semanas, un gran paso hacia un menor gasto en electricidad y tu mejor contribución a la conservación del ecosistema. 

En cuanto a tu lavadora, una parte muy importante de su consumo energético se destina a calentar el agua, por lo que rebajarás la cantidad de electricidad que emplea si eliges programas de lavado en frío. De idéntica manera sucede con el lavavajillas, cuyo secreto para ahorrar energía es, siempre que se pueda, lavar los platos mediante programas cortos

Dentro de tu cocina, recuerda abrir solo lo imprescindible la puerta del horno; así evitarás que pierda calor y deba utilizar energía en recuperar la temperatura de cocinado. Otro buen hábito de consumo sostenible consiste en aprovechar el calor residual de la vitrocerámica, de modo que apágala unos minutos antes de terminar de preparar tu receta, para que esa temperatura acumulada durante la cocción no se desperdicie.

Tu plancha de la ropa, por su alto consumo de energía, es otro enemigo del ahorro de luz. Planchar de una vez todas tus prendas resulta el sistema más práctico, ya que así sacarás provecho de la electricidad que el electrodoméstico ha necesitado para coger la temperatura idónea de planchado. 

Como norma general, tampoco olvides apagar y desenchufar todos y cada uno de tus electrodomésticos mientras no los estés usando o si piensas marcharte unos días lejos de tu domicilio. En ningún caso dejes la televisión ni cualquier otro aparato eléctrico con el modo ‘stand by’. Y es que tener un electrodoméstico enchufado de forma permanente a la red genera lo que se conoce como ‘consumo fantasma’: gasta de forma constante energía, aunque no esté siendo utilizado.

Mi día a día te ayuda a conocer la energía eléctrica que consumes

Cuanto más sabes, mejor decides. BBVA lo tiene claro, por eso los clientes que usan la aplicación móvil de la entidad tienen a su disposición Mi día a día, un instrumento de finanzas personales que permite controlar todos sus gastos para poder tomar las mejores decisiones. A través de ella, los clientes del banco acceden sus gastos mensuales variables (de luz, agua, gas, etc), descubriendo así en que han gastado más que la media y si han de tomar medidas para reducir dicho consumo.

Dentro de este objetivo de ayudarte cada día a reducir tus gastos, Mi día a día es tu mejor aliado a la hora de controlar el precio de tu factura mensual de luz (y otros suministros) para que, de esta forma, vayas generando un ahorro que te sirva de colchón en caso de gastos imprevistos. Si eres cliente de BBVA, puedes encontrar más información sobre esta herramienta y probarla a través de la app de BBVA o en bbva.es.

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