compartiendo conocimiento

¿Cómo pasar de autónomo a empresa?

En esta octava entrega de la nueva temporada de Compartiendo conocimiento, y de la mano de los mejores expertos, conoceremos los pasos a dar para dar el salto a una empresa propia, empezando por la contratación del capital humano.

Presentación del nuevo caso de Compartiendo conocimiento: ayudando a Julia Adán en su cambio de autónoma a empresa

Nuestra invitada se presenta: “Soy Julia Adán, nutricionista, dietista y coach”. Su carrera profesional ha transcurrido “en el mundo de la empresa, al que me he dedicado durante 20 años”, siendo su último trabajo “el de responsable de fidelización para Internet en una multinacional del sector de la telefonía móvil”. Estando en ella, y un año antes de marcharse, empezó a pensar que lo que realmente le gustaba era “ayudar a los demás”. Esto la llevó a “estudiar dietética y nutrición”, y a especializarse “en trastornos de conducta alimentaria, una patología que me apasiona”.

Dado este primer paso, Julia está decidida a seguir avanzando: “me gustaría poder ampliar esta empresa, hacerla más grande. Querría crear un ambiente interprofesional, con psicólogos, psiquiatras y fisioterapeutas, con los que dar un servicio mucho más enfocado al paciente y más personalizado”. Sin embargo, sabe que para cumplir este sueño necesita “alguien que me acompañe y me ayude, con una buena estrategia, a conseguirlo”.

Conociendo las necesidades de Julia Adán para pasar de autónoma a empresa

Juan Antonio Prieto, experto en pymes de BBVA, será el encargado de evaluar el caso de Julia Adán, de cara a plantear propuestas para ayudarla a dar ese salto de autónoma a empresa que desea realizar. Para ello, en primer lugar, quiere conocer su modelo de negocio: “actualmente, he cerrado la parte offline para intentar hacer crecer la online, es decir, estoy dando mis servicios a través de Internet a todos mis pacientes”. En su opinión, “es ahí donde crece Julia Adán, algo más que nutrición”.

Unos pacientes que, como explica Julia, son de varios tipos: “trato a aquellos que sufren una patología (un trastorno alimentario como, por ejemplo, obesidad) y también a su familia, o a personas que vienen para realizar procesos de ‘coaching’, ya que quieren crecer, tanto a nivel de empresa como personalmente”. Además, da “formaciones a empresas”. Un amplio abanico de opciones que desea hacer crecer a corto plazo (2-3 años): “en este tiempo, me veo junto a un equipo de psicólogos, de nutricionistas y de gente dedicada al deporte (y que ayude a la gente en este sentido), gestionando todo su trabajo”. 

Para ello, nos comenta lo que necesitaría de BBVA: “lo primero sería una plataforma de pago, de forma que la gente pueda adquirir mis servicios y hacer las transacciones online. A futuro, querría reinvertir el dinero para comprar un local grande en el que tener un comedor terapéutico, salas, una zona de formación, etc., y que sea de mi propiedad”. Esto implicaría, como añade, “una financiación para poder llegar hasta ahí”.

Primeras conclusiones de nuestros expertos

Tras conocer a Julia Adán, y valorar con ella los puntos que pueden ayudar a BBVA a realizar ese cambio de autónoma a empresa, Juan Antonio Prieto arroja sus primeras impresiones: “trabaja en un entorno digital, y lo que nos demanda es ayuda para lanzarse, junto a este, a un entorno más tradicional”. 

Un camino que, en palabras de Inma Elizalde, experta en pymes, es más normal realizarlo al contrario: “es más normal que las empresas se transformen digitalmente aunque, en mi opinión, se trata de una idea preciosa”. Eso sí, advierte algo que debe tenerse muy en cuenta: “estamos en un momento en el que hay que pararse a pensar, reflexionar muy bien lo que queremos” y, también, “hemos de buscar el ofrecer cosas nuevas”. Algo que, a su juicio, Julia sí realiza, ya que su modelo lo considera “bastante innovador en cuanto a idea”. Así, y en resumen, cree que “va a tener un éxito asegurado”.

Juan Antonio Prieto nos expone dos ejemplos muy similares al de Julia Adán: “me viene a la cabeza el caso de los gimnasios. Durante el periodo que vivimos, los entrenadores tuvieron que llevar a cabo su trabajo digitalmente. Ahora, están volviendo de nuevo a esa transformación y, en algún caso, se mantienen ambas líneas”. De igual modo, y más en concreto, conocemos “el caso de Olga. Ella tenía una floristería y, lo que hizo es innovar en la parte digital, manteniendo la parte tradicional, lo que la llevó a triplicar su nivel de ventas”.

de autonomo a empresa

Conociendo a Juan Fonseca

“Hola, soy Juan Fonseca, y estoy aquí para contaros una historia personal. En la década de los 90, perdí el ojo izquierdo. De repente, y por culpa de este hecho, me vi con muchas inseguridades y frustraciones. Además, perdí grandes cosas como, por ejemplo, la capacidad visual (o mi licencia de piloto, que era mi gran pasión). Me encontré tan sumido en la desesperación que incluso el médico me llegó a decir que tenía derecho a tratamiento psiquiátrico”. Este revés le hizo que tuviera que “empezar a volver a ver, porque si es cierto que yo ya sabía mirar. Tuve que empezar a identificar sensaciones, feelings, emociones, sonidos,...”. 

En aquel momento, era “director de una fábrica” y entre muchas de sus funciones estaba la de recursos humanos: “lo ocurrido me ayudó bastante a saber escuchar los silencios de la gente. Porque cuando la gente habla con su cuerpo, sus movimiento son inconscientes y, por tanto, totalmente sinceros”. Empezó a darse cuenta de que había “otra forma de escuchar, otra manera de atender a la gente, de entablar conversaciones con las personas, de saber interpretarlas”. Así, hoy en día, cuando se encuentra “en situaciones de trabajo, pongo esto en práctica y pocas veces fallo en mi descripción de la persona que tengo enfrente. Muy pocas veces. Evidentemente, no es un método infalible, ya que es un tema de emociones”. 

Para terminar, y junto a él, extraemos la moraleja de su historia: “siempre que se cierra una puerta, se abren balcones. Lo que hay que saber es mirar a través de ellos, y no venirse uno abajo, ya que siempre conseguimos algo más de lo que perdemos”.

Analizando el paso de autónoma a empresa de Julia Adán

Una vez hemos conocido a Juan Fonseca, este quiere saber cómo puede ayudar a Julia: “mi primer problema es que intento abarcar muchas cosas y estoy yo sola”, le indica. Juan quiere saber el motivo: “fundamentalmente lo hago porque trato limitar un poco los gastos”. Nuestro experto se detiene en este punto: “hay una pequeña contradicción en lo que me has dicho. Por un lado me comentas que no tienes más personal, de momento, por un tema de recorte de gastos. Sin embargo, seguro que en tu plan de empresa si tienes incluido un equipo humano. Entonces, y si lo has previsto desde el inicio, has de empezar con él”. 

El motivo de este argumento es que, en su opinión, “hay dos capitales muy importantes en una empresa: el económico - financiero y el humano. El primero se puede solucionar, mediante préstamos o pólizas de crédito, entre otros productos financieros, pero el segundo es el que hace a la empresa. Por eso, es por donde deberías comenzar, por la creación de ese equipo multidisciplinar”, ya que “si intentas abarcar mucho, te puedes quemar, y si entras en ese proceso estarás, sin darte cuenta, bajando tu capacidad.de producción”.

También se paran a analizar otro de los factores que puede estar llevando a Julia a no dar el paso y ampliar su equipo de trabajo: el miedo (en concreto, a no dar con la gente indicada). Ante esto, Juan la tranquiliza: “todos tenemos miedo cuando nos enfrentamos a algo”. ¿Qué debemos hacer? “Superarlo, y siempre con una sonrisa, además de con empeño y con mucha energía”. Nos pone un ejemplo: “tuve una persona en una empresa que dirigí a la cual cogí sin estudios, sin experiencia laboral y con una discapacidad física. Me volqué con ella porque veía que tenía posibilidades. Te estoy hablando de hace ya muchos años. Este verano, ha dejado de ser el director de la fábrica. ¿El motivo? Ha empezado como jefe de operaciones en una multinacional”.

Teniendo en cuenta ambos consejos, Juan le remarca la importancia de realizar “una buena selección de personal porque, si haces el cálculo, vas a pasar más horas con ellos que en tu propia casa”. También realiza, para terminar este primer encuentro, una última pregunta: “¿Sabes la diferencia entre jefe y líder? Al jefe se le obedece y al líder se le sigue. ¿Cuál quieres ser tú?”.

de autonomo a empresa

Últimas conclusiones de nuestros expertos

Reunidos nuestros expertos, comparten su visión del caso: “uno de los grandes miedos que tiene Julia, a la hora de dar el paso, es rodearse de un equipo de trabajo. Algo que tiene que hacer sí o sí, debe entrar en la contratación de personal”, comenta Juan.

Una vez se decida a contratar, ¿cómo debe seleccionar a cada uno de los distintos perfiles? Inma Elizalde nos lo indica: “hay mucho talento en el mercado, y no siempre puedes recurrir a gente de confianza. Por ello, cuando Julia tenga que recurrir a él, yo le recomendaría que cogiese personas de diferentes edades ya que, por ejemplo, las que tengan más de 40 años contarán con una experiencia que no han ganado todavía los de 25 (los cuales aportarán en otros sentidos)”. Así, concluye, “lo ideal es disponer de las 5 generaciones que hay habitualmente en el mundo empresarial, y confiar en ellas”.

Sobre la mesa una última cuestión: ¿es necesario que sea el empresario quien se encargue de las entrevistas? Juan lo tiene claro: “depende de las capacidades empresariales a la hora de seleccionar que tenga. En el caso de Julia, yo le diría que hiciese una mezcla: por un lado que busque lo que ella quiera, a nivel de conocimientos, y por otro que tenga una empresa externa a su lado que le de el ‘feeling’ de si esa persona puede encajar con sus ideas, con su producto”.

BBVA ayuda a Julia Adán a dar el salto de autónoma a empresa

Para ayudar a Julia Adán en su paso de autónoma a empresa, Juan Antonio Prieto le comenta como BBVA le puede acompañar:

- Con BBVA Contigo (PAES): al contar con un gestor personal que la va a ir ayudando en cada etapa y en todo lo que necesite.

Ayudando cuando realice la inversión que necesite, bien para el local, el mobiliario o bienes de equipo, ya sea con financiación o con la fórmula más adecuada.