sostenibilidad

¿Cómo reducir el plástico en el mar?

En el mar, los residuos plásticos pueden tardar cientos de años en degradarse, lo que amenaza el medio ambiente, la fauna marina y termina repercutiendo negativamente en la salud de las personas.

La expedición del aventurero y submarinista norteamericano Victor Vescovo encontró recientemente una bolsa de plástico y varios envoltorios de caramelos a casi 11 kilómetros bajo el nivel del mar, en lo más hondo del denominado abismo Challenger (‘Challenger Deep’, en inglés), que se halla junto al extremo sur de la fosa de las Marianas y supone el punto más profundo de la Tierra: a 10.935 metros de la superficie del océano Pacífico. Se trata de un descubrimiento que no hace sino subrayar la magnitud del problema que la humanidad sufre con los desechos plásticos.

En 1907, el químico de origen belga Leo Hendrik Baekeland dio forma al primer plástico termoestable. Desde entonces, y en apenas un siglo, este material se ha universalizado, colonizando hasta los más remotos rincones del planeta. Entre sus ventajas, es una sustancia económica de producir y muy moldeable, que presenta una gran durabilidad y una alta resistencia a los impactos. Debido a estas características, hoy en día resulta difícil encontrar objetos y aparatos cotidianos que no posean plástico en su composición. 

No obstante, aquello que empezó siendo una ventaja ha acabado tornándose en fatalidad: sintetizado en la mayoría de las ocasiones a través de compuestos derivados del petróleo, el plástico no es biodegradable. A causa de ello, si una vez usados y desechados no se reciclan (en 2018, Naciones Unidas estimó que a escala mundial solo el 9% del plástico se recicla), los residuos plásticos pueden llegar a permanecer en los ecosistemas durante siglos, afectando y poniendo en riesgo la pervivencia de la flora y fauna que allí habitan. Esta dificultad del plástico a la hora de descomponerse y regresar al ciclo natural se agrava en entornos acuáticos. 

Plástico en el mar: ¿cómo daña la sostenibilidad del medio ambiente?

Naciones Unidas, a través de su Programa para el Medio Ambiente (PNUMA), ha cifrado en aproximadamente 8 millones las toneladas de plástico que al año la actividad humana vierte a los mares y océanos de la Tierra. Si la panorámica se acota por territorios, según señaló el pasado año la Fundación Aquae mediante datos del Servicio de Estudios del Parlamento Europeo y de las organizaciones sin fines de lucro Greenpeace y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), España es el segundo país que más residuos plásticos arroja cada año al mar Mediterráneo (126 toneladas); únicamente superado por Turquía, con 144 toneladas.

Las previsiones de futuro tampoco resultan nada halagüeñas. Y es que el Foro Económico Mundial (WEF) augura que, si no se promueven acciones que controlen y disminuyan la proliferación de residuos plásticos, los océanos del planeta para 2050 tendrán en sus aguas más toneladas de plástico que de especies marinas.

¿Cuáles son los problemas de verter plástico en el mar?

La abundante presencia de residuos plásticos en los ecosistemas acuáticos genera consecuencias devastadoras para los seres vivos. Naciones Unidas calcula que alrededor del mundo, cada año, mueren un millón de aves marinas y 100.000 tortugas y mamíferos debido al exceso de desechos plásticos en el agua. A continuación, se ahonda en los cuatro problemas primordiales que este tipo de residuos causa en el mar: 

  • Peces, tortugas, ballenas e incluso delfines. No hay especie marina que se libre de los peligros de quedar enredada y, en demasiados casos, atrapada en los desechos plásticos que navegan a la deriva, como bolsas de la compra, envases, botellas, redes de pesca y anillas de plástico para latas.
  • Aunque no poseen capacidad para digerirlas, las tortugas a menudo se comen las bolsas de plástico que encuentran en el agua porque las confunden con algas y medusas. También se han registrado casos de ballenas varadas con cientos de kilos de residuos plásticos en el estómago. 
  • De esas preocupantes cantidades de plástico halladas en el interior de numerosos especímenes marinos, una parte bastante significativa de las mismas corresponde a microplásticos (plásticos inferiores a cinco milímetros de diámetro). Los microplásticos pueden llegar a provocar la intoxicación de los animales y también inciden en la salud de las personas debido a que, mediante la pesca y el consumo de productos del mar, estos residuos plásticos se introducen en la cadena alimentaria y acaban siendo ingeridos por seres humanos, lo que conlleva serios riesgos para el organismo. De hecho, en 2018 un informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) cuantificó que casi siete de cada 10 alimentos provenientes del mar (el 69%) contienen niveles peligrosos de microplásticos.
  • Pese a que no aparecen incluidas en ningún mapa, existen cinco ‘islas de plástico’ en los mares del mundo. Se trata de gigantescas concentraciones de residuos que se forman cuando los desechos flotantes convergen en los denominados giros oceánicos (sistemas de corrientes rotativas similares a inmensos remolinos). Estas enormes masas de plástico perjudican la calidad del agua y diezman la vida en los ecosistemas marinos. Actualmente, las cinco ‘islas de plástico’ registradas se sitúan dos de ellas en el océano Atlántico (una en el Atlántico Norte y otra en el Atlántico Sur), dos en el océano Pacífico (también una en el Pacífico Norte y otra en las aguas del Pacífico Sur) y una en el océano Índico.

¿Cuánto tiempo tarda en degradarse el plástico en el mar?

El viento, la lluvia, los ríos y demás corrientes de agua arrastran hasta el mar los residuos plásticos que no se reciclan y acaban acumulados en vertederos. En el medio acuático, dependiendo de la composición del plástico y de las condiciones ambientales (nivel de oxígeno presente en el agua, luz solar, intensidad del oleaje, etc), este material puede necesitar desde varias décadas hasta siglos enteros para degradarse y reintegrarse en el ciclo natural.

Por ejemplo, se ha fechado en aproximadamente 500 años el lapso que una botella de plástico tarda en desaparecer. Si esta cifra se compara con una efeméride histórica para así poder distinguir con mayor claridad cómo dañan el medio ambiente los residuos plásticos, una hipotética botella hecha de plástico que se hubiese elaborado y tirado al mar en 1547, año en que nació Miguel de Cervantes, estaría ahora mismo (cinco siglos después) culminando su proceso de degradación.

La radiación ultravioleta proveniente del sol impulsa la degradación de los residuos plásticos que se hallan a la deriva en aguas oceánicas. Asimismo, el vaivén de las olas aporta velocidad al proceso y va disgregando el plástico en trozos más minúsculos, hasta que estos desechos se transforman en microplásticos, mencionados anteriormente.

¿Qué puedes hacer para contribuir a rebajar el vertido de residuos plásticos en el mar?

  • Prescinde de las bolsas de plástico y, en su lugar, emplea bolsas de tela reutilizables, o valora la opción de usar un carrito con ruedas para transportar tus compras.
  • Nunca utilices plásticos de un solo uso: recipientes, cubiertos, platos, vasos y pajitas desechables, entre otros.
  • En vez de conservar tus alimentos en envases hechos de plástico, guárdalos en recipientes de acero o cristal. Tampoco descartes la posibilidad de comprar alimentos al peso (a granel); de esta forma, reducirás las necesidades de empaquetado. Y bebe siempre agua del grifo apta para su consumo, evitando la embotellada.
  • Otorga una segunda vida útil a las fiambreras y tarteras o tápers de plástico que ya no necesites. Recíclalas y reutilízalas convirtiéndolas, con un poco de pintura e imaginación, en originales elementos decorativos o en envases donde guardar diversos objetos que ya no tienen que ser a la fuerza alimentos ni productos de cocina.
  • Aunque te pueda parecer extraño, los chicles también contienen plásticos derivados del petróleo en su composición. Así pues, nunca los arrojes al suelo, sino que deposítalos en el contenedor de restos (de color gris o verde oscuro, dependiendo de tu localidad). 
  • Apuesta por vestir prendas biodegradables que no se elaboren empleando plásticos. Por supuesto, recuerda tender tu ropa con pinzas de madera.
  • Declina la compra y el uso de productos cosméticos con microesferas de plástico en su formulación.

BBVA pone fin a los plásticos de usar y tirar

Consciente del grave problema que acarrea para los mares y océanos del planeta el vertido de plásticos de usar y tirar, BBVA ha asumido el compromiso de reducir y, en último lugar, retirar por completo de sus instalaciones el plástico. Así pues, con la colaboración de la empresa Sodexo, el banco desarrolla la iniciativa ‘BBVA sin plásticos’, que persigue eliminar todos aquellos plásticos presentes en la Ciudad BBVA, localizada en Madrid y sede de la entidad en España. De igual modo, BBVA ya está sustituyendo los cubiertos, envoltorios y envases de plástico de un único uso por otros fabricados con materiales biodegradables e inofensivos para el medio ambiente.