¿Qué es la disrupción tecnológica y qué beneficios aporta invertir en ella?

La disrupción tecnológica es una revolución digital que ha permitido al sector bancario la digitalización de sus productos y servicios, así como optimizar la experiencia de usuario de los clientes.
La inversión temática en disrupción tecnológica es una de las megatendencias (o vectores irreversibles que propician cambios sociales, demográficos y económicos a escala global) más atractivas cuando el ahorrador quiere maximizar su estrategia inversora. Tan minuciosa como multidisciplinar, hace tiempo que la revolución digital dejó atrás la esfera exclusivamente informática para expandirse y adentrarse en todos los aspectos de la vida diaria.
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Y es que el futuro se torna presente con cada nuevo hallazgo. Avances de la talla de los que se producen en campos como la comunicación móvil (llegada de las redes ‘5G’) la conducción autónoma y la medicina genómica o personalizada, citando tres ejemplos, parecerían más propios de novelas y películas de ciencia ficción que de la realidad cotidiana. Sin embargo, prácticamente no existe ya ningún área de actividad (industria, movilidad y transporte, transición energética, preservación del medio ambiente, etc) en la que la revolución digital no esté llamada a desempeñar un rol transformador

Se trata, no hay duda, de una disrupción tecnológica de alcance mundial que influye, y lo seguirá haciendo durante las próximas décadas, en los mercados bursátiles tanto desarrollados como emergentes. De modo que, si estás valorando la opción de vincular tus objetivos de rentabilidad a medio y largo plazo a inversiones en fondos temáticos que promueven la innovación digital, sigue leyendo este artículo, ya que en él encontrarás desde qué es la disrupción tecnológica a la manera en la que está revolucionando la forma en que las personas se comunican, trabajan, viajan y gestionan sus finanzas.

¿Qué es la disrupción tecnológica?

Utilizado por primera vez en el artículo titulado ‘Disruptive technologies: catching the wave’ (de Joseph L. Bower y Clayton M. Christensen, 1995), el término disrupción tecnológica da nombre al fenómeno que se produce cuando la aparición de una nueva innovación o tecnología modifica por completo la manera de operar e interactuar de las personas, del conjunto de la sociedad e incluso de los mercados nacionales e internacionales. La invención de la imprenta moderna por parte de Johann Gutenberg a mediados del siglo XIV resulta un claro ejemplo de disrupción tecnológica. Algo más cercanos en el tiempo, tres casos de disrupción tecnológica reconocibles son la creación del motor de combustión, la telefonía móvil y el desarrollo de Internet.

Hoy en día, la disrupción tecnológica ha de entenderse como una revolución digital que engloba múltiples ámbitos. Ahondando en el núcleo de este concepto, hablar de disrupción tecnológica supone indagar en los cambios que están aún por venir, poder anticiparlos a través de análisis e investigaciones, para terminar convirtiéndolos en realidades que contribuyan a facilitar la vida de los seres humanos.

¿Cómo incide en la disrupción tecnológica la conocida 'Ley de Moore'?

No solo se trata de modificar el modo en que las personas llevan a cabo su desempeño profesional, ciertas tareas concretas o el ocio, sino que la disrupción tecnológica va más allá y también altera la forma de pensar y ver el mundo que rige la sociedad. Se debe subrayar, por tanto, que esta cambia aquello que haces, así como lo que eres. Porque siempre se trata de una revolución tan significativa que obliga a romper con los patrones tradicionales establecidos hasta ese momento; sirva de ejemplo ilustrativo de disrupción tecnológica la proliferación de los teléfonos móviles y cómo han transformado las relaciones interpersonales.

De cara a comprender plenamente el fenómeno de la disrupción tecnológica, resulta crucial recurrir a la denominada Ley de Moore, la cual, concebida por Gordon Moore, cofundador de la compañía Intel, señala que la capacidad de los equipos informáticos para procesar datos se duplica aproximadamente cada dos años (el período suele oscilar entre los 18 y 24 meses). Así pues, según este razonamiento, la disrupción tecnológica surge de la unión entre industria y tecnología, y toma la forma de una curva ascendente que nunca alcanza su límite, por lo que la disrupción tecnológica jamás cesa una vez puesta en marcha. Debido al fuerte desarrollo de la computación cuántica, numerosos especialistas ya alertan de la urgente necesidad de superar la Ley de Moore, de cara a poder acortar esos plazos en los que las computadoras incrementan su capacidad de procesamiento.

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Disrupción tecnológica: ejemplos que son realidades hoy en día

Como se apuntaba al comienzo del texto, la disrupción tecnológica, gracias a la actual revolución digital, viene calando en todas y cada una de las facetas de la vida. Seguidamente, se exponen algunos de los ejemplos de disrupción tecnológica que más están modificando las pautas de comportamiento y consumo sociales

  • Internet de las cosas: consiste en la interconexión que, vía Internet, se crea entre diferentes componentes informáticos instalados en objetos domésticos comunes. A partir de dicha habilidad para comunicarse unos aparatos eléctricos con otros, el usuario goza de la posibilidad de transmitir datos y, por tanto, poder controlar de forma remota y en tiempo real los electrodomésticos de su vivienda.
  • Smart cities: son muchas las ciudades que han empezado a aplicar avances tecnológicos con los que hacer frente a los problemas habituales de aglomeración, tráfico y contaminación que soportan miles de urbes de todo el globo. El término ‘smart city’ reformula el concepto de ciudad, otorgando más relevancia a la habitabilidad del espacio, lo que conlleva una mayor presencia de zonas verdes y medidas para mejorar la calidad del aire.
  • Robots y conducción autónoma: la introducción de robots en grandes cadenas de producción y en la realización de labores antes desempeñadas por personas ha cambiado de arriba abajo el modo de fabricar, suministrar y ofrecer productos y servicios, revolucionando al mismo tiempo el mercado laboral. Además, se están registrando reveladores avances tecnológicos en movilidad sostenible (como los vehículos eléctricos) y en prototipos de automóviles guiados mediante conducción autónoma.
  • Redes móviles: los teléfonos móviles han alterado la forma en que las personas se comunican. No obstante, la inminente implantación de la quinta generación de conectividad móvil, el denominado ‘5G’, revolucionará completamente el panorama mundial, ya que se espera que esta tecnología aumente de manera exponencial la capacidad actual de transmitir información y de interconectar dispositivos (el mencionado Internet de las cosas).
  • Medicina genómica: es la medicina aplicada a un paciente de manera personalizada. Esto quiere decir que cada persona sigue un tratamiento único y, por tanto, se abre la puerta a encontrar medicamentos eficaces para dolencias sin cura hoy en día. La medicina genómica o personalizada utiliza las habilidades del análisis ‘big data’ para descifrar el código genético, de modo que consigue examinar datos e información que resultaban imposibles de interpretar hasta hace muy poco.
  • Lucha contra el cambio climático: transición energética hacia formas de energía alternativas y limpias con el medio ambiente, reutilización y reciclaje de los residuos generados a raíz de la actividad humana, disminución del volumen de gases de efecto invernadero emitidos a la atmósfera o reducción de las toneladas de plástico vertidas a mares y océanos son algunas de las múltiples líneas de acción en las que se trabaja para poder establecer una relación más ética y respetuosa con la naturaleza.
  • Plataformas de streaming y suscripción: las plataformas digitales han modificado las reglas relativas a la visualización de películas, series y demás contenidos. Los espectadores ahora no tienen que ceñirse a los horarios de emisión designados por las cadenas generalistas y temáticas, sino que son ellos quienes deciden qué ver y en qué momento lo ven. 

Disrupción tecnológica: ¿Por qué resulta tan atractiva la inversión en empresas que apuestan por ella?

La disrupción tecnológica anticipa el futuro y, al mismo tiempo, lo transforma en realidad presente. Así pues, cuando inviertes en fondos de inversión con activos que apuestan por esta megatendencia, logras acceder a una serie de beneficios francamente atractivos para ti y tu cartera de valores

Junto a la rentabilidad económica a medio y largo plazo y la reducción del riesgo, entre las diversas ventajas que trae asociada la inversión temática en disrupción tecnológica quizás una de las más interesantes sea que los activos que desarrollan innovación disruptiva gozan de mayor facilidad para entrar en nuevos mercados y potenciar sus ventas, ya que disponen de un catálogo de productos y servicios más baratos que la competencia, al no verse obligados a amortizar el coste de emplear herramientas tecnológicas antiguas y desfasadas. Debido a ello, los activos vinculados a la disrupción tecnológica no compiten directamente con las empresas tradicionales, sino que se posicionan por delante, siendo los líderes que marcan el paso en su sector de actividad.

Asimismo, los fondos temáticos especializados en disrupción tecnológica invierten en valores que poseen el don de la escalabilidad; es decir, en un primer momento la disrupción tecnológica siempre emerge dentro del mercado como un pequeño cambio revolucionario que, a raíz de su cualidad ciertamente innovadora, acaba generado un nuevo nicho de mercado que llega a ser tremendamente rentable. De hecho, y así sucede en muchas ocasiones, la aparición de una disrupción tecnológica sobrepasa cualquier cota conocida y termina creando un modelo de negocio completamente nuevo, hito que coloca al activo en una posición de gran ventaja frente al resto de sus rivales comerciales. 

Por último, aunque no menos relevante, toda disrupción tecnológica posibilita que las compañías tomen conciencia de aquellos aspectos operativos y/o estructurales de su organización que resultan susceptibles de mejora. Esto, una vez más, marca la diferencia entre unas empresas y otras, traduciéndose finalmente en rendimiento monetario para los ahorradores que invierten en activos fuertemente ligados a esta megatendencia.