Estas son las mejores horas del día para estudiar y rendir al máximo

Benedict Carey, periodista científico de The New York Times, y autor del libro How we learn, indica que ‘comerse el libro’ ya no es necesario, es decir, más vale dosificar nuestros esfuerzos para hacer del estudio una actividad eficaz. Los “atracones de última hora” nunca han funcionado. Y la planificación, así como las horas que se estudian en el día, son la clave.

En este sentido, el autor afirma que “el cerebro no es un músculo”. Es algo más: es un órgano sensible al estado de ánimo, al tiempo, a los ritmos circadianos, al ambiente y a la ubicación. Registra muchos más datos de los que conscientemente le damos y añade detalles que no notamos”. Ahora bien, conociendo la teoría, ¿cuáles son las mejores horas del día para estudiar y rendir al máximo?

La noche es para dormir, no para estudiar

Es probable que muchos estudiantes no estén de acuerdo con esta afirmación. El ser humano es un ser de costumbres y cuando nos adaptamos a hacer algo de una determinada manera, nosotros mismos nos creamos la ilusión de que no hay otra mejor forma de hacerlo. Sin embargo, permítenos que hablemos de lo que dicen los expertos.

Verónica Alarcón, psicóloga infantil experta en educación, considera clave dormir bien, pues “el sueño es el que termina de consolidar el aprendizaje. Aunque no lo creamos, durmiendo también se aprende, por lo que si no dormimos dejamos en blanco una actividad fundamental para consolidar lo que queremos aprender”.

Dormir sí, pero ¿de noche?

¿Y por qué hay que dormir de noche? Primero porque estudiar es una tarea que debe alternarse con otras. “De noche no tenemos otra opción que la de estudiar, o al menos intentarlo. Debemos pensar que nuestro cuerpo está hecho para descansar a esas horas”, afirman desde Aprendemas.com, expertos en formación y educación. Y lo que es peor: “hay estudiantes que recurren a la cafeína e incluso a fármacos peligrosos, para poder mantener el ritmo, lo cual genera una falsa realidad de estar despierto”.

Sin embargo, según Diego Santos, del portal para estudiantes examtime.com, estudiar de noche también tiene sus ventajas. En primer lugar, porque conseguimos silencio, tranquilidad y menos distracciones: “durante la noche la mayoría de la gente duerme y ni las redes sociales te podrán alejar de tus estudios”. Además, apunta que “la noche puede incrementar tu capacidad creativa y ayudarte a ver conceptos con un punto de vista distinto.”

Empieza el día estudiando

Por lo general, como bien sabemos, cuanto más avance el día más cansados nos encontraremos. La psicóloga Ángela Anguita apunta que “aprovechar las primeras horas de la mañana, hace que tengamos energía suficiente para desarrollar nuestra tarea, eso sí, si previamente hemos descansado lo necesario. Si no has descansado, hazlo y estudia por la tarde”. Por su parte, Javier Taborda, docente del Departamento de Estudios Educativos de la Universidad de Caldas en Colombia, comenta que, para estudiar, "las mejores horas son las de la mañana, entre las 7:00 u 8:00 y el mediodía”.

En cualquier caso, y tal y como apunta una investigación de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), el rendimiento óptimo “se consigue cuando hay un equilibrio entre el tiempo de estudio y el sueño”. Si bien es cierto que hay muchos estudiantes que se concentran mejor por la noche, hay que tener presente que se debe recuperar esas horas que le hemos robado al sueño por querer estudiar. Es por ello que lo importante es conocerse bien y adaptar las técnicas generales a las tendencias y particularidades de cada hora.