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Plan de pensiones conservador

Qué es un plan de pensiones conservador

Descubre las ventajas e inconvenientes de los planes con menos riesgo

Los planes de pensiones son instrumentos de ahorro que tienen como objetivo principal generar un ahorro con el que complementar la pensión pública tras acceder a la jubilación. Estos vehículos de inversión pueden clasificarse como más o menos conservadores en función del tipo de activos en los que invierten. Un plan de pensiones conservador invierte en activos de bajo o muy bajo riesgo, y es el que se analiza en profundidad en este artículo.

¿Qué son los planes de pensiones?

En primer lugar, es necesario abordar con más detalle las características de los planes de pensiones. Estos son vehículos de ahorro previsional a largo plazo que permiten a los partícipes invertir una parte de su dinero para tratar de sacarle el máximo partido en términos de rentabilidad para el momento que lo rescaten, por la contingencia de jubilación u otra. Su principal diferencia frente a otros productos de inversión es que las aportaciones están fiscalmente incentivadas, por lo que sus beneficios no derivan solo de los resultados de la inversión, sino también de la reducción de las cargas tributarias en el momento de la aportación.

Funcionamiento y clasificación de los planes de pensiones

Aunque sus características fiscales y las condiciones en las que se puede efectuar el reembolso del capital son distintas de las de otros productos de ahorro, el funcionamiento de los planes de pensiones es muy similar al de los fondos de inversión. De hecho, los planes de pensiones se adscriben a fondos de pensiones. Los inversores compran participaciones en un fondo que gestiona de forma colectiva el capital en función de una política de inversión establecida de antemano. Atendiendo al tipo de activos al que se dedica el fondo, los planes de pensiones pueden clasificarse entre planes de renta fija, variable, mixta o planes garantizados, siendo los primeros y los últimos los planes que se consideran más conservadores.

Planes de pensiones de renta fija

Los planes de pensiones de renta fija son, como su propio nombre indica, los que invierten en activos de este tipo. La cartera típica de estos planes apuesta por activos del mercado monetario o títulos de renta fija de gobiernos o de empresas con alta calificación crediticia y vencimientos a corto plazo. Son activos de baja volatilidad, si bien su rentabilidad esperada es más limitada. Aunque se trata de productos de bajo riesgo, su rendimiento está estrechamente ligado a la coyuntura económica, y en situaciones de crecimiento económico negativo como las de los últimos años, se pueden ver afectados por variables de mercado, fundamentalmente los tipos de interés.

Planes de pensiones garantizados

Los planes de pensiones garantizados son también una opción con mínimo riesgo, muy adecuada para los perfiles de inversión más conservadores. En estos casos, las entidades gestoras ofrecen a los titulares la seguridad de que pueden recuperar un porcentaje de su inversión inicial, que puede ser el 100 %, siempre que el partícipe espere a fecha de vencimiento, que es cuando aplica la garantía. En el caso de que estas condiciones no se cumplan y se intente rescatar el plan antes de la fecha acordada, se pierde la garantía y el rescate se hace en función del valor liquidativo de las participaciones en ese momento, lo que puede ocasionar pérdidas si se trata de un valor inferior al del momento de la compra. Normalmente, ofrecen un rendimiento adicional vinculado al comportamiento de activos como índices o cestas de valores.

Ventajas e inconvenientes de los planes de pensiones conservadores

Los planes de pensiones conservadores tienen un público objetivo bien definido: aquellos que tienen un horizonte temporal reducido hasta su jubilación. En ese escenario, la prudencia aconseja no poner en riesgo el esfuerzo de ahorro de las décadas anteriores y evitar asumir riesgos innecesarios. La preservación del capital es el principal objetivo, y por ello se asume una rentabilidad esperada baja. Por tanto, un bajo nivel de riesgo es el principal argumento a su favor y un potencial más limitado de rentabilidad es el principal inconveniente.

A este respecto, es muy importante tener en cuenta el ciclo de vida del ahorro para la jubilación en su fase de acumulación: es preciso empezar con antelación para asumir riesgos, y optar a mayor rentabilidad, cuando la jubilación está lejana, para poder compensar aquellos periodos en los que por prudencia hay que primar la seguridad y, por tanto, se van a obtener rentabilidades menores, en ocasiones inferiores a la inflación.

En resumen, los planes de pensiones más conservadores han sido tradicionalmente un producto seguro y de escaso riesgo, pero coyunturas económicas como la actual pueden ver reducida la rentabilidad, ya de por sí baja, de estos planes. En momentos como este, puede ser más interesante arriesgarse por productos menos conservadores, como los activos variables o una combinación de fijos y variables, que pueda ofrecer un mayor rendimiento, y siempre que nuestro perfil de riesgo lo tolere. Si quieres saber cuál puede ser el plan de pensiones más adecuado para ti, entra en bbva.es, descubre nuestros planes de pensiones y empieza ya a planificar tu futuro.

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