Cuando quieras cobrar a un cliente, solo tienes que enviarle una Solicitud de pago con el importe y los datos del pago.
Tu cliente lo recibe y puede ver todos los detalles. Además, el proceso de pago se realiza directamente desde la Solicitud de pago y lo recibirás a través de una transferencia.
Al generar una Solicitud de pago configuras los plazos que le das a tus clientes para aceptar y pagar, pudiendo ser de forma inmediata o configurando una fecha límite.
Si tu cliente rechaza la solicitud, recibirás el motivo por el cual ha sido rechazada, anticipándote a posibles impagos.
Cuando un cliente no te paga un recibo domiciliado, la gestión se complica: no sabes exactamente cuándo te pagará, como te pagará o con qué concepto.
Solicitud de pago te permite enviar una solicitud de pago o reutilizar una existente. Tu cliente podrá revisar todos los datos de la solicitud antes de realizar la aceptación y conformidad del pago.
Además, dicho pago se efectúa mediante transferencia, es irrevocable y no permite devoluciones como ocurre con los adeudos.