Retenciones y pagos a la Seguridad Social: ¿Cuáles son y cómo se realizan?

Entiende a qué corresponden las deducciones de la Seguridad Social de tu nómina.

03/06/2020

Todo trabajador recibe un sueldo bruto que no cobra de forma íntegra, ya que se le aplican una serie de retenciones correspondientes a la Seguridad Social y al IRPF. Este importe puede variar según distintos factores, como el sector laboral al que se pertenece o las ganancias que se obtienen, entre otros. Sigue leyendo para descubrir cuáles son y cómo se realizan las retenciones de la Seguridad Social en tu nómina.

Diferencia entre salario bruto y salario neto

No es lo mismo hablar de salario bruto que de salario neto y es importante saber diferenciarlos para evitar malentendidos, sobre todo en el momento de una negociación de sueldo entre el candidato y la empresa. En general, este se pacta en términos brutos, lo que puede ocasionar sorpresas desagradables al recibir la primera nómina si este concepto no ha sido aclarado previamente. 

El salario bruto corresponde a la suma del salario base y de los complementos, mientras que el salario neto es la cantidad final que recibe el trabajador una vez se han aplicado las cotizaciones y deducciones fiscales. Estas cantidades son las que previamente hemos denominado como retenciones del trabajador a la Seguridad Social y al IRPF.

Retenciones de la Seguridad Social

Las retenciones de la nómina correspondientes a la Seguridad Social son fijas, es decir, el trabajador paga siempre el mismo porcentaje. Además, una parte de dicha cantidad va a cargo de la empresa y la otra a cargo del trabajador, aunque en la práctica, es la empresa quien se encarga de recaudar y realizar este pago a la Seguridad Social. De esta forma, la compañía hace las retenciones de las cantidades correspondientes en las nóminas y el trabajador no tiene que preocuparse de ellas.

Estas retenciones tienen como objetivo costear los sistemas de la Seguridad Social del país. Con ellas se cubren los gastos públicos de la cobertura sanitaria, las pensiones o las prestaciones por desempleo, por ejemplo. Más concretamente, la cuota de la Seguridad Social se divide en distintos conceptos:

  • Contingencias comunes o pago de aspectos como enfermedades, accidentes no laborales y bajas por maternidad o paternidad. 
  • Contingencias profesionales con las que se cubren accidentes y enfermedades derivadas de la actividad profesional del trabajador. 
  • Horas extraordinarias a sumar a la jornada laboral del trabajador. 
  • Desempleo, el cual se utiliza para realizar el pago de la prestación por desempleo de los trabajadores que pueden optar a ella. Cabe apuntar que el porcentaje de la cotización de este concepto por parte del trabajador varía según su tipo de contrato: 
    • Si es de tipo general: 1,55 %.
    • Para el resto, duración determinada a tiempo completo o parcial: 1,60 %.
  • Formación profesional, aplicada en los cursos de formación para el empleado y el Fondo de Garantía Salarial (también conocido por su siglas FOGASA), una cantidad que se recauda para ser utilizada si se produce un impago por parte del empresario. En este último caso, solamente el empresario cotiza por este concepto.

Diferencias con la retenciones de IRPF

El IRPF, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, es un impuesto progresivo que se cobra a las personas y entidades en función de sus ganancias, es decir, cuanto más ingresos, mayor es el impuesto que tendrán que abonar. Por lo tanto, el porcentaje de las deducciones de la nómina correspondientes al IRPF tienen en cuenta el rango de su sueldo bruto, además de las circunstancias personales del trabajador, como su situación familiar, las personas que tiene a su cargo o su grado de discapacidad. A diferencia de estas, las retenciones de la Seguridad Social son fijas y se calculan según el grupo de cotización de cada trabajador, con una base mínima y una máxima. 

Otra diferencia entre ambas es que el IRPF es pagado íntegramente por el trabajador y las retenciones a la Seguridad Social van a cargo de ambas partes (empresa y trabajador).

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Aunque un trabajador conozca su salario, en ocasiones le puede resultar complicado entender la nómina y la cantidad final que acaba siendo ingresada en su cuenta corriente, ya que no coincide con el salario bruto. Para solucionar sus dudas, BBVA pone a tu disposición su calculadora de sueldo, la cual permite realizar una estimación de la cantidad que se ingresa en cuenta cada mes (neta) y al año (bruta) de forma cómoda y sencilla y a partir de una mínima información económica, personal y laboral.
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