Línea de crédito

Se conoce como línea de crédito a una cantidad determinada de dinero que el banco pone a disposición de un cliente durante un periodo de tiempo concreto, pudiendo ser utilizada por este, en parte o en su totalidad, cuando la necesite. El cliente deberá abonar intereses, pero solo por el importe que utilice y no por el total.

Los principales solicitantes de una línea de crédito son los autónomos, en aquellas situaciones en las que la carencia de liquidez les impide hacer frente a sus gastos mensuales. También recurren a ella las pequeñas empresas, cuando no disponen de dinero en caja y necesitan abonar las nóminas de sus empleados o realizar el pago de determinados impuestos. En ambos casos, la flexibilidad que les ofrece una línea de crédito hace posible el pago de sus deudas, devolviendo el dinero prestado, y sus intereses, una vez liquiden las facturas que vencen ese mes. 

A la hora de solicitar una línea de crédito se debe tener en cuenta: 

- Cantidad máxima disponible: importe más alto al que puede acceder el cliente.

- Fecha de vencimiento: período en el cual puede hacerse uso de línea de crédito. 

- Tipos de interés y gastos: dependen de los términos dirimidos y aceptados en el contrato (en el que han de venir explicados con detalle).

De igual modo, BBVA también dispone del Préstamo Rápido Online (para nuevos clientes que necesitan un importe de hasta 20.000 €) o el Préstamo Personal Online (para importes hasta 75.000 €). Si quieres más información, entra en bbva.es o en la app de BBVA.