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¿Qué es un recibo bancario?

Aprende a diferenciar entre un recibo y una factura y descubre cómo domiciliar y cancelar recibos.
Tanto los recibos bancarios como las facturas se utilizan de forma cotidiana para realizar pagos puntuales o periódicos. Aunque de manera informal se suele hablar indistintamente de estos, se trata de dos tipos de documentos distintos y solo el último tiene validez legal como confirmante de pago. Descubre cuál es la diferencia entre un recibo y una factura, cuáles son las exigencias legales relacionadas con la domiciliación de recibos y tus derechos como consumidor a la hora de devolver un recibo o cancelar una domiciliación.

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Diferencia entre recibo bancario y factura

Aunque ambos conceptos suelen utilizarse como sinónimos, no debemos confundir la figura del recibo bancario con la de la factura. La factura es un documento que el vendedor entrega al comprador indicando todos los datos de la adquisición una vez que esta se ha completado. Su presentación es obligatoria para poder recibir el pago.

Por otro lado, un recibo bancario es un documento que emite el banco como justificante del pago de una transacción económica realizada entre dos partes. En una transacción comercial directa, como la venta al por menor por ejemplo, correspondería al ticket de la caja registradora. Si el pago no es directo sino que se realiza por medio de una entidad bancaria, el recibo bancario:

- Sería emitido por el beneficiario a la entidad,

- Esta lo abonaría en la cuenta indicada y se lo cargaría después al deudor.

Este es uno de los medios de pago más utilizados en la actualidad y, junto con el pago por tarjeta, es la forma más habitual de abonar servicios profesionales o pagos puntuales de cierta envergadura. En el caso de gastos fijos como los servicios públicos (luz, agua, etc.) o las facturas periódicas de otros servicios (colegios, seguros, suscripciones, etc.) lo más frecuente es autorizar la domiciliación (o autorización de un pago o cobro a una cuenta bancaria) de los recibos para que el banco los pague de forma automática.

 

recibo bancario

Recibo domiciliado: el Mandato SEPA

Como hemos podido ver, resulta muy ventajoso el tener domiciliados los recibos bancarios, sobre todo si son relativos a pagos periódicos. Para realizar este procedimiento, el ordenante debe firmar una orden que autorice al banco a cargar en la cuenta las cantidades a abonar al acreedor. Es lo que se conoce como “Mandato SEPA”, el cual debe cumplir lo indicado en el reglamento SEPA (el cual marca los requisitos para transferencias y recibos (adeudos domiciliados) en euros entre los países de la Zona SEPA).

Este también debe incluir (obligatoriamente) los detalles bancarios del ordenante y el beneficiario, la fecha y el tipo de pago, así como la referencia del mandato y que permite identificar cada una de las órdenes de domiciliación firmadas por el deudor.

El mandato SEPA tiene validez hasta que sea revocado de forma expresa por cualquiera de las partes o en el caso de que transcurran más de 36 meses sin que el acreedor presente recibos. Para anular la orden de domiciliación, hay que comunicarlo a la entidad bancaria antes del final del último día hábil anterior al que está previsto el cargo. Además, la Ley de Servicios de Pago otorga a los consumidores el derecho a rechazar en todo momento un recibo, esté domiciliado o no, en el plazo de 8 semanas o 13 meses, respectivamente. 

Traer tus recibos a BBVA: ventajas y pasos a dar

Ahora que ya sabes lo que es un recibo bancario, y cuál el requisito básico para su domiciliación, la preguntas es: ¿deseas traer tus recibos desde otra entidad a BBVA? Si lo haces con el Servicio Cambio de Banco, obtendrás una serie de beneficios (exclusivos de BBVA), destacando entre ellos:

- Proceso rápido, cómodo y 100% gratuito.

- No tendrás que hablar con tu otro banco: BBVA lo hará por ti.

- Es flexible: tu eliges que quieres traer y te ayudamos con todas las gestiones.

- No requiere de papeleo, ni tienes que acudir a tu oficina.

¿Estás decidido? Estos son los pasos que debes seguir:

- Entra en ‘Trae tus recibos’ (ya sea desde bbva.es como app de BBVA).

- Elige si prefieres adjuntar los recibos manualmente o conectar con tu otro banco.

- Si optas por la primera, y tras seleccionar la cuenta de destino a la que traer tus recibos bancarios, procede a incluirlos.

- Si optas por la segunda, y con la cuenta de destino ya indicada:

- Introduce el usuario y contraseña que utilices habitualmente en tu otro banco.

- Elige los recibos que quieres traer a BBVA (en algunos casos, se te pedirá una foto del mismo, que puedes hacer y adjuntar en el momento).

- Acepta los términos y condiciones.

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