compartiendo conocimiento

Así puedes potenciar la venta digital en tu empresa

En esta séptima entrega de la nueva temporada de Compartiendo conocimiento, y de la mano de los mejores expertos, mostramos las medidas que se pueden tomar para avanzar en la venta online de tu empresa.

Presentación del nuevo caso de Compartiendo conocimiento: potenciando la venta digital en FuntasticLab

Nuestra invitada se presenta: “soy Deborah Valverde, Directora de FuntasticLab”. Una emprendedora que empezó su carrera “hace más de 20 años en una multinacional” dedicándose “principalmente al turismo, y más en concreto, a los viajes de negocio, corporativos”. La experiencia acumulada en este tiempo la llevó a tomar la decisión de “fundar FuntasticLab”. 

Hacerlo también le hizo darse cuenta de que tenía dos carencias, de entre las que una destacaba más: “el marketing digital”. Sabe que ha de cuidarlo mucho, dado que “las ventas de la empresa son 100% digitales y, por tanto, necesito moverme bien en ese entorno de negocio”. También cree que debe “aumentar los medios de pago de cara a darle más facilidades al cliente” para lo que piensa que le “vendría muy bien el contar con el expertise” que puede darle BBVA.

Conociendo las necesidades para potenciar la venta digital de FuntasticLab

Juan Antonio Prieto, experto en pymes de BBVA, será el encargado de evaluar el caso del FuntasticLab, de cara a plantear propuestas para potenciar la venta digital de la empresa. Para ello, en primer lugar, quiere conocer a nuestra invitada: “soy una emprendedora reciente, ya que el resto de mi vida profesional la he desarrollado en multinacionales, y dentro del sector de los eventos”. De hecho, “gracias a la experiencia adquirida con el paso de los años”, en el momento que tuvo que cambiar de profesión, y emprender, lo vio claro: “este era mi negocio”.

Tras saber quién es Deborah Valverde, Juan Antonio quiere profundizar en FuntasticLab: “somos una agencia de viajes y realizamos publicidad online a través de redes sociales, además de trabajar con un grupo de gestión, el cual nos proporciona los acuerdos con proveedores”. En su opinión, y de ahí el valor de su trabajo, “la gente ya no tiene tanto tiempo para organizar sus vacaciones y nosotros les ayudamos a hacerlo”. Considera que “son algo que para ellos es muy importante ya que, al final, hacen una inversión económica muy fuerte cuando viajan con toda la familia”. 

Para terminar este examen preliminar, Juan Antonio quiere conocer más a fondo cómo afronta la venta digital: “la web está preparada para venta directa de cualquier tipo de servicio, dado que no solamente ofrecemos paquetes vacacionales, también es posible el ticketing para musicales, por ejemplo, o adquirir coches de alquiler… Cualquier cosa que te puedas imaginar a nivel de turismo”. Con todo, y a pesar de ir por buen camino, sabe que mejorar significa “canalizar más la venta a través de ella. Necesitamos los sistemas más modernos que el banco pueda proporcionarnos”.

Primeras conclusiones de nuestros expertos

Tras conocer FuntasticLab en profundidad, y valorar los puntos que pueden ayudar a BBVA a potenciar su venta digital, Juan Antonio Prieto arroja sus primeras impresiones: “Deborah se ha afianzado como profesional en la agencia de viaje por un razón: se le daba muy bien, dado que ha tenido que organizarlos a lo largo de su etapa profesional anterior”. 

Además, es su pasión, como bien nos ha dejado claro en su presentación. Algo que, en opinión de Inma Elizalde, experta en pymes, es “cada vez más habitual” entre los emprendedores, ya que “al verse obligados a innovar, ponen todo el corazón y toda la pasión en aquello que le gusta, ya que hay que hacer cosas diferentes para enamorar al público”. Y es que, como argumenta: “si no le pones pasión, esto último no va a ocurrir”.

Para encandilar al público, y como también añade Inma, junto a esta pasión es necesario que la pyme cuente con “un buen socio” al encontrarse, en muchos casos, “muy perdidas”. Requieren un apoyo que “las guíe”, como puede ser un banco (u otro tipo de partner en determinados casos), dado que “no siempre conocen todo” lo que envuelve al mercado en el que van a trabajar. 

En lo relativo a los “pagos, cobros o domiciliaciones”, como comenta Juan Antonio, es preferible hacerlos “digitalmente”. Llevar a cabo estos procesos online (o través de la app) les garantizará una mayor “seguridad y una sencillez en el manejo”, transmitiendo a sus clientes la idoneidad de “entrar también en ese mundo digital”.

Y es que, como nos dice Inma, es fundamental para una pyme el potenciar este lado online, y más la venta digital, ya que “hoy en día, cada vez más gente recurre a Internet para hacer un viaje, o cualquier otra cosa”. Por ello, “lo primero que se necesita es tener una página web, un buen posicionamiento, luego un ecommerce y, por último, una pasarela de pagos”. Porque, y como conclusión final, “lo que no está en Internet, no existe”.

Conociendo a Isidoro García

Me gusta hablar de mi experiencia profesional como hacen los grandes surfistas”, nos comenta nuestro experto, y continúa explicando: “Estos, cogen la tabla y van a buscar su ola mar adentro. Surfean, obtienen grandes satisfacciones y una vez están llegando a la playa, generalmente se bajan y vuelven a meterse mar adentro a buscar una nueva ola”. 

Así es como resume su “vida profesional”, en la que ha tenido “tres grandes olas”. La primera llegó tras aprovechar que su “casa matriz estaba desarrollando su mercado a nivel internacional”. A los pocos meses, ya “estaba trabajando en Argentina como responsable de un proyecto”. Pasó “los siguientes nueve años trabajando en él”, lo que le hizo “crecer mucho, tanto profesional como personalmente”. 

Pasado este tiempo, se dio cuenta de que esta ola “estaba llegando a su fin”, de que “tenía que ir a buscar una nueva”. Junto con un amigo creó “una empresa, con sede en mi domicilio, y con escasos recursos y mucha ilusión”. Fue ahí cuando se dio cuenta de que “trabajar en una multinacional, o una gran empresa, te da satisfacciones y es interesante. Pero crear tu propia empresa como si fuera tu hijo, trabajar en tu proyecto, en algo que tú has creado y que estás viendo crecer día a día, es mucho más enriquecedor y mucho más estimulante”. 

Hubo un momento en el que “decido buscar una nueva ola”. Arriesga de nuevo, pidiendo la baja voluntaria, y se incorpora “a un puesto de alta responsabilidad en otra multinacional”. Cuando entró, “la empresa estaba en números rojos y en quiebra técnica”. Dos años más tarde, “la cuenta de resultados estaba saneada”. 

En base a esto, Isidoro siempre aconseja “a los que van a emprender, o a los nuevos profesionales, que hay que tener ganas de hacer cosas nuevas. No hay que acomodarse”. Además, indica que hay que tener “intuición para ver cuando hay una nueva ola y si es el momento de subirse a ella, además de saber cuando es el momento de bajarse’’. 

Analizando la potenciación de la venta digital de FuntasticLab

Una vez hemos conocido a Isidoro García, este pone en antecedentes a Deborah, en relación a su experiencia como empresario: “en mi vida he montado tres empresas”. Con la primera le fue “muy bien. Gané bastante dinero y viví de su mano mucho tiempo”. Con la segunda, sin embargo, le fue “bastante mal.  Perdí bastante dinero pero, eso sí, aprendí muchísimo”. Actualmente, se encuentra “en la tercera”. Un recorrido profesional con subidas y bajadas, algo habitual cuando emprendes, y ante el que da un consejo: “lo más importante es que no te desanimes. Hay momentos duros, difíciles, pero trabajar para tu empresa, para tu proyecto, es muy ilusionante y, sobre todo,muy enriquecedor”.

Deborah, por su parte, le plantea su primera duda. Quiere conocer cómo fue el salto dado por Isidoro de una multinacional a trabajar por cuenta propia: “como sabes, he hecho ambas cosas. Empecé trabajando para terceros, hasta que llegó una etapa de mi vida en la que consideré que era importante emprender, y tenía además la curiosidad de hacerlo”. Y es que, como añade, es de los que piensa que “si quieres hacer algo, tienes que ponerte con ello cuando te lo pide el cuerpo”. Para él, “no debes arrepentirte de lo que has hecho sino de lo que no, o de lo que has dejado de hacer”. Y se puso manos a la obra.

A pesar de empezar con buen pie, como nos ha explicado, Isidoro también pasó por malos momentos en sus primeros pasos: “a pesar de irme bien, esta primera empresa me dio también muchos problemas, muchos disgustos”. Hay que tener en cuenta que sufrió “la crisis del 93, en la que el país, tras la Olimpiada y la Expo, era casi un solar”. Una “mala época” que le llevó a tener que “despedir al 33% de la plantilla, algo que fue muy duro ya que eran personas que habían crecido conmigo, a los que había apoyado, que eran padres de familia,...”. Sin embargo, era consciente de que “al ser empresario, debía tener una mente fría”. Eso sí, les hizo la promesa de que “si salíamos del bache y crecíamos de nuevo, les llamaría a ellos primero. Y lo cumplí”. 

El segundo caso de emprendimiento de Isidoro, como nos indicó anteriormente, no fue tan bien: “pusimos el capital inicial y lo perdimos, lo ampliamos y volvimos a perder”. Fue en ese momento en el que analizaron “cuáles eran las causas (y los errores cometidos). Vimos que no podíamos superarlos y nos declaramos en quiebra". Algo que, a su entender, “no significó un fracaso, significó muchísima experiencia”.

Para terminar, Deborah pone sobre la mesa uno de sus mayores temores: la incertidumbre. Sobre todo a la hora de saber si vas a cobrar tu sueldo cada mes. Isidoro le explica una regla que él ha seguido y que le ha funcionado hasta la fecha: “cuando volví de mi experiencia internacional, tenía unos ahorros en el banco. Al montar la empresa, decidí no ponerlos todos en ella, solo una parte”. Con ello, se dejó “un colchón que me permitía tener unos 6-7 meses de vida estándar”. Le dio “la tranquilidad de que si en esos meses no podría cobrar una nómina, ese dinero estaba ahí”. También le sirvió por si se producían “problemas de tesorería”, ya que “como accionistas siempre era de los últimos en cobrar”. Le ayudó a “cubrir esas necesidades que podían surgir”.

Últimas conclusiones de nuestros expertos

Reunidos nuestros expertos, comparten su visión del caso: “tiene bastante conocimiento del sector” nos indica Isidoro García. “Sabe cómo debe moverse en él y, además, está muy ilusionada con el proyecto”. Eso sí, cuenta con un gran inconveniente, como nos explica nuestro experto: “tiene que transformarse sí o sí a la venta digital y potenciarla bien”. Para ello, “no vale solo con que tenga una web. Debe añadir el trabajo de profesionales digitales y ella, además, también ha de formarse”. Y es que, como ya nos indico Inma Elizalde, “si no estás en Internet, no existes, y si no comunicas, tampoco”. Por ello, y aún siendo un negocio tradicional, no debe “olvidarse de la tecnología”. 

Juan Antonio Prieto, por su parte, hace también hincapié en este potenciamiento de la venta digital: “tiene que dar ese salto y es ahí, desde nuestro punto de vista, donde le podemos facilitar todo lo necesario para dar esa imagen digital que requiere, sobre en lo que a captación del cliente se refiere”. Porque, argumenta: “uno no es digital si tu cliente no te percibe como tal”. Este cambio a realizar por FuntasticLab debe ser ágil, sino quiere que “otro le tome la delantera”. Ágil pero “diferenciándose”, aclara Isidoro García, “y si no puede hacerlo en su producto, lo debe hacer en su servicio”. Sea como fuere, dar este paso ‘extra’ no tiene porque significar que tenga que invertir mucho. Como ejemplifica muy bien Inma Elizalde: “puede ser, por ejemplo, que un bar prepare unos pinchos distintos con respecto al de al lado”.

BBVA ayuda a potenciar en la venta digital de tu empresa

Para ayudar a FuntasticLab a potenciar su venta digital, y más en concreto todo lo relacionado con los pagos virtuales, Juan Antonio Prieto recomienda el uso de PayGold. Este servicio de BBVA supondría:

Para el comercio:

  • Sencillez en el uso.
  • No necesitar la implementación de tecnología en sus equipos.
  • Seguridad en las distintas etapas del proceso de pago.
  • Es trasladable a todos los entornos del cliente.

Para el cliente:

  • No tener que facilitar los datos de sus medios de pago.