Gestionamos la documentación y el cobro de tus operaciones
Reduce el tiempo que dedicas a la gestión financiera.
Aprovecha nuestros acuerdos con Francia, Italia y Portugal para una gestión más ágil.
Una garantía añadida
Qué es una remesa
Es uno de los medios de pago más habituales en comercio exterior. Consiste en encargar al banco la gestión de una serie de documentos que hacen posible el cobro de una exportación.
Qué tipos hay
Remesas simples, en las que solo se aporta documentación financiera (pagarés, letras de cambio, etc).
Remesas documentarias, en las que se aporta documentación financiera y comercial (facturas, proformas, contratos, etc).
Más control y menos gestión
Ventajas para quien exporta
Cuentas con la seguridad de que la gestión del cobro la realiza un banco. Además, en el caso de las remesas documentarias, mantienes la propiedad sobre la documentación que permite disponer de la mercancía hasta que cobras.
Ventajas para quien importa
Puedes verificar que los documentos son los pactados con el exportador antes de realizar el pago. Esto te permite reducir la incertidumbre y contar con mayor control sobre la operación.
El precio es personalizado
Analizamos tu empresa
Cada caso es diferente, por eso, un gestor analizará las necesidades de tu empresa antes de ofrecerte un precio para una remesa.
Si la operación es en Francia, Italia o Portugal, la gestión es más rápida y digital.
Te acompaña tu gestor personal
Nuestros especialistas resuelven tus dudas
Nuestro equipo de especialistas en comercio exterior hará más fáciles tus operaciones internacionales. Te ayudará siempre que tengas dudas sobre financiación de importaciones.
Cuenta con nuestra experiencia
Tendrás a tu disposición un gestor personal especializado. Contarás con su apoyo para resolver dudas sobre tu actividad internacional y así minimizar los posibles riesgos.
Para gestionar remesas sólo necesitas tener cuenta de empresa en BBVA. Puedes solicitar más información enviando un formulario para que contactemos contigo.
Te ofrecemos un límite de crédito para anticipar el cobro de tus facturas en el que, a diferencia del Factoring, BBVA no cubre el riesgo de insolvencia.