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Greenkeeper: tecnología española para conservar frutas y exportarlas al mundo

Transportar frutas y hortalizas a miles de kilómetros sin perder calidad es uno de los grandes retos del comercio agroalimentario. La empresa española Greenkeeper Iberia ha desarrollado soluciones para prolongar la vida útil de estos productos durante su almacenamiento y transporte, facilitando su llegada a mercados internacionales.

Su crecimiento demuestra que internacionalizarse no consiste solo en vender fuera de España. También implica gestionar los plazos de cobro, la liquidez, los riesgos de las operaciones internacionales y las inversiones necesarias para aumentar la capacidad productiva.

¿Cómo consigue Greenkeeper conservar las frutas durante más tiempo?

Una vez cosechadas, las frutas y hortalizas continúan madurando. Uno de los elementos que intervienen en este proceso es el etileno, un gas producido de forma natural por los productos vegetales que puede acelerar su maduración.

Greenkeeper desarrolla granulados que permiten reducir la presencia de etileno y otros gases orgánicos en el ambiente. Estos productos se comercializan en diferentes formatos, como sobres, mantas y filtros, adaptados a distintos sistemas de almacenamiento y transporte.

El objetivo es mantener las condiciones del producto durante más tiempo y facilitar que la fruta pueda llegar a mercados cada vez más alejados.

¿Qué soluciones desarrolla Greenkeeper?

Necesidad 

Solución 

Necesidad

Retrasar la maduración 

Solución

Absorción de etileno 

Necesidad

Prolongar la conservación 

Solución

Control de gases en el ambiente 

Necesidad

Transporte de larga distancia 

Solución

Sobres, mantas y filtros 

Necesidad

Controlar otros gases 

Solución

Absorbedores de CO₂ y oxígeno 

Necesidad

Reducir los efectos de la humedad 

Solución

Absorbedores de humedad 

¿Cómo ha crecido Greenkeeper en los mercados internacionales?

La compañía comenzó su expansión internacional en mercados como Ecuador, Perú y Chile y posteriormente amplió su presencia mediante ferias y nuevos destinos. Actualmente, sus soluciones llegan a más de 50 países y cerca del 85% de su producción se dirige a Latinoamérica y Asia.

Para Jacobo Vidal, director Comercial de Greenkeeper Iberia, salir al exterior requiere entender cómo funcionan los ciclos de venta, pago y cobro en cada mercado.

Por eso, exportar no significa únicamente encontrar clientes internacionales: también implica disponer de la estructura financiera y operativa necesaria para atender esas ventas.

¿Qué retos financieros plantea la internacionalización?

Las operaciones internacionales pueden alargar el periodo entre la fabricación de un producto y el momento en que la empresa recibe el pago. Esto genera necesidades de liquidez, especialmente cuando el crecimiento exige mantener stock o aumentar la producción.

Luis Bañuelos, gestor de Relación de Empresas de BBVA, explica que es necesario analizar el ciclo completo de cada operación internacional para adaptar las soluciones financieras a las necesidades de la empresa.

En el caso de Greenkeeper, BBVA ha utilizado soluciones como el anticipo de exportaciones, que permite adelantar determinados cobros para que la empresa pueda mantener su capacidad productiva mientras espera el pago de sus clientes.

Además, BBVA acompaña a la empresa en su actividad internacional mediante su presencia global y herramientas como Cross Border, que facilitan la coordinación entre los equipos de diferentes geografías.

¿Qué papel desempeña la innovación en Greenkeeper?

La innovación es otra de las claves del crecimiento de Greenkeeper. La empresa destina entre el 3% y el 4% de sus ventas a I+D+i, según explica Jacobo Vidal.

Esta apuesta por la innovación se traduce en:

  • Nuevos sistemas de conservación: desarrollo de absorbedores de oxígeno, CO₂ y humedad.
  • Diversificación de aplicaciones: soluciones para productos como el café, el cacao o la harina de pescado.
  • Nuevos sectores: desarrollo de soluciones para ámbitos industriales como las plantas depuradoras, las papeleras y el biogás.
  • Protección de la innovación: Greenkeeper cuenta con patentes para proteger parte de las soluciones desarrolladas. Por ejemplo, dispone de tres patentes relacionadas con uno de sus formatos de sobres, diseñado específicamente para cajas individuales.

¿Cómo ha financiado Greenkeeper el aumento de su capacidad productiva?

antigua nave de Greenkeeper en Villacañas se quedó pequeña y la compañía acometió la adquisición de una segunda nave.

Para respaldar este proyecto, BBVA facilitó un leasing inmobiliario, que permitió financiar la compra y duplicar el volumen de las instalaciones de la empresa.

La ampliación refleja una de las características del crecimiento industrial: aumentar las ventas implica también disponer de capacidad para fabricar, almacenar y atender la demanda.

¿Qué factores explican el crecimiento internacional de Greenkeeper?

La trayectoria de Greenkeeper combina diferentes elementos que se refuerzan entre sí:

  1. Tecnología propia, aplicada inicialmente a la conservación postcosecha.
  2. Innovación continua, con una inversión sostenida en I+D+i.
  3. Diversificación, mediante nuevas aplicaciones y sectores.
  4. Internacionalización, con presencia en más de 50 países.
  5. Producción en España, sin necesidad de deslocalizar la fabricación.
  6. Gestión financiera, adaptada a los ciclos de cobro y pago internacionales.
  7. Análisis del riesgo, especialmente relevante en mercados exteriores y operaciones en divisas.
  8. Financiación del crecimiento, tanto para circulante como para activos productivos.

Luis Bañuelos explica que la expansión internacional requiere coordinar financiación, operativa y presencia en diferentes mercados. Para Jacobo Vidal, además, es necesario combinar la decisión de salir al exterior con una gestión prudente de los mercados y de los clientes.

Preguntas frecuentes sobre Greenkeeper y la conservación de frutas