La Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) permite acceder a atención médica en los 27 países de la Unión Europea (además de Noruega, Islandia, Liechtenstein y Suiza). No obstante, no sustituye a un seguro de viaje, ya que no cubre servicios como la repatriación, el traslado de familiares u otras coberturas habituales. Tampoco garantiza que la atención sanitaria sea totalmente gratuita, en algunos países será necesario abonar los gastos en el momento y solicitar su reembolso posteriormente.
Por ello, aunque no es obligatorio, es recomendable contratar un seguro al viajar por Europa. En el caso de viajes fuera de Europa, un seguro de viaje internacional es mucho más importante, ya que hay países que no disponen de sanidad pública gratuita y los costes médicos pueden ser elevados.