Planes de pensiones

Un plan de pensiones es un producto financiero de inversión y ahorro al cual hacemos aportaciones periódicas o puntuales que en el futuro nos permitirán disponer de un capital o renta como complemento a nuestra pensión de jubilación.

Los planes de pensiones ofrecen ventajas fiscales. Las aportaciones realizadas reducen la base imponible del IRPF. El límite de reducción  fiscal se fija en la menor de las siguientes cantidades: 8.000 euros o el 30 % de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas percibidos en el ejercicio. Sin embargo, una vez que decidamos rescatar nuestro plan de pensiones, estos ingresos tributarán como rendimiento del trabajo.

El plan de pensiones sólo se puede recuperar una vez alcancemos la edad legal de jubilación o en ciertos supuestos como fallecimiento, incapacidad laboral, enfermedad grave acreditada, ejecución hipotecaria de la vivienda habitual, paro de larga duración, situaciones de dependencia severa o gran dependencia y, desde 1 de enero de 2025, liquidez de aportaciones que tengan una antigüedad mínima de 10 años.

Una vez alcanzada la edad de jubilación podemos decidir cómo recuperar nuestro plan, bien en forma de renta financiera, es decir, recibiendo un importe cuya periodicidad decidiremos nosotros mismos, bien en forma de capital en un único pago, en forma mixta (como combinación de las dos anteriores) o en forma libre (sin una periodicidad definida).

Nuestras aportaciones al plan de pensiones se invierten en diferentes productos financieros con el objetivo de producir una rentabilidad que variará en función del perfil de inversor que queramos adoptar: conservador, moderado o decidido. De esta forma, no todos los planes de pensiones funcionan de la misma manera. En función del tipo de activos en los que invierta nuestro banco podemos clasificar los planes de pensiones de la siguiente manera:

  • Renta fija: Bonos del tesoro, renta fija corporativa, obligaciones, depósitos. En función de la duración de estos activos podemos clasificarlos en renta fija a corto o largo plazo. Se aconseja para perfiles conservadores.
  • Renta variable: Más del 75 % de la cartera está invertida en activos de renta variable como acciones, warrants. Se aconseja para  perfiles decididos.
  • Mixtos: Combinan activos de renta fija y renta variable. Adecuado para perfiles moderados o decididos.
  • Garantizados: Planes con una rentabilidad asegurada, independientemente de la marcha del mercado. Se aconseja para perfiles conservadores.

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