Cómo cambiar de banco

Tutorial para cambiarse de banco fácilmente: cuentas, tarjetas, recibos, tu nómina...
Cambiar de banco es una de las decisiones más importantes que tomamos en la gestión de nuestro día a día, ya que afecta a nuestros recibos, tarjetas de débito y crédito, cajeros dónde sacamos dinero, la app o web que utilizamos para consultar nuestras cuentas o realizar transferencias.

Trae tus recibos a BBVA y lo gestionamos por ti

Elige qué recibos traer y te ayudamos a gestionarlo. Sin hablar con tu otro banco ni papeleos. Disfruta de las ventajas de ser cliente con el Servicio Cambio de Banco.

Para que puedas cambiar de banco de forma fácil y rápida, te presentamos el Servicio Cambio de Banco accesible para clientes y no clientes a través de bbva.es y la App BBVA. Aquí te damos algunos consejos.

No cierres tu cuenta bancaria en el otro banco hasta que no tengas asegurado el cambio de recibos, domiciliaciones, etc. Es muy común querer cerrar una cuenta para evitar el cobro de comisiones o más papeleo, pero debes asegurarte de que no se queda ningún recibo sin pagar o devuelto por la cancelación de la cuenta. Tampoco canceles tus tarjetas antes de cambiar de banco, así evitarás quedarte sin medios de pago.

- Al abrir tu nueva cuenta bancaria, toma nota del número de la misma (IBAN incluido) y realiza un primer ingreso con el que poder cubrir los nuevos recibos que estás domiciliando y los pagos que vayas realizando. Además, podrás utilizar el Servicio Cambio de Banco para ayudarte a domiciliar tus ingresos como la nómina, la pensión o el subsidio de desempleo. Es gratis, fácil y cómodo.

- Haz un listado de los recibos que tienes domiciliados: pueden ser anuales, trimestrales, mensuales... Una de las opciones más rápidas para recopilarlos todos es entrar con tus claves en la web o app de tu banco y buscarlos en tus movimientos (muchos bancos permiten buscar en tus movimientos con la opción “Recibos” o “Recibos domiciliados”). Si tienes dudas sobre cómo recopilarlos a través de ellas, siempre puedes acudir a una sucursal de tu banco de origen y pedir un listado de los recibos que tienes domiciliados.

- Para ayudarte a gestionar los recibos domiciliados con las empresas, ayuntamientos o entidades correspondientes, BBVA te ofrece el Servicio Cambio de Banco. Con este servicio tú decides cómo quieres llevar a cabo el cambio de domiciliación: puedes conectar con tu Banco y seleccionar del listado de recibos que quieres cambiar o incorporar una foto de ellos. En ambos casos, BBVA se encarga de realizar la gestión del cambio de cuenta con los emisores de tus recibos en tu nombre. Puedes aprender más aquí.

- Si eres trabajador por cuenta ajena (trabajas en una empresa y recibes a cambio una contraprestación) o recibes pagos periódicos por otro motivo (alquiler de una vivienda o local, clases particulares, etc) recuerda informar a tus pagadores (empresa o particulares) sobre el cambio de tu número de cuenta para evitar posibles descubiertos tácitos.

- Asegúrate de que la cuenta corriente que vas a cancelar no es la cuenta de abono de los intereses de otros productos financieros (depósitos, cuentas de ahorro…) que tengas en esta u otra entidad financiera.

- Si tienes hipoteca, créditos o algún tipo de préstamo con el banco de origen u otra entidad financiera y la cuenta que pretendes cerrar es la cuenta a través de la que pagas las cuotas e intereses de esos productos, deberás consultar si se puede realizar el cambio y si esto te supone algún tipo de penalización.

- Si sueles utilizar habitualmente algún ecommerce o plataforma online (Amazon, Privalia, Spotify, Netflix, Uber...) en el que tienes guardada tu tarjeta o tu número de cuenta corriente del banco, acuérdate de cambiarla para no tener problemas en tus siguientes compras o renovaciones de suscripción.

- Avisa a tus familiares, amigos y conocidos de que vas a cambiar de cuenta. En muchos casos, se realizan pagos puntuales y periódicos entre personas cercanas (compartir viajes, piso, comidas, por reserva de pistas de deporte, etc). Si no les avisas, pueden equivocarse y enviarte el dinero a tu cuenta corriente antigua.

 

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