compartiendo conocimiento

¿Cómo mejorar la conciliación entre la vida laboral y familiar en una empresa?

En esta quinta entrega de la nueva temporada de Compartiendo Conocimiento, y de la mano de los mejores expertos, vemos los pasos a dar para conjugar la vida laboral y familiar en un negocio manteniendo unos niveles óptimos de productividad.

Presentación del nuevo caso de Compartiendo Conocimiento: mejorando la conciliación entre la vida laboral y familiar en el ‘Restaurante Lutin’.

Ismael García Hernández tiene 43 años y es propietario del Restaurante Lutin, un establecimiento situado en Cerceda, en la sierra de Madrid, que nace de la vocación que nuestro invitado tiene por la hostelería. Como nos comenta: “es mi pasión, mi vida”. 

De nombre peculiar, en honor a su madre (la cual les llamaba pequeños duendes, ‘Lutin’, en francés, cuando hacían alguna travesura), cuenta con un modelo de negocio que “parte de unas perspectivas bastante familiares y sentimentales”. Así, y desde sus inicios, siempre han tenido mucho trabajo, ya que abren “a las 7 de la mañana para empezar a dar desayunos” y continúan “con las comidas y las meriendas”. 

Esto ha hecho que el negocio crezca con los años, aunque Ismael quiere dar un paso más. Por eso busca la colaboración con BBVA y, entre otros aspectos, trata de mejorar la conciliación entre la vida laboral y familiar lo máximo posible.

Conociendo las necesidades para mejorar la conciliación entre la vida laboral y familiar en un negocio como el Restaurante Lutin

Amparo Cuesta, Experta en Pymes de BBVA, será la encargada de evaluar el caso del Restaurante Lutin, de cara a plantear propuestas para mejorar la conciliación entre la vida laboral y familiar de la empresa. La primera pregunta que plantea a Ismael está relacionada con su plantilla y, en concreto, con el número de empleados que la forman: “somos un equipo de 12 personas, al que hay que añadir a Rafa, mi hermano y socio, y a mi”. Un total de 14 personas para sacar adelante un modelo de negocio que, como nos comenta, se centra “en los desayunos, en los que somos especialistas, a los que sigue el aperitivo, las comidas, también trabajamos un poco las meriendas y, por último, terminamos con las cenas”.

La siguiente pregunta que plantea Amparo, a colación con los turnos previamente mencionados, tiene que ver con la rentabilidad de los mismos: “hicimos una pequeña prueba el pasado verano con una de las líneas de trabajo, la cual iba de las 5 a las 9 de la noche. Cerramos durante dicho horario y si que vimos la rentabilidad y productividad de la acción”.  También se detiene en evaluar el uso de la carta y de la opción del ‘menú’, dado que, como explica, el margen para el Restaurante Lutin sería mayor con la segunda. A su juicio, se debe aprovechar el tirón que esta tiene, más tratándose de un local “espléndido para ir los fines de semana”, y reducir el ofrecimiento del menú. Algo con lo que Ismael está de acuerdo, aunque apostilla: “en nuestro caso, una cosa apoya a la otra, por ejemplo, teniendo el menú atraemos a la gente para luego venderles la carta”.

Otra recomendación, de cara a mejorar la conciliación entre la vida laboral y familiar del restaurante, es su digitalización. Gracias a ella, podrá dedicar menos tiempo a la gestión financiera del mismo debido, en gran parte, a la automatización de la mayoría de los procesos de la mano de la banca electrónica, en este caso, de BBVA, e invertir mejor su tiempo en ayudar a su negocio a dar un paso más.

Primeras conclusiones de nuestros expertos

Tras conocer el Restaurante Lutin en profundidad, y valorar los puntos que pueden ayudar a BBVA a mejorar la conciliación entre la vida laboral y familiar de la empresa, Amparo Cuesta arroja sus primeras impresiones: “se trata de un negocio en el que toda la familia, tanto Ismael como sus hermanos, están involucrados de una forma muy emocional”. Algo muy propio de las pymes, como nos comenta Antonio Manuel Álvarez, Experto en Pymes, en las cuales también se da una relación “muy cercana con los trabajadores”. Algo que conlleva que “cualquier gestión que se haga con ellos siempre toca un poco esa parte emocional, más cuando se trata de trabajadores que llevan mucho tiempo”.

Amparo también explica el momento en el que se encuentra la empresa: “los socios han contemplado todas las líneas de negocio, todos los posibles servicios que puede dar un restaurante” y yacen en ese punto crucial en el que “se están planteando cómo eficientar y mejorar la productividad de la empresa”, con el objetivo de “no tener que abordar tantas líneas de trabajo y poder disfrutar un poquito más de la familia”. Y es que, como le plantea a Antonio, “si abordas una carga excesiva de trabajo, ¿no podría redundar en el equipo y, por ende, hacer que el servicio y la experiencia que se da al cliente se vea deteriorada? Antonio, en base a su experiencia, lo tiene claro: “totalmente cierto. De hecho, y como ocurre en este caso, hablamos de una situación en la se tiene bastante actividad y en la que la empresa puede pecar, incluso, de no ofrecer servicio”. Nos pone un ejemplo: “quien no le ha pasado que se sienta en una mesa, hay tres camareros y, por no juntar alguno más en ese tiempo y dar el servicio, al no ser atendido, se levanta y se marcha”. Esto se podía haber evitado “teniendo otro trabajador al que se va a sacar esa rentabilidad”.

Por ello, y en base a lo anterior, Amparo explica lo básico que es revisar “las líneas de negocio y ver cuáles son más eficientes. Aquellas que sean más rentables se continúan y se liberan las que no lo son”. Porque, más en este caso, “como cabeza de negocio, Ismael y su hermano están todo el horario completo, lo que puede generarles un desgaste y, por ende, que ofrezcan un servicio al cliente de peor calidad”. Lo mismo que ocurre con sus trabajadores. De hecho, Antonio, como concluye, es partidario de “dar cierta libertad en los horarios, buscando más la productividad”. Algo que Amparo ya ve en muchas empresas, en aspectos “básicos que ayudan mucho a esa conciliación y que producen una gran felicidad en los empleados como, por ejemplo, llevar a los niños al colegio”. 

Conociendo a Javier Benavente

“Yo he sido emprendedor y empresario, desde siempre”, nos comenta Javier, tras lo que nos explica el nacimiento de su negocio: “mi empresa ha sido el resultado de estar en un coma profundo durante varios meses. Me encontré entre la vida y la muerte”. Tras dos meses y medio en la UCI, tuvo que hacer rehabilitación durante una larga temporada. En este periodo, se encontró con muchos problemas para “contratar una persona para nuestra casa por unas horas. Fue un trabajo tremendo encontrarla y, más aún, contratarla legalmente para cuidarme”. Algo que también vivían “todos mis compañeros en rehabilitación”. Fue ahí cuando se dio cuenta de que “faltaba alguien en el mercado que atendiese ese tipo de necesidades”.

Lo primero que hizo al crear su empresa fue “dar a todos mis empleados, y su familia, los servicios que ofrecíamos. Para que no tuvieran que pasar por lo que había pasado yo”. Para él eran fundamentales de cara a defender “la igualdad de oportunidades entre las personas, así como la conciliación trabajo-familia”. Y de esta forma descubrió “las herramientas más importantes que conozco a nivel de fidelización de empleados y de clientes”, lo que le lleva a aconsejar a todo el mundo: 

  • Escuchar activamente lo que hay alrededor.
  • Ocuparse de lo que realmente les preocupa.
  • Poner el corazón en todo lo que se hace.
  • Darles todo lo que se pueda.

Analizando la mejora en la conciliación entre la vida laboral y familiar del Restaurante Lutin

Una vez hemos conocido a Javier Benavente, Ismael le plantea su primera pregunta, siempre con el objetivo de mejorar tanto la productividad como la conciliación entre la vida laboral y familiar de su empresa: “como bien sabes, estamos viviendo una crisis, ¿has vivido alguna situación como esta, en la que tienes que hacer cambios, con los miedos que esto conlleva?”. La respuesta de Javier es clara: “muchas veces, ya que las crisis son permanentes. Yo, a lo largo de toda mi vida profesional, he sido como un tobogán en este sentido”. ¿Lo mejor? De cada una de ellas, como comenta, ha salido “reforzado”. 

Para ello, y a título personal, a Javier le ha funcionado muy bien tomarse “un respiro para pensar”. Algo que Ismael no ha hecho hasta la fecha, por falta de tiempo, hasta este último periodo de crisis que hemos sufrido: “en él, he podido realizar muchos de mis hobbies, que van relacionados con mi trabajo, además de dedicarle más tiempo a mi hijo, a mi mujer y a mi casa”. Algo que, en su opinión, le ha hecho ver que necesita “disfrutar de un tiempo extra para mi, para mi familia y, también, para el personal de mi empresa”. 

“Las crisis son una oportunidad tras un susto” explica Javier, tras lo cual nos pone un ejemplo: “yo trabajo con muchas personas con discapacidad. Ellos me enseñan, cada día, el valor de la resiliencia cuando hay que afrontar ciertos problemas”. El Restaurante Lutin colabora “con proyectos solidarios y nos gusta tener esa parte humana”, algo que Javier ve “fundamental” ya que para él es necesario ese “lado solidario en una empresa. Es el valor que la diferencia de su competencia. Es lo que va a hacer que los clientes y los empleados vayan a ella, y que en el entorno en el que se mueve quieran estar con ella”. 

En relación al personal, y tras las dudas expresadas por Ismael, Javier le da un consejo: “yo no he podido hacer nada, a lo largo de mi vida profesional, sin mi equipo. Por eso, es importante que te preocupes por ellos como querrías que ellos se preocupasen por ti”. Así, y ante una situación de crisis, “debes preguntarte qué les pasa a mis empleados y a sus familias y qué es lo que puedo hacer yo por ellos, para que ellos lo hagan por mí también. Y deben ser servicios reales, tangibles, concretos, no solo palabras”. Esto hará que “cuando vengan a trabajar, lo sientan suyo”. Una recomendación que, en su caso, también aplica “a los clientes”.

Últimas conclusiones de nuestros expertos

Reunidos nuestros expertos, comparten su visión del caso: “las primeras impresiones han sido magníficas” nos comenta Javier. “Me he encontrado a un hombre joven, con mucha ilusión, con una sonrisa y unos ojos que te miraban de frente y, sobre todo, con un proyecto muy claro de a donde quería llegar”, lo que, como nos indica, corresponde a ese “nuevo perfil del sector, el cual está buscando crecer, cambiar, reconvertirse, y que no tiene miedo ante una crisis (en su lugar ve oportunidades). Y, sobre todo, me ha encantado esa búsqueda de tiempo libre para él y su familia”.

Tanto para él como para sus empleados, conseguir ese tiempo extra requiere de tomar una serie de medidas que, comenta Amparo, parten de la “flexibilización de horarios, hecho que te lleva a poder conciliar”. También debe darse un “liderazgo más suave, en el cual haya una mayor preocupación por los empleados”. Algo que, a juicio de Antonio Manuel Álvarez “no se da a nivel global”. Hay empresarios que tratan “al trabajador con esa mente tan abierta” y otros que “lo hacen desde el miedo”, sin saber que “de esta manera no lograrán sacarles la mayor productividad”.

Así, y como advierte Javier, la “conciliación de la vida laboral y personal es una de las herramientas más potentes del pequeño empresario, de cara a diferenciarse y atraer a los mejores. Es cierto que no puede pagar salarios mucho mayores que los demás pero si le es posible competir ofreciendo esos servicios que permitan dicha conciliación. El dinero es fundamental pero no definitivo para que alguien se quede en una empresa”. Además, este “factor humano no tiene coste”. Otro punto a su favor.

BBVA puede ayudar a mejorar tanto la productividad como la conciliación entre la vida laboral y familiar de tu empresa

Para ayudar al Restaurante Lutin, y a otras empresas en su misma situación, BBVA ofrece diversas soluciones centradas en la conciliación entre la vida laboral y familiar. Destaca la posibilidad de contar con una banca integral, la cual evitará desplazamientos innecesarios a la oficina. A través de ella, se podrán llevar a cabo todas las transacciones financieras de un negocio sin moverse de él: consultar los movimientos de la cuenta, realizar cobros y pagos, etc. Un paso adelante a la hora de contar con ese tiempo para estar con la familia tan demandado. Y si lo que se necesita es financiación, BBVA dispone del Límite Click&Pay, el cual se puede usar para liquidar facturas con los proveedores o abonar las nóminas de los empleados, entre otras cosas. Todo, desde bbva.es o la app de BBVA.