Métodos de ahorro: ¿cuáles son más efectivos?

¿Estás pensando en ahorrar pero no conoces una manera eficaz de hacerlo? Te presentamos 6 métodos que, con el tiempo, han llevado a muchos a cumplir con los objetivos que se habían marcado.

Ahorrar es uno de los objetivos que, hoy en día, persiguen la mayoría de las personas. Tratan de conseguir ese colchón financiero con el que vivir un poquito más tranquilas, sobre todo cuando llegan a final del mes, y que les permita hacer frente a los imprevistos que pueden surgir cuando menos lo esperan. 

Sin embargo, no es tarea fácil cumplir con las metas de ahorro marcadas, bien porque el nivel de gastos mensuales es elevado (y no lo hace posible) o porque aún no se ha dado con el método de ahorro adecuado. Desde BBVA, y con el objetivo de ayudar a mejorar el ahorro, queremos acercaros varios de ellos, los cuales, con el tiempo, han demostrado ser bastante eficaces. ¿Quieres conocerlos? ¡Sigue leyendo!

Método Kakebo

De origen japonés, fue creado en el año 1904 por la periodista Motoko Hani con el objetivo de ayudar a las mujeres a llevar, de un modo más efectivo, las finanzas del hogar. Lo que propone este método de ahorro es apuntar cada gasto que se realiza en un ‘libro de cuentas’, hecho que ayudará a saber el gasto real que se tiene, a la par que permitirá poner metas de ahorro factibles con las que mejorar las finanzas familiares.

Para que este método de ahorro sea realmente útil, no se debe dejar fuera ningún gasto, por muy pequeño que sea (es bueno, incluso, guardar los tickets de cada compra hasta que esta se haya apuntado). También, y para que su aplicación resulte más sencilla, se pueden ordenar los gastos por tiempo (días, semanas, meses o trimestres), pudiendo así comparar y conocer su evolución (lo que nos permitirá crear esas pautas de comportamiento que fomenten el ahorro), o por temática (alimentación, ocio, cultura, etc.). 

Método Harv Eker

De mismo nombre que este método de ahorro, Harv Eker lo dio a conocer en el libro ‘Los Secretos de la Mente Millonaria’. En él promovía una sistema de reparto de los ingresos en base a unos porcentajes prefijados

- 55% para las necesidades más básicas (alimentos, agua, luz, etc.).

- 10% para formación, tanto a nivel profesional como personal (libros, material de oficina, etc.).

- 10% para gastos que nos reporten un beneficio a largo plazo (carnet de conducir, por ejemplo, o la compra de muebles).

- 10% para satisfacer gustos personales (ocio, entretenimiento, etc.) y para darse algún capricho ocasional.

- 5% para donativos.

- 10% para ahorro, no pudiendo tocarlo para nada.

metodos de ahorro

El reto de las 52 semanas

Este método de ahorro, más progresivo y constante que los anteriores, está muy arraigado en la cultura anglosajona. Consiste en ir introduciendo en un recipiente (bote, lata o caja) la cantidad de dinero equivalente a la semana en la que se esté. Es decir, en la primera semana se meterá 1 €, en la segunda 2€, y así sucesivamente. De esta forma, y siendo regulares, se puede llegar a ahorrar hasta 1.378 € en un solo año. 

El reto de los 30 días

Basado en el anterior, este método de ahorro tiene la ventaja de que permite hacer una pequeña hucha en un tiempo menor. Para ello, y en lugar de ir aportando el dinero cada semana, se hará diariamente. Es decir, el primer día incluiremos 1 € en el recipiente, 2 € en el segundo y así hasta 30 € (o 31 €) el último día del mes. El total, una vez se termine, será de 465 €. Una cantidad que permitirá estar más desahogado o cubrir, si es necesario, gastos imprevistos.

Método de los sobres

Con más de 80 años de historia, este método de ahorro invita a reunir todo el dinero que se ha ganado ‘en efectivo’, a la vez que se hace la cuenta de los gastos que se tienen en un mes. En base a ambos, y con varios sobres en la mano, se dividen los distintos gastos en cada uno de ellos (alquiler, gastos de la casa, alimentación, etc.), incluyendo solo la cantidad exacta. Tras ello, se ordenan los sobres en función de la prioridad de los gastos, de forma que queden al final los más superfluos, susceptibles de ser eliminados. ¿El objetivo final? Ahorrar el 10% de los ingresado.

La hucha del cambio

También muy antiguo, este método de ahorro es tan simple como eficaz. Basta con comprar una hucha e ir introduciendo, a diario, monedas en ella. Se recomienda, por ejemplo, que se vayan metiendo todas aquellas que sean del mismo valor o, también, la calderilla que guardemos en la cartera o bolsillo al final del día. A final de mes, o del trimestre, la cantidad recaudada puede ser considerable.

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Siempre creando oportunidades, BBVA pone a disposición de sus clientes Salud Financiera, una experiencia que tiene como objetivo contribuir a que cualquier persona, sin importar su nivel de ingresos, pueda alcanzar un bienestar financiero, estado en el que la gestión del dinero impacta de forma positiva en su vida y al que es posible que llegue si equilibra sus ingresos y gastos, además de mejorar su toma de decisiones financieras.

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