De la idea creativa a la realización de un proyecto

¿Estás decidido a emprender? Descubre las distintas fases de un proyecto y cómo puedes ir solventando cada una de ellas.

Una idea ronda tu cabeza. Desde hace tiempo, te descubres pensando en ella a cada instante. Es ese proyecto profesional que quisieras llevar a cabo pero no terminas de poner en marcha. El mismo del que imaginas, con frecuencia, cómo podrías materializarlo, qué recursos necesitarías y hasta intuyes cuándo lo tendrías listo. Sin embargo, sabes de sobra que emprender no resulta tarea sencilla. Requiere constancia, creatividad, innovación y un plan detallado que permita convertir en realidad esa original idea que gira y gira de un lado a otro de tu cabeza.

Con frecuencia, las oportunidades de emprender nacen de las habilidades y capacidades de cada individuo. Y es que todas las personas cuentan con una serie de destrezas innatas o adquiridas que, alineadas con una estrategia de emprendimiento, pueden transformarse en una actividad profesional exitosa de la que vivir, y a través de la que cumplir sus propósitos, metas y sueños. Además, quien emprende también abre la puerta a obtener un conjunto de beneficios muy atractivos, que pueden ir desde la libertad financiera al hecho de ser su propio jefe, pasando por la ventaja de elegir a qué dedica el tiempo.

Pese a que, como dice el refrán “del dicho al hecho, hay un trecho”, y, ciertamente, el camino que va de una idea a su realización puede ser sinuoso (puesto que exige tesón, organización y generosidad en el esfuerzo), si posees un itinerario donde aparezcan detalladas las etapas y los pasos del proceso, recorrer esta senda será mucho más sencillo. Porque no se emprende de la noche a la mañana. Recuerda tener en consideración las fases de un proyecto que este artículo recopila y analiza: el origen de la idea, cómo ejecutarla, su promoción y venta, y, por supuesto, de qué manera conseguir los recursos económicos imprescindibles para poder emprender.

La idea creativa: ¿por qué siempre intentar partir de algo original?

No sabes que la provoca, puede ser una conversación, un recuerdo, cualquier pensamiento o vivencia cotidiana, pero el caso es que de repente está ahí: es la idea creativa. Y casi escribirías la palabra idea en mayúsculas, porque no solo te convence e ilusiona, sino que ya no consigues parar de darle vueltas. Todos los proyectos, grandes o pequeños, surgen de ella

La idea creativa constituye la primera fase del proyecto y, más importante, la semilla de la que luego crecerá tu negocio. Al ser tanta su trascendencia, has de intentar que esta goce de cierta originalidad y, por tanto, aporte algún enfoque o elemento novedoso que permita satisfacer con mayor nivel de calidad y eficacia una necesidad de la sociedad. 

Ideas creativas hay infinitas, por eso no es suficiente con tener una. Explorar y desarrollar sus posibilidades y aplicaciones prácticas resulta absolutamente esencial. De igual modo, suele constituir una opción de gran valor poner tu idea creativa a prueba, así como preguntarte acerca de su originalidad. Tampoco pierdas de vista el análisis del mercado y de quienes ya pueden estar comercializando un bien o servicio similar a tu proyecto.

¿De qué modo puedes convertir en realidad tu proyecto?

Una vez que has reflexionado acerca de la idea creativa destinada a impulsar y sostener tu proyecto, la siguiente fase del proyecto pasa por determinar el mecanismo mediante el cual trasladarás a la realidad aquello que está en tu mente. Es una etapa que implica dar palabras, es decir, dejar por escrito el desglose de tu proyecto. No debes olvidar nada: cómo tu idea va a crear valor para las personas, y qué medios económicos y recursos de cualquier otro tipo serán indispensables. 

Recuerda que, cuanto más exhaustiva sea tu preparación, mayor número de riesgos y complicaciones posibles podrás detectar antes de que se produzcan. Después de haber sentado las bases de tu proyecto, es momento de empezar a recorrer la senda. Múltiples pasos del proceso dependerán de la naturaleza del proyecto en sí o, lo que es lo mismo, de en qué sector o área de actividad se encuadra, a qué público se dirige y la forma por la que se efectuarán las ventas.

¿Es importante la promoción y difusión del proyecto?

Dar visibilidad a aquello que tienes entre manos conforma otra de las fases principales del proyecto. Has de promocionar y difundir la idea de tu proyecto, logrando que llegue al máximo número de personas. Con este objetivo, puedes recurrir a las redes sociales, el boca a boca o, si resulta viable, a campañas publicitarias vía cartelería y anuncios en prensa y otros medios de comunicación. Asimismo, vender tu proyecto también conlleva decidir el precio al que comercializarás tu producto o servicio, y cuáles serán los canales de compra habilitados para los clientes.

¿Cómo encontrar los recursos materiales y humanos para poner en marcha tu proyecto?

Todo apoyo suma cuando se trata de ensamblar y arrancar un proyecto desde cero. Además, por desgracia, en no pocas ocasiones la falta de recursos económicos termina impidiendo la ejecución de una idea creativa con oportunidades de éxito. Si es tu caso y te gustaría emprender ese proyecto personal o profesional en el que tanto llevas pensando, BBVA puede ofrecerte la financiación que necesitas a través de su amplia gama de productos adaptados a ello. Si deseas conocer con más detalle sus ventajas, entra en bbva.es y en la ‘app’ de BBVA e infórmate.