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Plan de ahorro

Plan de ahorro, todo lo que debes saber

Consigue el máximo rendimiento con tus ahorros

El ahorro es un práctica recomendable para cualquier persona. Reservar parte de los ingresos para el futuro es un gesto sencillo y necesario para cualquiera: cumplir metas o estar cubiertos ante cualquier imprevisto son algunas de las funciones del ahorro. Pero guardar el ahorro sin más no es una opción, especialmente a medio y largo plazo, dado que la inflación nos irá empobreciendo si no le hacemos frente. Por esta razón, las entidades bancarias diseñan constantemente nuevos productos de ahorro e inversión para sus clientes, con el objetivo de que puedan obtener un rendimiento de su ahorro. Un plan de ahorro es uno de los productos más comunes para lograr ese objetivo. A continuación te explicamos en qué consisten y cómo pueden ayudarte a rentabilizar tu dinero.

¿Qué es un plan de ahorro?

Un plan de ahorro es un producto financiero que permite a particulares organizar sus ahorros y obtener rentabilidad a partir ellos. Este producto se conoce principalmente como Plan Ahorro 5 o plan de ahorro a largo plazo. Permite aportar hasta 5.000 euros anuales con la ventaja de que, si se mantienen un mínimo de cincos años, los rendimientos quedan exentos de tributar en IRPF. La aportación mínima depende de la entidad con la que se contrate, pero suele ser bastante reducida, desde unos 30 o 50 €.

La rentabilidad de los planes de ahorro se debe a la inversión del capital aportado por el cliente en activos de renta fija principalmente, como letras del tesoro, bonos u obligaciones del estado. Desde el punto de vista del perfil de riesgo, son productos de corte conservador. Los planes de ahorro garantizan la devolución de al menos el 85 % de la inversión realizada en un plazo de 5 años. Es posible recuperar el dinero antes del mencionado plazo de 5 años, si bien en este caso desaparecería la exención fiscal y los rendimientos tributarían en IRPF en la categoría de rendimientos del capital mobiliario.

Modalidades de planes de ahorro

Existen dos modalidades principales de planes de ahorro: el seguro individual de ahorro a largo plazo (SIALP) y la cuenta individual de ahorro a largo plazo (CIALP). El primer producto consiste básicamente en un seguro de vida-ahoorro, por lo que generalmente se contrata a través de entidades aseguradoras. No obstante, son cada vez más las entidades bancarias que incorporan seguros a los productos que ofertan, por lo que muchos bancos ofrecen también este producto. Los SIALP son ideales para obtener rendimiento a largo plazo con un riesgo muy bajo.

Por otro lado, las CIALP se contratan en entidades financieras y son un producto similar a los depósitos bancarios. Al contratarlo, se abre una cuenta en la que el cliente puede ir ingresando su dinero, y en la que se incluirán también los beneficios que genere el plan de ahorro.

Cada ahorrador puede contratar solamente una de estas dos modalidades. Asimismo, cada una de ellas depende de un organismo superior distinto. Al tratarse de un seguro, el organismo encargado de la supervisión de un SIALP es la Dirección General de Seguros. Una CIALP, por el contrario, depende del Banco de España. Como consecuencia, los SIALP no cuentan con la garantía del Fondo de Garantía de Depósitos.

Ventajas de los planes de ahorro

Los planes de ahorro destacan principalmente por las garantías que ofrecen. Se trata de un producto de ahorro e inversión de perfil conservador, avalado por el Fondo de Garantía de depósitos en el caso de las CIALP, que garantiza la recuperación de, al menos, el 85 % de la inversión realizada. Estas características hacen que sean muy atractivos para pequeños inversores que quieren rentabilizar sus ahorros pero que no pueden asumir grandes riesgos.

La rentabilidad ofrecida por este producto también supone una gran ventaja. Muchos planes de ahorro aportan una rentabilidad garantizada e indican el tipo de interés en el momento de contratación. De este modo, los contratantes pueden conocer el rendimiento que van a obtener con ese producto.

Probablemente la característica más ventajosa de los planes de ahorros es su fiscalidad. Si se mantiene un plan de ahorro durante el plazo mínimo de 5 años, los rendimientos que resultan del plan están exentos de tributación. No obstante, si la cantidad aportada supera los 5.000 € anuales o si se retira la inversión antes del vencimiento de este plazo, el contratante perderá esta ventaja fiscal y deberá tributar en el IRPF por los beneficios como rendimientos del capital mobiliario Aunque estén pensados para mantenerlos ese periodo mínimo de cinco años, a muchos inversores les tranquiliza la posibilidad de poder recurrir a su ahorro de forma rápida y sencilla en caso de que surja algún imprevisto. En definitiva, los planes de ahorro son un producto muy flexible que se adapta a las necesidades de inversión y rentabilidad de la mayoría de los usuarios sin suponer un alto nivel de riesgo.

En BBVA siempre nos esforzamos por ofrecer las mejores opciones de ahorro y rentabilidad a nuestros clientes. Los planes de ahorro son uno de nuestros productos estrella a la hora de garantizar a los usuarios la rentabilidad de sus ahorros. Además, BBVA ofrece también depósitos y fondos de inversión que comparten esta misma finalidad. Visita bbva.es o cualquiera de nuestras oficinas para conocer todos nuestros productos de ahorro e inversión y elegir el que más se adapta a tus necesidades.

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