Los diez pasos para crear una empresa

Aunque en los últimos años se ha simplificado este proceso, todavía conviene recurrir a una guía que facilite al emprendedor desarrollar su negocio sin perderse en la burocracia.

El proceso de crear una empresa es una tarea ardua, no por su complejidad, sino por los largos trámites burocráticos que debemos llevar a cabo para su constitución. Antes de crearla, hay que tener en cuenta factores como la definición de la actividad, la planificación global, la capacidad financiera, la viabilidad, los estudios de mercado, etc.

Una vez superados todos estos escollos y con las ideas claras, conviene recoger toda la información en un documento denominado Plan de Empresa. A la hora de constituir una compañía es imprescindible prestar atención a los siguientes pasos:

1. Forma jurídica: en primer lugar, debemos decidir la forma jurídica que adoptaremos para nuestro negocio: sociedad anónima, comunidad de bienes, sociedad limitada, sociedad colectiva, cooperativa… Es importante elegir la forma jurídica que mejor se adapte al tipo de empresa que queremos crear. 

2. Certificación negativa: el siguiente paso es constatar que no existe otra sociedad con el mismo nombre en el Registro Mercantil Central. Para ello, tenemos que obtener la certificación negativa que acredite la exclusividad de la denominación. Este trámite se puede llevar a cabo con un impreso en las oficinas del Registro Mercantil o a través de su página web.

plan de empresa

3. Patentes y marcas: cuando hemos inscrito el nombre de la sociedad en el Registro Mercantil, es recomendable acudir lo antes posible a la Oficina Española de Patentes y Marcas para proteger la marca, los eslóganes, frases, logos o simbología. Registrar el nombre de una sociedad en el Mercantil no implica tenerlo en Patentes y Marcas.

4. Capital social: el capital social exigido varía según el tipo de sociedad elegido. Por ejemplo, el capital mínimo para una sociedad anónima (S.A.) es de 60.000 euros mientras que para una sociedad limitada (S.L.) es de 3.000 euros. Esta cantidad se debe depositar en una cuenta de una entidad financiera (BBVA dispone de la Cuenta Negocios Bienvenida, en la que puedes darte de alta online de forma rápida y sencilla siguiendo los pasos que aquí te indicamos).

5. Escritura pública: se formalizará una escritura pública ante notario en la que los socios firman la constitución de la sociedad.

6. NIF: Es necesario solicitar en Número de Identificación Fiscal (NIF) en la Agencia Tributaria o en las haciendas forales del País Vasco y Navarra. Se presentará el modelo 036, la copia de la escritura de constitución y la copia de los estatutos y así obtendremos el NIF provisional. 

7. Registro Mercantil: La compañía debe inscribirse en el Registro Mercantil de la provincia donde tiene su domicilio social. De esta forma, la sociedad obtendrá la plena competencia jurídica.

8. IAE: Otro requisito necesario antes de arrancar un negocio es darse de alta en el Impuesto de Actividades Económicas especificando la actividad empresarial que se va a desarrollar. Este trámite se lleva a cabo en la Agencia Tributaria o, en los casos de Álava, Gipuzkoa, Bizkaia o Navarra, en sus respectivas haciendas forales.

9. Libros de sociedades: Es necesario legalizar los libros de sociedades en el Registro Mercantil de la provincia correspondiente. Es obligatorio un certificado oficial en la primera página de los libros (inventarios, cuentas anuales y diario) y marcar el resto de las hojas con el sello del Registro.

10. Libro de visitas para inspecciones: Los emprendedores que contraten trabajadores están obligados a comunicar la apertura del centro de trabajo al Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Posteriormente, recibirá un libro de visitas para las inspecciones de  trabajo. Cada empresario realizará este trámite burocrático en la Dirección Provincial que cada este ministerio tiene en las capitales.