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Tipos de planes de pensiones

Tipos de planes de pensiones

Conoce los diferentes tipos de planes de pensiones y encuentra el que mejor se adapta a ti

Los planes de pensiones son instrumentos de ahorro previsional que funcionan en base a las aportaciones de capital que sus promotores y/o titulares realizan; estas aportaciones se invierten en diferentes activos financieros, cuya composición dependerá del tipo de plan, con el objetivo de maximizar la rentabilidad sujeta a los criterios marcados en la política de inversión del mismo.

Los planes de pensiones se pueden calificar en función de tres criterios:

Planes de pensiones según promotor

Existen tres tipos de planes de pensiones atendiendo a quién promueve el plan. El promotor puede ser cualquier sociedad, empresa, corporación, sindicato o colectivo. Es decir, el promotor es quien acomete la creación del plan y, por lo tanto, no debe de confundirse con los titulares o participes del plan de pensiones, que son los clientes que contratan dicho plan.

  • Planes de pensiones individuales: los promueven las entidades financieras y sus titulares son las personas físicas. Estos planes son contratados a título personal por clientes que quieren ahorrar e invertir en su futuro. En este tipo de planes de pensiones entran, por ejemplo, los ofertados por los bancos y otras instituciones financieras.
  • Planes de pensiones de empleo: los promueven empresas o corporaciones y los titulares son sus propios empleados. Las aportaciones al plan las hace la propia empresa promotora o bien en propio empleado a título personal.
  • Planes de pensiones asociados: los promueven sindicatos, asociaciones o gremios y sus titulares son sus propios miembros o afiliados. Solo los titulares pueden aportar al plan de pensiones.
Tipos de planes de pensiones - BBVA

Planes de pensiones según las aportaciones y prestaciones

Un plan de pensiones se nutre en base a las aportaciones que realizan sus titulares o promotores. En base a estas aportaciones, el titular puede esperar unas prestaciones futuras. Así dependiendo del tipo de aportaciones que se hagan y de las prestaciones que se perciban por éstas, se pueden encontrar tres tipos de planes de pensiones:

  • Planes de aportación definida: en estos planes de pensiones se fija una aportación que el titular o el promotor del plan irá asumiendo de manera periódica. En esta modalidad de plan de pensiones no se estipulan las prestaciones futuras, es decir, en el momento del rescate del plan el titular puede esperar recuperar su capital invertido así como una rentabilidad –positiva o negativa -que variará en función de las inversiones que haya hecho el plan. Estos planes de pensiones están disponibles para las tres modalidades de promotor: individual, de empleo y de asociados.
  • Plan de prestación definida: en estos planes de pensiones se garantiza que en el momento del rescate, el titular recibirá su capital aportado así como una prestación o rentabilidad previamente definida. Estos planes de pensiones solo están disponibles en la modalidad de empleo y asociados.
  • Planes mixtos: estos planes de pensiones combinan características de los dos anteriores. Por un lado, se fija una aportación periódica a la que el titular o promotor deberá hacer frente; por otro, se establece una rentabilidad o prestación mínima a la que accederá el titular del plan en el momento del rescate. Estos planes de pensiones solo están disponibles en la modalidad de empleo y asociados.

Planes de pensiones según su política de inversión

En función de los tipos de activos en los que invierta el plan, o de la composición entre distintos tipos de activos, podemos encontrar la siguiente clasificación:

  • Renta fija a corto y largo plazo: estos planes de pensiones invierten el capital en activos financieros de renta fija tanto de carácter público (Gobiernos) como privado (empresas). Los títulos de renta fija tienen un riesgo teórico menor que otros productos financieros pero, a su vez, una rentabilidad esperada también menor. La duración media de la cartera de renta fija a corto plazo no puede ser mayor de dos años. (menor duración implica menor riesgo) y será mayor de dos años en el caso de la categoría de renta fija a largo plazo.
  • Renta fija mixta: estos planes invierten tanto en renta fija como en renta variable, aunque para invertir en esta última hay un máximo estipulado de capital que pueden destinar: el 30 % del total del plan.
  • Renta variable: estos planes de pensiones invierten en activos de renta variable, como acciones cotizadas. Estos planes de pensiones ofrecen una rentabilidad esperada mayor que los planes de renta fija, pero también se exponen a un mayor riesgo de pérdidas.
  • Renta variable mixta: estos planes combinan la inversión del capital entre renta variable, a la que destinan entre un 30 y un 75 % del capital del plan de pensiones, y renta fija.
  • Garantizados: en los planes de pensiones garantizados se garantiza que el titular recuperará al vencimiento la totalidad del capital inicial invertido, siempre y cuando mantenga su dinero hasta el vencimiento. Estos planes de pensiones conllevan un riesgo muy reducido, aunque también su rentabilidad es menor a la de otros productos de ahorro similares.

Se aconseja contratar un tipo de plan de pensiones u otro en función del perfil de inversor que se quiera adoptar, que dependerá, entre otros factores, del tiempo restante hasta la jubilación. En su oficina de BBVA le informarán sobre las diferentes opciones que tiene de cara al ahorro para su jubilación.

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