Claves para lidiar con ese compañero de trabajo que te hace el día a día difícil

Si todavía no te ha tocado lidiar con él, ponte en guardia porque a todos, antes o después, nos llega la hora. Y es que, por desgracia, es muy común tener a un compañero de trabajo que nos hace la vida más difícil. Tanto que puede hacer que te cueste ir a trabajar todas las mañanas.

Si estás ahora mismo enfrentándote a esta situación o bien temes que pueda llegarte en cualquier momento, apunta las siguientes claves para encarar este problema de la mejor manera posible y salir victorioso.

"Tenemos que hablar"

Da igual el motivo por el que ese compañero de trabajo resulte insoportable: si te ha tocado en gracia un colega así, debes hablar con él. “El único modo de abordar correctamente este tipo de situaciones y solucionarlo es hacer ver al implicado cuál es el efecto de su comportamiento”, explica Alberto Gavilán, director de Recursos Humanos de Adecco Staffing. Dejarlo pasar solo conseguirá que empeore.

Eres tóxico y lo tienes que saber

Sí. Somos conscientes de que no es fácil decirle a alguien sus cosas negativas, así que el responsable de Adecco nos da una pauta de los tres pasos a seguir para hablar con nuestro compañero:

  • Comunicar con claridad y dar feedback sincero a la persona implicada.
  • Fijar un plan con medidas concretas y compromisos por ambas partes.
  • Marcar un plazo máximo para que se produzcan los cambios.

Según Alberto Gavilán, lo más importante es “el proceso de comunicación con la persona tóxica para comunicarle que lo es”. Para ello, hay que ser claro, dejar a un lado las opiniones personales y demostrar con hechos la argumentación.

Siempre hay una autoridad superior

Aunque te pueda parecer que eres un chivato, Gavilán aconseja tratar estos temas con los jefes. “De ellos debe partir cualquier iniciativa en la solución del conflicto y son quienes deben comunicar, establecer los planes y supervisar que se producen los cambios deseados”.

Cómo evitar ser la niña del exorcista

Si alguna vez has tenido que enfrentarte con un compañero así (aunque sea de clase), lo que hay que evitar siempre es que te afecte de forma personal y profesional. Para lograrlo, es vital abordar a tiempo el problema. “Cualquier otra receta como aislar o evitar la comunicación solo cronificarán y acentuarán el problema haciendo que se vuelva cada vez más difícil de solucionar”, sentencia Alberto Gavilán.

Pobre de ti

Imagínate ahora que entra un compañero nuevo al que le ha tocado en suerte estar codo con codo con este colega de trabajo que a ti te parece insoportable. Puede que te entren ganas de advertirle, pero quizá es mejor que te quites esa idea de la cabeza.

¿Por qué, si lo tuyo son buenas intenciones? Pues porque, tal y como explica Gavilán, “ese tipo de conductas con las nuevas incorporaciones son perjudiciales por dos motivos: da una imagen muy negativa a la persona que se incorpora y aumenta el aislamiento y la sensación del ‘todos contra mí’ de la persona implicada”, lo que dificulta y cierra puertas a una solución.

¿Seré yo, señor?

Cuando tienes un problema con todos, quizá la culpa no es del resto, sino tuya. O puede que tus chistes solo te hagan gracia a ti. O que te chasques los dedos y eso le ponga nervioso a la gente.

¿Cómo debes actuar si estás en el otro lado? Quizá deberías autoanalizarte para saber qué puntos pueden molestar a tus compañeros.