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Acciones o fondos de inversión

¿Acciones o fondos de inversión? Descubre sus principales características

Te contamos cuál es la mejor manera para sacar rendimiento a tus ahorros

Son muchos los que quieren invertir, pero no saben si hacerlo mediante acciones o fondos de inversión. Ambos son medios para invertir en bolsa (en el caso de los fondos, además, en otro tipo de activos) con los que podrás sacar un mayor rendimiento a tu capital. Sin embargo, estos dos instrumentos tienen características muy distintas. Los principales aspectos para elegir entre una opción u otra serán tus conocimientos financieros y el tiempo del que dispongas para gestionar tus inversiones. En este artículo te hablamos de estos dos tipos de instrumentos de inversión y te contamos cuál te puede beneficiar más.

Claves de los fondos de inversión

Los fondos de inversión son instrumentos financieros en los que un gran número de inversores confían para canalizar su ahorro. Funcionan como Instituciones de Inversión Colectiva que reúnen las aportaciones de múltiples inversores, conocidos como partícipes, que son en su conjunto gestionadas por un equipo de profesionales de la entidad gestora, de acuerdo a una política de inversión determinada y con el objetivo de maximizar la rentabilidad.

Dado que en los fondos de inversión se delega la gestión en un equipo de profesionales, constituyen una buena opción para todos aquellos que no tengan un conocimiento alto sobre inversiones o que, sencillamente, prefieran desvincularse de las decisiones de inversión por no tener tiempo o por otras causas. Por tanto, los partícipes no tendrán que preocuparse por la gestión de sus acciones, ya que se limitarán a firmar un contrato inicial, pudiendo supervisar la evolución de su gestión, pero no estarán involucrados directamente en las operaciones que se lleven a cabo en la cartera del fondo.

Otra gran ventaja es que los costes transaccionales, operativos y de mantenimiento correrán por cuenta del fondo, por lo que no tendrás que hacerte cargo de ellos ni reducirán los beneficios que obtengas con este tipo de inversión. Al invertir cantidades elevadas se obtienen economías de escala, y permiten alcanzar mercados y regiones que, de forma individual, sería muy costoso alcanzar.

Por otro lado, en los fondos es destacable su favorable fiscalidad. Se tributa por la ganancia o pérdida patrimonial en IRPF, a unos tipos entre el 19% y el 23%, pero con la particularidad de que los traspasos entre fondos no generan impacto fiscal alguno, debiendo tributar por la ganancia acumulada en el momento de solicitar el reembolso. Esta posibilidad de diferir el impacto fiscal de forma indefinida es muy útil para poder realizar de manera más ágil y sencilla cambios tácticos y estratégicos en el plan de inversión.

Los fondos también cuentan con la gran ventaja de poder diversificar las inversiones muy fácilmente: la cartera de un fondo de inversión puede estar compuesta por, aproximadamente 30 o 40 títulos, un grado de diversificación muy difícil de alcanzar a través de la inversión directa, dados los costes transaccionales. Los fondos de inversión brindan la posibilidad de invertir en un amplio abanico de productos financieros (bonos, acciones, bienes inmuebles...), pertenecientes a distintos sectores, como el sector tecnológico, sanitario, inmobiliario, etc., en los mercados de cualquier país del mundo. Podrías, gracias a uno de estos fondos, estar invirtiendo en una empresa puntera de biomecánica en China.

Los fondos de inversión son una opción más segura que las acciones, muy idóneas para un perfil de inversor más conservador, ya que existen fondos que no incurren en grandes riesgos. También es muy buena opción si no quieres invertir una suma alta de dinero. Además, son la mejor opción si lo que buscas es invertir a largo plazo, ya que con este instrumento financiero no tendrás que tributar por los cambios que realices en tu cartera.

Acciones y mercados bursátiles

Invertir en acciones requiere tener un mayor conocimiento de los mercados bursátiles y de cómo se realizan y gestionan las operaciones en bolsa. Además, si optas por esta opción, tendrás que asegurarte de que cuentas con el tiempo necesario para involucrarte en su gestión. Es un mercado más volátil, por lo que requiere un seguimiento más frecuente.

Al igual que en los fondos de inversión es posible invertir desde cantidades tan reducidas como 30 euros, para invertir en acciones se requieren importes más elevados, por los costes que lleva aparejada la intermediación, especialmente fuera del mercado doméstico. La clave es que el coste de intermediación es un determinado porcentaje sobre el importe de la misma, pero existen comisiones mínimas que encarecen notablemente la intermediación de importes reducidos. Además, con importes reducidos no puede alcanzarse un nivel de diversificación adecuado.

Muchos bancos ofrecen a sus clientes asesoramiento sobre acciones o fondos de inversión, aunque también existe una serie de instituciones financieras intermediarias que ofrecen este servicio y a través de las cuales adquirir estos productos.

En BBVA ponemos a tu disposición distintos planes para invertir en bolsa y mercados o fondos de inversión. Para ello, descubre BBVA Invest, nuestro servicio de asesoramiento personalizado que te propone productos de inversión que se ajusten a tus preferencias y objetivos. Entra en bbva.es y descubre cuál es tu mejor manera de invertir.

¿Acciones o fondos de inversión? Descubre sus principales características