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¿Conocer tu factura de la luz te puede llevar a ahorrar?

Si quieres ahorrar en tu factura de la luz, debes conocer de qué modo se calcula y qué importancia tienen sobre tu recibo la potencia contratada y el consumo eléctrico.

Nada es más cercano y, al mismo tiempo, lejano que una factura de la luz. Todos los meses te llega al buzón de casa o a la bandeja de entrada de tu correo electrónico. En la mayoría de los casos supone, además, un desembolso de dinero nada desdeñable para tu bolsillo. Un importe que hace que la leas de nuevo, de arriba abajo y en varias ocasiones, sin terminar de averiguar a qué corresponden los distintos conceptos incluidos en tu recibo

Según cifras de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), solo uno de cada 10 consumidores (el 11%) comprende por completo su factura de la luz. No cabe duda de que, hoy en día, interpretarla se ha convertido en un problema de difícil solución. Para evitarte dolores de cabeza, te detallamos los aspectos claves de tu instalación y consumo eléctricos y cómo aparecen reflejados en la factura mensual de luz.

¿Qué elementos aparecen recogidos en tu factura de la luz y cómo se calculan?

La factura de la luz incluye cada una de las distintas partidas por las que el usuario ha de pagar a cambio de disponer de suministro eléctrico durante el período de facturación (habitualmente, de un mes o bimensual). En términos generales, un par de importes conforman el grueso de tu recibo de la luz: la potencia contratada y el consumo; estos dos conceptos se encuentran sujetos a variaciones en función de la tarifa que el usuario haya contratado.

La tarifa del mercado regulado o Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC, por sus siglas) y las tarifas de mercado libre son las dos opciones de contratación entre las que los consumidores tienen que elegir cuando contratan en España su suministro de electricidad. La tarifa PVPC está regulada por la Administración y cambia a diario, a cada hora; es decir, el precio de la luz fluctúa a lo largo del año (más barato en primavera, más caro durante el invierno…). Además, como también sufre modificaciones a lo largo de una jornada, los usuarios de esta tarifa (casi la mitad del mercado) acaban teniendo precios personalizados que resultan prácticamente imposibles de anticipar o prever. No disponer de más de 10 kWh (kilovatios hora) de potencia es un requisito para poder acogerte a esta tarifa; en España, la potencia eléctrica media oscila entre los 3,45 kW (kilovatios) y los 4,6 kW.

Los consumidores que prefieren acogerse a las tarifas del mercado libre, la otra mitad de los usuarios, cuentan con mayor certeza respecto al importe que abonarán, ya que su precio de la luz suele ser fijo, lo que les brinda mayor estabilidad en los cobros. Sin embargo, el usuario que se decanta por esta opción tiene que saber que tiene un período de permanencia (generalmente, un año) y que, a su vez, debe estar atento al precio de la luz que contrate y a sus posibles revisiones. Este tipo de tarifa también ofrece al consumidor la opción de unir los suministros de electricidad y gas bajo los servicios de una misma empresa

Al consumo y a la potencia contratada, se les añaden otros elementos que también pagas en la  factura de la luz: el impuesto sobre la electricidad (del 5,1127%), el alquiler de equipos de medida (siempre que el contador no sea de tu propiedad), el Impuesto sobre el Valor Añadido o IVA (con un tipo del 21% y aplicado al importe total de tu factura) y el peaje o la tarifa de acceso. Este último concepto, fijado por el Gobierno, hace referencia al pago que realizas por el acceso y uso de las redes eléctricas de transporte, la distribución de la luz hasta tu vivienda y otros costes regulados. 

En tu factura de la luz, ¿qué te indica la potencia contratada?

A partir de tu potencia contratada, se tarifica el peaje o tarifa de acceso. En otras palabras, la potencia contratada marca qué importe de tu factura de la luz va a ser fijo o constante en el tiempo. Y es que, aunque no lleves a cabo ningún consumo o gasto, la potencia contratada deberás pagarla siempre, para seguir contando con suministro eléctrico en tu inmueble.

La potencia contratada se indica en precio por kilovatio y puede definirse al día, aunque las compañías con frecuencia suelen establecer sus ofertas por kilovatios al año. Es importante que sepas que los kilovatios que contratas llevan asociados un valor máximo permitido de potencia y si lo sobrepasas, como se decía antiguamente, ‘saltarán los plomos’ del cuadro de luces y se irá la electricidad en tu vivienda.

¿Qué incluye el apartado consumo en tu factura de la luz?

En tu factura de la luz, el concepto consumo muestra la energía consumida durante ese período de facturación. Es, por tanto, un término variable que incluye el coste de la energía. Siempre aparece expresado en kWh (kilovatios hora) y su valor surge de multiplicar el total de kilovatios consumidos por el precio de un kilovatio

Dentro de la tarifa PVPC, el precio de la energía se fija a través de un sistema llamado ‘pool’ eléctrico. Mediante este ‘pool’, el Gobierno cada día saca a subasta la cantidad de kilovatios que estima que la sociedad necesitará para poder llevar a cabo su actividad cotidiana. Ante este llamamiento, las compañías del sector eléctrico realizan su oferta al Ejecutivo; primero suelen incorporarlas las empresas alternativas o renovables (que son más baratas) y después las más caras (como el carbón, por ejemplo). La última de estas compañías energéticas en introducir su oferta es la que fija el precio de la luz, algo que las asociaciones de consumidores consideran injusto y reclaman su modificación.

¿Cómo puedes ahorrar en tu factura de la luz?

Ahorrar en tu factura de la luz es posible si mejoras tus hábitos de consumo eléctrico. No obstante, antes de ver algunos consejos prácticos sobre cómo puedes hacerlo, resulta aconsejable que revises tu tarifa y potencia contratadas, para comprobar que son las más adecuadas a tus necesidades de energía. Y es que todo influye en el precio que pagas por la electricidad: desde los horarios en los que consumes más luz, hasta el número de electrodomésticos que enciendes al mismo tiempo

Una vez que ya tienes claro que tu contrato de luz se corresponde con aquello que precisas, aprovecha la luz natural todo lo posible y recuerda que los aparatos con alta eficiencia energética consumen mucha menos energía y te ayudan a ahorrar dinero. Sustituye también las bombillas antiguas por nuevas y de bajo consumo; la iluminación LED supone una de las mejores inversiones que puedes llevar a cabo. Tampoco dejes jamás tu televisión o ningún otro electrodoméstico en modo ‘stand by’ o sin apagar ni desenchufar por completo de la red mientras no estés usándolo; si lo haces, estarás ocasionando el llamado ‘consumo fantasma’ (el aparato sigue consumiendo electricidad pese a no estar aparentemente operativo).

Además, de un tiempo a esta parte, vienen ganando mucha popularidad las tarifas de luz por horas. Estas consisten en un número de horas al día (generalmente de 12 a 14 horas) durante las cuales se te cobra a precio más barato la electricidad, algo que te puede resultar muy beneficioso si, por ejemplo, tu sistema de calefacción es eléctrico, ya que tendrías opción de conectarlo solo en los tramos de luz barata. 

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