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Invertir en plan de pensiones

Invertir en plan de pensiones, todas las claves

Descubre cómo elegir el plan de pensiones que mejor se adapta a tus objetivos

Los planes de pensiones se han posicionado como una de las opciones más rentables y seguras a la hora de generar ahorros de cara a la jubilación. En los últimos años, y a raíz del incremento en su popularidad, gracias a ventajas como el tratamiento fiscal de las aportaciones, las entidades financieras han diversificado cada vez más la oferta de este tipo de instrumentos. Así, en la actualidad, los particulares tienen la posibilidad de elegir entre una amplia variedad de planes de pensiones en función de sus objetivos personales de ahorro.

A pesar de que esta diversidad de productos permite a los pequeños ahorradores encontrar el instrumento que mejor se adapta a sus necesidades, también supone que la elección de un plan de pensiones se ha vuelto mucho más compleja. En este artículo, te contamos todas las claves para invertir en un plan de pensiones y para que puedas tomar la decisión más acertada de cara a tu jubilación.

¿Cómo funcionan los planes de pensiones?

Los planes de pensiones son productos de ahorro a largo plazo especialmente diseñados para complementar la pensión pública de jubilación una vez puesto fin a la actividad laboral.

El funcionamiento de estos instrumentos es muy sencillo: mediante la contratación de un plan de pensiones, los particulares pueden realizar una serie de aportaciones, voluntarias en todo caso, y periódicas o puntuales, que son invertidas por los gestores del fondo de acuerdo con una política de inversión previamente establecida. De esta forma, la rentabilidad que genera este tipo de productos está determinada por la evolución de los activos en los que invierta el plan. Asimismo, los planes de pensiones se pueden clasificar en un primer nivel general, en función del tipo de activos a los que se destina el capital, en activos de renta fija, variable o mixta.

Las aportaciones anuales están limitadas por ley a 8.000 euros (fiscalidad vigente en territorio común). Una de las grandes ventajas que presentan los planes de pensiones en este sentido radica en que sus aportaciones se encuentran fiscalmente incentivadas, de modo que reducen la base imponible de IRPF y permiten, por tanto, un interesante ahorro fiscal. La reducción máxima es la menor de las siguientes cantidades:

  • 8.000 euros.
  • El 30% de los rendimientos netos del trabajo y/o actividades económicas.

Dado que los planes de pensiones están específicamente orientados a la jubilación, su liquidez es reducida. El rescate de este tipo de productos solo se puede realizar acaecida la contingencia de jubilación o también en otros casos excepcionales, como incapacidad laboral, enfermedad grave, dependencia o desempleo de larga duración. Además, desde 1 de enero de 2025 se podrán rescatar aportaciones con al menos 10 años de antigüedad. En cualquiera de los casos, el capital se puede rescatar en forma de un único cobro, en forma de renta temporal o combinando ambas modalidades. Si lo contemplan las especificaciones del plan, también será posible cobrarlo en forma de rentas vitalicias o en disposiciones.

Claves para elegir un plan de pensiones

Los planes de pensiones presentan diversas variables que pueden resultar determinantes a la hora de elegir el producto más adecuado. En primer lugar, como ya se ha mencionado, cada plan de pensiones cuenta con una filosofía de inversión específica que determina el tipo de activos a los que se destina el capital. En términos generales, aquellos planes que invierten en activos de renta fija ofrecen mayor seguridad que los que destinan sus fondos a activos de renta variable; sin embargo, los activos de renta variable presentan un potencial de rentabilidad bastante más elevado que los de renta fija. De esta forma, los planes de pensiones que invierten en activos de renta fija son más recomendables para aquellos ahorradores de perfil más conservador. No obstante, los expertos aconsejan variar el nivel de riesgo en función de la edad. Según esto, las personas más jóvenes deberían invertir en planes de mayor riesgo para poder obtener la máxima rentabilidad posible y, con el paso del tiempo, optar por inversiones más seguras con el objetivo de garantizar un determinado beneficio de cara a una jubilación cada vez más próxima.

Por otra parte, los planes de pensiones exigen el pago de ciertas comisiones, de gestión y de depósito, que varían en función de la entidad y el tipo de plan. En este sentido, es fundamental realizar un cálculo estimado de las comisiones asociadas a la contratación del producto y asegurarse de que la liquidación de las mismas no puede suponer una pérdida considerable de dinero.

Finalmente, si se opta por traspasar la inversión realizada en un plan de pensiones a una nueva entidad, el titular debe atender minuciosamente a las condiciones del plan a largo plazo en lugar de tomar una decisión fundamentada en las bonificaciones que ofrecen las entidades al tramitar este proceso.

Si estás pensando en invertir en un plan de pensiones, pero no sabes por dónde empezar, acude a BBVA. En bbva.es encontrarás información detallada sobre todas las ventajas que ofrecen nuestros planes de pensiones, además de una amplia gama de productos y seguros de ahorro e inversión. Si tienes alguna pregunta, no dudes en ponerte en contacto con nosotros: nuestro equipo de expertos te ayudará a elegir el plan que mejor se adapte a tus necesidades.

Invertir en plan de pensiones, todas las claves